06/06/2016 | Actualidad


Los suizos y una lección no tan “progre”

LO QUE DEBE APRENDER ARGENTINA

Los suizos y una lección no tan “progre”

Parece ser que, según podría conjeturarse a partir de distintos acontecimientos, en Suiza la gente quiere ser pobre, cosa que confirmarían una y otra vez. Y es que en aquellas tierras europeas ya se convirtió en tradición que el pueblo vote en contra de distintas medidas sociales que probablemente en la Argentina serían aprobadas por amplios sectores de la población y a partir de las cuales varios dirigentes sindicales y de izquierda podrían dar por concluidas sus respectivas “luchas”.

El más reciente acontecimiento que despertó nuevamente mi interés por esta “atrasada” civilización –atrasada en términos de progresismo, claro está- es que hace solo días, se sometió a referéndum una propuesta para que todos los ciudadanos tengan una renta básica mensual garantizada de 2.250 euros (poco menos de 40.000 pesos argentinos), a cambio de hacer absolutamente nada, es más, la única condición era la de no disponer de un ingreso mensual equivalente ¿pueden creer que lo hayan rechazado? Así es, el 78% de los electores votó por el No, tirando por la borda una oportunidad histórica cambiar su pasar sin esfuerzo alguno.

Eso no es todo, en el mes de mayo de 2014 hicieron lo mismo con una propuesta algo similar aunque esta vez el costo sería absorbido por el sector privado. En aquella oportunidad se pretendía imponer un salario mínimo mensual de 3.270 euros (¡más de 50.000 pesos argentinos!) El 76,3% lo rechazó. ¡Pero aún hay más! Poco tiempo antes también lo habían hecho ante un proyecto llamado “salarios equitativos”, mediante el cual se pretendía disminuir notablemente la desigualdad prohibiendo que el sueldo más alto de una compañía pueda ser más de 12 veces mayor que el más bajo de la misma.

Podemos ver que a los suizos se les sirvió en bandeja el triunfo en las peleas que aquí llevan a cabo principalmente quienes se hacen llamar progresistas, pero aquellos en lugar de alegrarse y aprovechar la situación, decidieron rechazar estos “beneficios” ¿Será que les gustaría llevar una vida austera? ¿O quizás sea que simplemente carecen de los vastos conocimientos que los citados sectores argentinos ostentan?

Todo lo contrario, francamente distan muchísimo de la ignorancia y su decisión se debe, nada más ni nada menos, que a la mismísima lógica. No se dejaron engañar por fantasiosos discursos populistas y lograron quitarle a las propuestas ese oscuro manto utópico con el que se suelen esconder las verdaderas consecuencias de esta clase de medidas “benefactoras”, para ver así lo que realmente resultaría de su aplicación: una mensualidad garantizada de 2.250 euros lo único que haría sería incentivar a aquellos que no ganen más que eso –lo cual es bastante- a que dejen de intentarlo ya que el estado se encargaría de ellos, por lo que el número de mantenidos se iría incrementando a medida que la productividad del país iría decreciendo, con lo que caería también la recaudación del estado con la cual deberían pagarle a aquellos ahora desocupados. A su vez, para contrarrestar este déficit el estado necesitaría financiarse de alguna forma, lo que se reduce a 3 simples opciones: aumentar los impuestos (subiendo los costos de las empresas, haciéndolas menos competitivas por lo que tendrían que achicar gastos, probablemente en salarios), emitir más dinero (generando inflación, lo cual tendría las mismas consecuencias que el punto anterior solo que de una manera más disimulada) y por último está la posibilidad de que el gobierno se endeude para cubrir estos gastos corrientes (lo que tan solo atrasará en algunos días los desenlaces ya anticipados).

