17/03/2015 | AMIA


La trama oculta de un atentado atroz

A 23 AÑOS DEL ATENTADO A LA EMBAJADA DE ISRAEL

La trama oculta de un atentado atroz

A las 14:45 horas del martes 17 de marzo de 1992, una columna de humo en forma de hongo se elevaba sobre el coqueto barrio porteño de la Recoleta. La embajada de Israel en la Argentina, situada en la calle Arroyo 916, volaba en pedazos producto de un atentado terrorista impensado para estas latitudes. Cuando se disipó el humo y comenzaron deficientemente las tareas de rescate -contándose un saldo provisorio de 29 muertos- se dispararon oleadas de conjeturas acerca de los motivos del ataque.

El entonces presidente Carlos Menem dijo entonces una frase a la que habría que haberle prestado especial atención: “Esto me lo hicieron a mí”. Poco después, sufrió un ataque de incontinencia verbal y acusó a los carapintadas de haber perpetrado la voladura: “Los responsables son resabios del nazismo y sectores fundamentalistas que fueron derrotados en el país”. Quienes escucharon semejante dislate quedaron atónitos porque les costaba entender que los derrotados en la rebelión del 3 de diciembre del año anterior fueran directamente responsables de esto. “Por la noche, en la conferencia de prensa realizada en la Casa Rosada, el jefe del Estado amplió el tenor de sus declaraciones al aclarar que los responsables eran de un 'terrorismo que se mueve dentro del país, pero fundamentalmente afuera', al tiempo que mantuvo su postura de no descartar un eventual vínculo con grupos carapintada, aunque cuando se le preguntó si se trataba de seguidores del coronel Mohamed Seineldín, Menem respondió: 'Yo no hago nombres'". (Clarín, miércoles 18 de marzo de 1992).

Tal disparate hizo pegar un respingo a mucha gente incluidos miembros del gabinete nacional. El entonces ministro de Defensa, Antonio Erman González llegó a desautorizar la versión temeraria de su jefe, luego de recorrer la embajada israelí reducida a escombros: “No sé por qué lo habrá dicho. El sabrá por qué lo dice, pero no tiene asidero, no tiene justificativo, no tiene razonabilidad”.

Como era de esperar, la casi totalidad de la corporación mediática nacional se inclinó por señalar a un único responsable y chivo expiatorio, el terrorismo fundamentalista de origen islámico: “Si se confirman las versiones que atribuyen el atentado a la participación directa o indirecta de elementos árabes, estaríamos ante la primera expresión concreta de un traslado a la Argentina del conflicto del Medio Oriente. Ese conflicto no había llegado a estas playas como consecuencia directa de la pacífica convivencia entre las colectividades árabes y judías. Pero si el conflicto se trasladó no es que haya cambiado esa armoniosa relación: simplemente se han creado aquí las condiciones de inseguridad que hacen permeable la violencia, producida por pasiones lejanas”, escribió desacertadamente Joaquín Morales Solá en la edición especial de Noticias del 19 de marzo de 1992.

Después, entraría en escena la “madre del borrego”, o sea el principio del cuento persa del comando suicida musulmán montado en la camioneta bomba. Como siguiendo al dedillo un guión hollywoodense, donde luego de la caída del Muro berlinés los malos son cabeza de toalla, porque deben estar dotados necesariamente de turbante, el gobierno israelí elucubró la necesaria teoría de la participación iraní en la voladura de su embajada; mediante la utilización de un grupo fundamentalista libanés satélite. El cuento de marras aducía que una pick-up Ford F-100, cargada con 500 kilos de trotyl, se incrustó de trompa en la puerta de la citada sede diplomática y se desató el infierno. La camioneta estaba supuestamente conducida por el mártir Abú Yasser, un argentino convertido al islamismo que militaba en la organización Hezbollah. Este invento se basaba en un comunicado trucho que reprodujo fielmente la agencia Reuters en Beirut, cuyo texto alegaba: “Oh, Abú Yasser, tu extraña Argentina.....Fuiste guiado por el Islam en tu tierra y creíste en la Guerra Santa como una forma de apoyar la religión que abrazaste y amaste, deseando el martirologio de tu sangre y el fin de tu vida”. Como era de esperar, la citada corporación mediática compró sin hesitar esto, y lo reprodujo a destaje.