No menos erradas estaban las otras dos propuestas: la de un salario mínimo mensual de 3.270 euros y la de los llamados “salarios equitativos”: la primera lo único que lograría sería que aquellos cobraran menos de eso perderían sus empleos ya que si su trabajo antes no era rentable a un sueldo mayor del que se les pagaba, la realidad no cambiaría porque una ley ahora lo imponga. Y, con respecto a la segunda, por las mismas razones que el punto anterior los salarios más bajos no aumentarían, y quizás algunos de los directivos con salarios más altos se conformen con uno menor y continúen en sus puestos –ahora menos remunerados-, pero gran parte de ellos sabrá que no ganaban tanto por un mero favor, sino por lo que le daban a la empresa y lo que ella obtenía gracias a ellos, por lo que se puede presumir que se marcharán a un país en donde se los valore como se debe y su lugar sea ocupado por personas menos competentes, cayendo la productividad de la empresa y así empobreciendo al país en su conjunto.

La lección es simple, los suizos saben que intervenir en su economía no es algo que un grupo de burócratas pueda decidir por ellos ya que traerá consecuencias negativas para el conjunto de la población, es por ello que cada año ocupan los primeros puestos en el Índice de Libertad Económica de la Heritage Foundation, lo que -viendo su calidad de vida- les ha resultado bastante bien. Por esta razón les pido a los progresistas argentinos: aprendan de un país sabio y dejen que la Argentina realmente progrese.


*Analista de políticas económicas en el Centro de Estudios Libre. Ganador del Victory Award 2016, categoría Líder Emergente.

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Comentarios: RSS de este artículo

Pablo
06 de Junio de 2016

SUBLIME nota! Excelente, concisa, LAPIDARIA.

Te dejo un tema para desmitificar. Esta LLENO de ignorantes que siguen repitiendo como loritos entrenados que los 90 fueron liberales.
El principio básico, nro 1 del liberalismo es que los tipos de cambio los maneja el mercado, sube,baja... por el mercado, oferta y demanda.

El 1 a 1 es lo extremo OPUESTO al liberalismo, y sin embargo, esta lleno de monitos argentos que repiten los 90 liberales....

Hay mucho más, las privatizaciones por ejemplo, la base del concepto es crear competencia, acá el gobierno PERONISTA liderado por un caudillo peronista del interior, Menem. lo que hizo fue crear MONOPOLIOS privados, obviamente todo por $. No lo digo yo, está en cualquier libro de economía.

Hay millones de ejemplos más. LO IMPORTANTE ES QUE LOS 90 FUERON POPULISMO, EXACTAMENTE IGUAL A LA DEKAGADA K. LO DEMAS ES HUMO PARA LA GILADA.

Así que si vuelven a hablar de los 90, no queden como ignorantes y refiéranse a ellos como populismo peronista. Que es lo que fue.

Maralerod
06 de Junio de 2016

Excelente el artículo.
Pablo, Ningún país liberal anclaría su moneda por ley respecto al dolar, decirle neoliberal a Carlos es agua para la ideología populista.

Elea
06 de Junio de 2016

Esta muy buena la nota y logra su objetivo, solo que se olvida de algo muy importante en especial a la hora de tomar decisiones....y que es el territorio y su población....y es ahí, donde el análisis pierde credibilidad como suele ocurrir cuando se toman parametros netamente europeos.
Suiza tiene un superficie que es inferior a nuestra provincia de Jujuy y supera solamente a Misiones y Tucuman, y tiene un población que es equivalente a la que vive en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires,por lo tanto tomar decisiones administrativas y políticas es relativamente fácil, realmente me gustaría que un análisis similar lo realizaran en Rusia, Polonia o Alemania y aun así estaríamos todavía fuera de conparacion

Indomitus
06 de Junio de 2016

El propagandista del capitalismo celebra con gozo como los suizos "eligieron" ser "pobres"... UNA Y OTRA VEZ.

Que levedad de pensamiento. Aparte no aclara que aunque en Suiza rechazaron la iniciativa por ser inviable no se descartan medidas similares a la larga. Y un porcentaje de la población dijo que SI a la propuesta no porque sea menos inteligente que el resto sino porque sintieron QUE ESA AYUDA LES ERA NECESARIA.

¿Plantearon después del referendo que ese 20% reciba una asignación similar a la discutida? Que yo sepa no.

Es cierto: En Suiza casi todos pueden vivir sin mayores problemas. Viven de prestado, sueldos normales pero que dejan vivir, estabilidad política, calles pacificas. Parece poco pero no lo es. Y el temor de perder lo que se tiene puede más que discutir leyes que podrían poner en riesgo su prosperidad.

Es cierto: la iniciativa era demasiada cara para el erario publico. Sin asegurarse los recursos para hacerlo esas iniciativas solo traen problemas en el corto o largo plazo.

Como reza el viejo adagio: si quieres que la población sea conservadora dales algo que conservar.

El autor olvida que Suiza es uno de los pocos países del mundo donde ese tipo de asignaciones fracasaría en un referendo. Son alrededor de 200 los países del mundo.

Catafalco
07 de Junio de 2016

Cuando se escribe desde el prejuicio y sin mencionar algunos datos clave (por ignorancia o para argumentar) se leen cosas como estas. Comparar la sociedad suiza en la cual casi no hay desempleo pero en la cual, tampoco, hay ningún tipo de cobertura social (a diferencia del resto de Europa) es de una sandez que causa vergüenza ajena. No, no es justo que se garantice un salario mínimo de 2600 euros pero traer a colación "el progresismo" es de una pobreza intelectual alarmante.

Sin duda que en nuestro pais la propuesta (presentada por el dueño de un bar y elevada por un partido de extrema izquierda) hubiera triunfado pero no por progresismo sino por el ventajismo que nos gobierna. Pero sería interesante, a los fines de hacer una nota seria, que el "ganador del victory award 2016" (!) informe a la gente lo que cuesta un seguro médico en Suiza, lo que cuesta conseguir un departamento para alquilar y lo que se paga de impuestos por año, lo que haría que nuestro tan denostado impuesto a las ganancias, el sueño de una noche de verano.

Es cierto lo que dice con sarcasmo respecto de esta "atrasada" civilización. Lo que omite comentar es que un periodista de su nivel de análisis ni siquiera estaría calificado para limpiar los es escritorios de una redacción.

fede
07 de Junio de 2016

la unica leccion a aprender es que TODA consulta ciduadana que lleve cierta cantidad de firmas debe llevarse a votacion.

Charly
07 de Junio de 2016

Sería dificil predecir que pasaría en un pais sin necesidad de trabajar. Con respecto a la posibilidad de entregar a todos ese sueldo, si un pais vive de "rentas" (llámense financieras, o por cobrar patentes, o lo que sea) y no necesita trabajar para generar riqueza porque ya generaron demasiada, unas vacaciones de 50 años tal vez no vendrían mal :). Pero si sos Argentina o Venezuela ya vimos que la cosa no funciona.

carancho
07 de Junio de 2016

Mientras en Suiza rechazan regalarle dinero a los inútiles, acá Barrios de Pie manguea comida.
La diferencia entre "cultura del trabajo" y "dame, soy pobre".

carancho
07 de Junio de 2016

Hablás mucho, Catafalco. Y también tenés el insulto rápido. Informáte un poquito antes de boquear.
Y recordá que acá, la salud es pública... y todo el que puede saca una prepaga, antes de ir a morir a un hospital copado por villeros e indocumentados.

http://es.april-international.com/global/destino/organizacion-del-sistema-de-salud-de-suiza

Sergio
07 de Junio de 2016

Suiza no es ejemplo de nada. La mayoría de la gente cree que viven de los chocolates y relojes. Por favor mentira grande como una casa, viven del dinero depositado en los Bancos, Suiza es un paraiso fiscal. Viven del dinero que se guardaron de millones de ciudadanos que murieron en ls 2da guerra mundial y depositaron sus ahorro,sus joyas. sus cuadros etc et.-
Lo digo con conocimiento de causa ya que durante 7 años traté de que me devolvieron una suma considerable depositada en Basiela, en uno de los Banco más importantes y que pertencía a una tío de mi madre. Que desapareció durante la 2da guerra mundial y no tenía más parientes que nosotros. Pero como me dijera un conocido, sacarle un peso a los suizos es como ganar dinero en la lotería. Es casi imposible.-