Sin embargo, hubo quienes no se comieron el verso y verificaron su total falta de asidero: “El comunicado mostraba un error en el nombre y una fecha que no cerraba: Abú Yasser era el nombre de guerra de Mohamed Sanish, un dirigente de Hezbollah desplazado de la cúpula en 1991 por divergencias sobre la participación abierta del grupo en el Parlamento iraní. Abú, en realidad, no es necesariamente un nombre de guerra; también significa 'padre de' (por ejemplo: Abú Jihad significa 'padre de la lucha'). El comunicado, evidentemente falso, no incluía ninguna información precisa que lo hiciera verosímil. Con respecto a la fecha del hecho a vengar (el atentado contra Musawi), la duda se instaló de inmediato en todos los servicios extranjeros: un mes era muy poco tiempo para preparar un atentado en un sitio tan alejado como Buenos Aires”, señalan acertadamente Jorge Lanata y Joe Goldman en su libro Cortinas de Humo.

Sin embargo, era evidente que el número puesto “irano-Hezbollah” era altamente funcional para aquellos que no les convenía que se dilucidara la cuestión. Para montar un encubrimiento posterior, era necesario que hasta los servicios de inteligencia locales y extranjeros aunaran esfuerzos para que prosperara este “cuento persa” a fin de lograr un manto de impunidad posterior. Aunque en un principio estuvieron a punto de dar en el clavo, pronto optaron por la del panqueque: “Los agentes de la CIA en Buenos Aires, al comenzar la investigación judicial, apuntaron hacia Siria: los americanos sospechaban de un grupo denominado ‘Los Lobos Grises’, con base en Libia y contactos con la delegación siria en ciudad. Pero esa suposición duró poco; a las pocas horas era descartada por falta de coincidencia con los intereses políticos norteamericanos en el Medio Oriente, algo que dos años después se volvería a repetir”, asegura la misma obra.

No obstante, unos pocos no se comieron este deliberado entramado. El sábado 4 de abril, el periodista e investigador Rogelio García Lupo aseguró que “el atentado contra la embajada no fue político, existía una posible conexión con Al Kassar y tenía el sello de una venganza del narcotráfico”.

Esta afirmación tenía un asidero de peso, puesto que el MI6 británico había detectado la presencia de Monzer en el país el 12 de marzo de 1992, cinco días antes de la masacre de la calle Arroyo. Por eso no es nada descabellado inferir que el aludido bien pudo ser el organizador del ataque, constituyéndose por orden directa de Assad en el brazo ejecutor de la venganza siria a causa de la defección menemista. También, el modus operandi del comando terrorista habría sido muy distinto de las propaladas versiones oficiosas: “(...) Inexplicablemente, los rigurosos controles que hacían casi inexpugnable el acceso al portón de Arroyo 916 (sede de la Embajada del Estado de Israel) se aflojaron en las últimas semanas. El motivo: las refacciones a las que estaba siendo sometida la sede, en el subsuelo y la planta baja.