RUBIOBARRIOS
07 de Junio de 2016

Sabes que pasa Catafalco, puede ser que este periodista no llegue a nada en esos países y puede ser que yo no pase de ser un simple peón, pero prefiero eso a que tipos que lo largo de la historia han ocupado cargos por amiguismo, incluso quitando les el puesto a gente de su propia militancia fíjate que dentro del peronismo había gente mucho mas preparada que el estúpido de kisilof sin embargo el y toda la banda de la campora tuvieron el premio de ocupar espacios. Te recuerdo como ya te lo están recordando que aquí la salud es publica pero hay que tener una obra social prepaga pese a pagar impuestos para que los hospitales estén llenos de indocumentados y de gente del gran Buenos Aires que se hace atender sin ningún empacho el otro día en el subte un tipo mangueaba guita para comprar medicamento para la hija que estaba en el Garahan y decia que R.Larreta era una rata por no ayudar claro esta que también dijo que el era de Balcarce y entonces me pregunto si uno es una rata el intendente de Balcarce que es? no tiene fondos para la gente que vive en esos lugares,a las cuales le cobra impuestos y asi podiamos seguir con los gobernadores patagonicos que no hacen frente a las tarifas de energia pero que hicieron con el impuesto inflacionario que recaudaron estos años no quedo nada ya no es misterio no quedo nada, la diferencia ente los Suizos y nosostros es que ellos no tine la mentalidad del peronismo incorporada

Jose Perez
07 de Junio de 2016

Una y otra vez intentando comparaciones, nunca podremos ser ni zuiza ni scandinavia. El problema somos nosotros que queremos ser, que somos. Sin cultura, sin valores,sin educacion. Debemos reconocer que nuestros actos tienen consecuencias primero en lo individual y luego en el conjunto.Es muy largo el tema para tratarlo aqui.

miguelito
07 de Junio de 2016

Ya no me molesto en repetirlo, dado que más de un lector se ha dado cuenta.

Bauk mezcla peras con manzanas reiteradamente. No es comparable una situación argentina o latinoamericana con Suiza.

Acá las instituciones no funcionan ni funcionaron ni funcionarán. Porque ese es el arquetipo de la sociedad latinoamericana en general. Tal vez funcionen en Suiza. No en vano tienen siglos de historia.

Acá todavía nos seguimos moviendo como en las estructuras virreinales. Eso sí, más actualizadas (no en vano la Ilustración y la idea de civilización tuvieron alguna influencia).

Acordate Bauk: no todo es vendible en todos lados aunque la globalización lo haga creer de ese modo. HAy un elemento llamado "sociedad" que no tiene categorías de comparación entre sí. Para vos esa variable "social" se simplifica en modelos econométricos, lo cual no sucede en absoluto en la vida cotidiana.

¿Sos investigador? ¿O solo hacés cuentas?

Hernán
07 de Junio de 2016

Estimado Pablo. Te voy a ofrecer un breve análisis de la tan vapuleada década del 90’. En esos años hubo una serie de reformas muy profundas. Todas ellas se pusieron en marcha en el marco del llamado “plan de convertibilidad”. Plan diseñado por Domingo Cavallo, el abogado Horacio Liendo y el sociólogo Juan Llach. Se puede decir mucho sobre ese programa, pero básicamente apuntaba a solucionar un problema de fondo que la Argentina arrastraba durante décadas que era la inflación. La inflación argentina fue el resultado de los persistentes déficit fiscales del estado causados por un gasto monstruoso del estado, que se financiaba con emisión monetaria (que era la que creaba inflación). Para resumirlo, el programa de política económica del populismo (con el peronismo a la cabeza pero no el único) creaba un círculo vicioso era algo así:

Gasto monstruoso -> Déficit Fiscal -> Emisión monetaria descontrolada -> Inflación galopante.

La convertibilidad venía a quitarle a los políticos dos herramientas con las que armaron este desastre:
1) la posibilidad de hacer “política monetaria”. Al fijar por ley el tipo de cambio y que el circulante en pesos deba tener su contraparte en dólares en la forma de reservas del BCRA, no había posibilidad de emitir un solo peso por encima de los dólares con los que el gobierno contaba.
2) La obligación de realizar un ajuste fiscal, que en la práctica se cumplió solo por unos años.
Al quitarle al gobierno la posibilidad de emitir lo que se le cante, se le quitó la capacidad de destruir la moneda. De esa manera los precios se estabilizaron. En rigor la convertibilidad fue un instrumento de regulación contra el propio gobierno.

Coincido con vos, que esto de fijar el precio de la divisa, no es liberal. El liberalismo cree que todo tipo de intervención del estado sobre el mercado, solo crea distorsiones y transferencias de recursos espurias.
Pero al mismo tiempo hay que reconocer que ese sistema de reglas funcionó más o menos bien durante los primeros años: los precios se estabilizaron, la inflación cayó en picada y reapareció la producción. Al mismo tiempo, la convertibilidad, sí convivió con políticas que eran parte del acervo de ideas liberales, como la apertura comercial, la unificación del tipo de cambio, etc.
En cuanto a tu reflexión sobre los mercados (que Menem habría creado monopolios a cambio de dinero), sin descartarla del todo, te diría que habría que mirar mercado por mercado. Hay monopolios que son naturales, eso quiere decir que es imposible que haya más de una empresa que ofrezca el servicio y compitan entre sí porque los costos de instalación hacen imposible recuperar la inversión. Pensá por ejemplo, en la red de provisión eléctrica, cómo harían dos empresas para competir en lugares de baja densidad de población?. Suponete que en Santa Cruz es imposible que haya dos empresas que presten el mismo servicio. Los costos serían siderales y la inversión nunca se recuperaría. Así que hay mercados que, más allá de los deseos o la buena voluntad, son estructuralmente monopólicos.
Se pueden hacer muchas críticas a los 90’. Sin embargo, creo que fue un avance en relación a lo precedente y creo que la gran mayoría de las cosas buenas que hubo las aportó el liberalismo.


07 de Junio de 2016

Estimado Pablo. Te voy a ofrecer un breve análisis de la tan vapuleada década del 90’. En esos años hubo una serie de reformas muy profundas. Todas ellas se pusieron en marcha en el marco del llamado “plan de convertibilidad”. Plan diseñado por Domingo Cavallo, el abogado Horacio Liendo y el sociólogo Juan Llach. Se puede decir mucho sobre ese programa, pero básicamente apuntaba a solucionar un problema de fondo que la Argentina arrastraba durante décadas que era la inflación. La inflación argentina fue el resultado de los persistentes déficit fiscales del estado causados por un gasto monstruoso del estado, que se financiaba con emisión monetaria (que era la que creaba inflación). Para resumirlo, el programa de política económica del populismo (con el peronismo a la cabeza pero no el único) creaba un círculo vicioso era algo así:

Gasto monstruoso -> Déficit Fiscal -> Emisión monetaria descontrolada -> Inflación galopante.

La convertibilidad venía a quitarle a los políticos dos herramientas con las que armaron este desastre:
1) la posibilidad de hacer “política monetaria”. Al fijar por ley el tipo de cambio y que el circulante en pesos deba tener su contraparte en dólares en la forma de reservas del BCRA, no había posibilidad de emitir un solo peso por encima de los dólares con los que el gobierno contaba.
2) La obligación de realizar un ajuste fiscal, que en la práctica se cumplió solo por unos años.
Al quitarle al gobierno la posibilidad de emitir lo que se le cante, se le quitó la capacidad de destruir la moneda. De esa manera los precios se estabilizaron. En rigor la convertibilidad fue un instrumento de regulación contra el propio gobierno.