Este aflojamiento en los controles de seguridad habría permitido que el martes 17, a media mañana, por lo menos, tres personas cuidadosamente elegidas por el grupo terrorista se infiltraran entre los obreros que realizaban las tareas de carga y descargaran 50 bolsas que en su interior debían tener cemento, pero en realidad contenían panes de trotyl con su carga de horror y muerte. Como un preciso mecanismo de relojería, los terroristas habrían descargado las bolsas en la máquina mezcladora colocada en la planta baja del edificio, desapareciendo sin dejar rastros. El operativo habría quedado completado cuando los autos (un Siam Di Tella y un Valiant) con poderosísimas cargas de explosivos en su interior, fueron virtualmente volados al ser accionados por control remoto desde las cercanías del lugar. En total, el grupo habría utilizado 500 kilos de explosivos. De allí que los testigos del atentado, todavía shockeados, repitieran hasta el cansancio que escucharon tres explosiones en cadena o, en un lenguaje más técnico, los peritos en explosivos hablarán de una explosión seguida de una “implosión” desde el interior de la misma embajada. El virtual arrasamiento, casi de raíz, de la sede diplomática, abona esa teoría y prácticamente la confirma en plenitud”, según se desprende de la mencionada revista Noticias. Dejando de lado lo de los coches bomba, y el explosivo utilizado, el resto constituye una perlita digna de análisis. Pues es dable considerar que el comando se pudiera haber infiltrado en el edificio travestido de grupo de operarios, portando bolsas de material que en realidad contenían exógeno.

La voladura de la embajada provocó la formación de un cráter, que luego sería la punta de lanza para las especulaciones sobre la existencia de la camioneta virtual con suicida incluido.

Siendo todo atentado un mensaje contundente a un tercero, siendo en este caso el destinatario Menem, este último se cuidó muy bien de tirar la pelota afuera. Supersticioso hasta el tuétano, se dedicó a largar la versión del ataque fundamentalista porque sabía muy bien que era el primer paso de la venganza de la tierra de sus ancestros.

Poco después vendrían dos mensajes certeros, cuyo inequívoco destinatario era el propio ex Presidente: el atentado a la AMIA y la muerte de su hijo, Carlitos Menem.

Siria se había cobrado su venganza... 

 

Christian Sanz y Fernando Paolella
Autores libro "AMIA, la gran mentira oficial"

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Comentarios: RSS de este artículo

Ironics
17 de Marzo de 2015

Desde el vamos hay una inexactitud en esta nota.

La camioneta F-100 fue estacionada en la calle sobre la puerta de la embajada. No embistio la misma.

El pozo de casi un metro de profundidad en la calle, se vio por tv en la transmision de Silvia Fernandez Barrios. Despues nunca mas lo pasaron.

Yo fui testigo de esa transmision, asi que en eso no tengo ninguna duda de lo que digo.

A partir de ahi es poco lo que tiene de serio esta investigacion. Una parte del mnotor fue encontrada en un balcon de uno de los edificios vecinos. Eso fue noticia.

Entonces de que hablan ?

Gerardo
17 de Marzo de 2015

Garcia Lupo no se equivoco.

La delgada linea blanca - Juan Gasparini - Rodrigo de Castro (prologo de R. Garcia Lupo).

Por eso Garcia Lupo le pidió a H. Lopez Echague que haga la biografía del perro H.V.(sobrino de Goyo Verbitsky).

Y el perro H.V.(sobrino de Goyo Verbitsky) ni siquiera quiso intercambiar palabra con Labake, ni siquiera mirarlo cuando se cruzaron en el estudio de C5N hace 50 días en el programa Minuto Uno.

Amén

jose g
17 de Marzo de 2015

Che que bueno que en el momento de la explosion justo no se encontraban las maximas autoridades de la embajada!!!! Estos terroristas ademas de mala onda meten la pata a dos manos. Ojala que en un tercer atentado llevado a cabo obviamente por Iran, los descendientes de Hitler ocultos en la patagonia y Sadam Husein (su muerte fue una farsa) se dejen matar bolivianos y judios argentinos!!!!
Las autoridades de la embajada tenian el don, los demas no, es por eso que los askenasis son la raza elegida por Dios.

implo-SIÓN
17 de Marzo de 2015

Voladura de la Embajada de Israel


Existen investigaciones científicas de peritos calificados e independientes que afirman que al menos la explosión de la Embajada de Israel no fue ocasionada por un coche bomba -como se apresuró a difundir la versión mediática-, sino que la misma provino desde adentro del mismo establecimiento en un área de seguridad donde solo tienen acceso personal especial de la embajada.