Coincido con vos, que esto de fijar el precio de la divisa, no es liberal. El liberalismo cree que todo tipo de intervención del estado sobre el mercado, solo crea distorsiones y transferencias de recursos espurias.
Pero al mismo tiempo hay que reconocer que ese sistema de reglas funcionó más o menos bien durante los primeros años: los precios se estabilizaron, la inflación cayó en picada y reapareció la producción. Al mismo tiempo, la convertibilidad, sí convivió con políticas que eran parte del acervo de ideas liberales, como la apertura comercial, la unificación del tipo de cambio, etc.
En cuanto a tu reflexión sobre los mercados (que Menem habría creado monopolios a cambio de dinero), sin descartarla del todo, te diría que habría que mirar mercado por mercado. Hay monopolios que son naturales, eso quiere decir que es imposible que haya más de una empresa que ofrezca el servicio y compitan entre sí porque los costos de instalación hacen imposible recuperar la inversión. Pensá por ejemplo, en la red de provisión eléctrica, cómo harían dos empresas para competir en lugares de baja densidad de población?. Suponete que en Santa Cruz es imposible que haya dos empresas que presten el mismo servicio. Los costos serían siderales y la inversión nunca se recuperaría. Así que hay mercados que, más allá de los deseos o la buena voluntad, son estructuralmente monopólicos.
Se pueden hacer muchas críticas a los 90’. Sin embargo, creo que fue un avance en relación a lo precedente y creo que la gran mayoría de las cosas buenas que hubo las aportó el liberalismo.

Hernán
07 de Junio de 2016

Estimado Pablo. Te voy a ofrecer un breve análisis de la tan vapuleada década del 90’. En esos años hubo una serie de reformas muy profundas. Todas ellas se pusieron en marcha en el marco del llamado “plan de convertibilidad”. Plan diseñado por Domingo Cavallo, el abogado Horacio Liendo y el sociólogo Juan Llach. Se puede decir mucho sobre ese programa, pero básicamente apuntaba a solucionar un problema de fondo que la Argentina arrastraba durante décadas que era la inflación. La inflación argentina fue el resultado de los persistentes déficit fiscales del estado causados por un gasto monstruoso del estado, que se financiaba con emisión monetaria (que era la que creaba inflación). Para resumirlo, el programa de política económica del populismo (con el peronismo a la cabeza pero no el único) creaba un círculo vicioso era algo así:

Gasto monstruoso -> Déficit Fiscal -> Emisión monetaria descontrolada -> Inflación galopante.

La convertibilidad venía a quitarle a los políticos dos herramientas con las que armaron este desastre:
1) la posibilidad de hacer “política monetaria”. Al fijar por ley el tipo de cambio y que el circulante en pesos deba tener su contraparte en dólares en la forma de reservas del BCRA, no había posibilidad de emitir un solo peso por encima de los dólares con los que el gobierno contaba.
2) La obligación de realizar un ajuste fiscal, que en la práctica se cumplió solo por unos años.
Al quitarle al gobierno la posibilidad de emitir lo que se le cante, se le quitó la capacidad de destruir la moneda. De esa manera los precios se estabilizaron. En rigor la convertibilidad fue un instrumento de regulación contra el propio gobierno.

Coincido con vos, que esto de fijar el precio de la divisa, no es liberal. El liberalismo cree que todo tipo de intervención del estado sobre el mercado, solo crea distorsiones y transferencias de recursos espurias.
Pero al mismo tiempo hay que reconocer que ese sistema de reglas funcionó más o menos bien durante los primeros años: los precios se estabilizaron, la inflación cayó en picada y reapareció la producción. Al mismo tiempo, la convertibilidad, sí convivió con políticas que eran parte del acervo de ideas liberales, como la apertura comercial, la unificación del tipo de cambio, etc.
En cuanto a tu reflexión sobre los mercados (que Menem habría creado monopolios a cambio de dinero), sin descartarla del todo, te diría que habría que mirar mercado por mercado. Hay monopolios que son naturales, eso quiere decir que es imposible que haya más de una empresa que ofrezca el servicio y compitan entre sí porque los costos de instalación hacen imposible recuperar la inversión. Pensá por ejemplo, en la red de provisión eléctrica, cómo harían dos empresas para competir en lugares de baja densidad de población?. Suponete que en Santa Cruz es imposible que haya dos empresas que presten el mismo servicio. Los costos serían siderales y la inversión nunca se recuperaría. Así que hay mercados que, más allá de los deseos o la buena voluntad, son estructuralmente monopólicos.
Se pueden hacer muchas críticas a los 90’. Sin embargo, creo que fue un avance en relación a lo precedente y creo que la gran mayoría de las cosas buenas que hubo las aportó el liberalismo.