El famoso ingeniero Rodolfo Francisco Danesi(*) fue el perito en la investigación llevada a cabo por el Poder Judicial de la Nación con motivo de la explosión en la Embajada de Israel el 17 de Marzo de 1992, designado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación a comienzos del año 1996 (como Director del Instituto de Estructuras del la Universidad Nacional de Tucumán UNT), conjuntamente con el ingeniero Arturo Juan Bignolli (Vicepresidente de la Academia Nacional de Ingeniería) y el profesor Alberto Hugo Puppo (Profesor Titular de la Facultad de Ingeniería de la UBA).

En una valiosa entrevista -de la cual se hace solo un extracto- realizada por Eduardo Sebastián Gutiérrez al Dr. Danesi éste respondía lo siguiente:


“Pregunta:
¿Trabajaron de manera conjunta? ¿Emplearon los mismos métodos de investigación?

Respuesta:
Decidimos trabajar de manera independiente, empleando métodos diferentes, cálculos diferntes y realizando estudios diferentes. El ingeniero Bignolli utilizó probabilidades físico-matemáticas, el Ingeniero Puppo mecánica estructural clásica, y nosotros utilizamos la simulación computacional que en ese entonces fue una primicia en Argentina por lo novedoso, existiendo avances solo en los EEUU e Inglaterra.
Este método elegido nos permitió obtener un alto grado de precisión, a tal punto, que pudimos indicar el lugar más probable en el cual estuvo la carga explosiva al momento de detonar.
Cabe aclarar que este método y las conclusiones a las cuales nos fue posible arribar por su implementación, nos significaron inclusive reconocimientos desde los EEUU y Francia.

Pregunta:
¿Los tres Peritos arribaron a las mismas conclusiones, o tuvieron diferencias? ¿si existieron, podría decirnos cuáles fueron?

Respuesta:
No tuvimos diferencias, y los tres peritos arribamos a la misma conclusión, la cual fue que la explosión que originaría severísimos daños en la Embajada de Israel, el Consulado de Israel y alrededores, se produjo en el interior de la Embajada y que la misma no fue causada por un coche bomba.”

“Pregunta:
¿Dónde se colocaron los explosivos?

Respuesta:
Los explosivos se colocaron junto a una columna central a la que se transmitía gran parte la carga del edificio, de manera similar al del eje de un paraguas.
Dicha columna estaba en la sala de seguridad en la cual se revisaba a cada visitante; esta sala de seguridad se denominaba Vacum…
Llegamos incluso a poder calcular la cantidad más probable de explosivo usado, que en el caso del TNT habría sido unos 100 kilogramos y en el caso de C4 unos 35 kilogramos. ”

“Pregunta:
¿fue posible desde la investigación pericial deducir o relacionar el origen del atentado explosivo?

Respuesta:
Nuestro trabajo fue de investigación científica, vale decir, fuimos muy cuidadosos en nuestras declaraciones públicas una vez levantado el secreto de la causa al ser presentadas nuestras conclusiones en la Audiencia Pública en Mayor del año 1997.

Pero es fácil deducir la respuesta si se lee con atención el Informe Pericial presentado ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, mas lo expresado en la Audiencia Pública respectiva, que únicamente colocando tal cantidad de explosivos en el interior de la Embajada de Israel se pudo lograr tal grado de destrucción, lo que equivale a decir, que quienes ejecutaron este atentado explosivo, estaban en pleno conocimiento de la estructura del edificio, con el movimiento de personas y actividad interna, y que su acceso evidentemente no era ni restringido ni sospechado, incluso en un lugar con tanta vigilancia, para la cual se empleaban diversos sistemas de tecnología muy avanzada.”


Colaboraron con la investigación la Policía Federal, Cuerpo de de Bomberos, Gendarmería Nacional e informes Militares entre otros.

A pesar de la relevancia de esta conclusión, la gran mayoría de los argentinos la desconoce, pues el grado de ocultación, desinformación y manipulación mediática es muy grande.



(*) Referencia Rodolfo Francisco Danesi: Ingeniero en Construcciones (UNT 1963); Magíster en Ciencias (Rutgers The State university EEUU 1967); Doctor en Ingeniería (University of London, Inglaterra, 1977). Profesor Titular de “Mecánica Estructural” en la UNT. Investigador principal del CONICET. Fue Presidente de la Comisión Asesora de Ingeniería y Tecnológica del CONICET. Premio Internacional “Thomas Telfort 1983” que es un reconocimiento equivalente al premio Nóbel en el ámbito de la Ingeniería.

Andrés D.
17 de Marzo de 2015

Muchos antisemitas leen Tribuna.

DanielX
17 de Marzo de 2015

Ironcis, por favor una foto, o algo. por que en los demas documentales el crater NO ESTA. AH! y la foto del motor en el edificio de enfrente tal cual dijo en otro post! Y LANATA dijo que la bomba exploto adentro el 1er dia, y luego cambio el versito. Cuanto le pusieron ?
A mi un pariente lejano, ex agente de la side, me dijo que exploto el arsenal que tenian en el zotano.
Ese dia no habia una reunion por la paz en merdio oriente?

Cacho
17 de Marzo de 2015

Por que no decimos mejor que fue Hezbolah con un coche bomba y vivimos nuestras vidas convencidos de que todo es simple y una mera cuestión entre buenos y malos??

Ironics
17 de Marzo de 2015

Hoy la onda es pro irani y anti israeli, pro racista y antijudia, en esa direccion va el gobierno junto del brazo con venezuela y aqui todos los choripaneros se alinean en esa direccion. Hasta Tribuna parece que convencida.

Entonces lo mejor es no hablar, esperar que la justicia argentina se expida, porque la justicia israeli ya mando para arriba al paraiso de Ala, a los ejecutores del atentado.
Es mas expeditiva y menos vueltera.

Esperemos que aqui se tranquilicen los nazis que pululan al son de Cristina corazon porque les queda poco tiempo. Ya vendran epoca que habra que barrer la basura, por ahora se esta amontonando.

Contratar a Silvio Velo
17 de Marzo de 2015

Muy buen articulo, yo me habia quedado con la historia de la traffic y nunca esta nueva versión, la cual me cierra mucho mas.

Perito
18 de Marzo de 2015

Larry "Ironics" Levy sigue insistiendo con la inexistente pick up F-100, al mejor estilo "miente miente que algo quedará" (y obvio que algo "quedó" con tanto poder de fuego mediático que tienen los "buenos muchachos")

Y respecto de la "pista siria" ¿qué sentido tendría que una vendetta de los "turcos" amigotes del riojano afectara a los intereses judíos o israelíes?, habiendo mil maneras de hacérselas "pagar" al supuesto traidor justo van a tener que meterse con los sionistas, tan divertido que es darle pie para que te hagan la vida imposible (con el incondicional apoyo norteamericano que tienen, y lo que eso implica).

O sea que la "pista siria" tampoco parece cerrar, es más, suena a burda y armada como la "pista iraní" o cualquier "otra pista" antojadiza según los intereses de los que disponen de los ejércitos más potentes para imponer tal o cual versión de los hechos.

¿Y si hubiera una "pista israelí"? Aunque sea podría considerarse, hay sustento válido para hacerlo, ya que las pericias indican que el edificio colapsó por una "implosión", y encima hay que agregar el dato no menor de la terrible lucha interna dentro del sionismo, que incluso luego llegó al extremo del asesinato del premier "moderado" Rabin en Israel (año 1995), ejecutado por un criminal fundamentalista israelí de la extrema derecha.

Entonces, ¿acaso dentro de poco estaremos hablando de la "pista rusa"?, porque si seguimos transitando el caminito de los eventuales enemigos a los que se les atribuye la responsabilidad por parte de los que dominan la agenda (por ahora), y, está cantado que los rusos -o quizás los chinos, pero suena más "exótico"- tienen comprados todos los numeritos para salir en el sorteo del "acusado de turno".

Veremos cómo sigue la "cosa juzgada" (¿?!)...

 

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