Hernán
07 de Junio de 2016

Estimado Pablo. Te voy a ofrecer un breve análisis de la tan vapuleada década del 90’. En esos años hubo una serie de reformas muy profundas. Todas ellas se pusieron en marcha en el marco del llamado “plan de convertibilidad”. Plan diseñado por Domingo Cavallo, el abogado Horacio Liendo y el sociólogo Juan Llach. Se puede decir mucho sobre ese programa, pero básicamente apuntaba a solucionar un problema de fondo que la Argentina arrastraba durante décadas que era la inflación. La inflación argentina fue el resultado de los persistentes déficit fiscales del estado causados por un gasto monstruoso del estado, que se financiaba con emisión monetaria (que era la que creaba inflación). Para resumirlo, el programa de política económica del populismo (con el peronismo a la cabeza pero no el único) creaba un círculo vicioso era algo así:

Gasto monstruoso -> Déficit Fiscal -> Emisión monetaria descontrolada -> Inflación galopante.

La convertibilidad venía a quitarle a los políticos dos herramientas con las que armaron este desastre:
1) la posibilidad de hacer “política monetaria”. Al fijar por ley el tipo de cambio y que el circulante en pesos deba tener su contraparte en dólares en la forma de reservas del BCRA, no había posibilidad de emitir un solo peso por encima de los dólares con los que el gobierno contaba.
2) La obligación de realizar un ajuste fiscal, que en la práctica se cumplió solo por unos años.
Al quitarle al gobierno la posibilidad de emitir lo que se le cante, se le quitó la capacidad de destruir la moneda. De esa manera los precios se estabilizaron. En rigor la convertibilidad fue un instrumento de regulación contra el propio gobierno.

Coincido con vos, que esto de fijar el precio de la divisa, no es liberal. El liberalismo cree que todo tipo de intervención del estado sobre el mercado, solo crea distorsiones y transferencias de recursos espurias.
Pero al mismo tiempo hay que reconocer que ese sistema de reglas funcionó más o menos bien durante los primeros años: los precios se estabilizaron, la inflación cayó en picada y reapareció la producción. Al mismo tiempo, la convertibilidad, sí convivió con políticas que eran parte del acervo de ideas liberales, como la apertura comercial, la unificación del tipo de cambio, etc.
En cuanto a tu reflexión sobre los mercados (que Menem habría creado monopolios a cambio de dinero), sin descartarla del todo, te diría que habría que mirar mercado por mercado. Hay monopolios que son naturales, eso quiere decir que es imposible que haya más de una empresa que ofrezca el servicio y compitan entre sí porque los costos de instalación hacen imposible recuperar la inversión. Pensá por ejemplo, en la red de provisión eléctrica, cómo harían dos empresas para competir en lugares de baja densidad de población?. Suponete que en Santa Cruz es imposible que haya dos empresas que presten el mismo servicio. Los costos serían siderales y la inversión nunca se recuperaría. Así que hay mercados que, más allá de los deseos o la buena voluntad, son estructuralmente monopólicos.
Se pueden hacer muchas críticas a los 90’. Sin embargo, creo que fue un avance en relación a lo precedente y creo que la gran mayoría de las cosas buenas que hubo las aportó el liberalismo.

César Vilela
07 de Junio de 2016

El caso SUIZO no sirve para referenciar con ningun país y menos con el nuestro y MUCHISIMO MENOS PARA TOMAR COMO REFERENCIA IDEOLOGICA. Es tan rídiculo como pretender identificar la IDEOLOGIA de los Chinos en la actualidad. Los Suizos han hecho un culto de LOS INTERESES, son adelantados al MUNDO GLOBALIZADO en el que los INTERESES reemplazaron a las IDEOLOGIAS y es por ello que vemos a Vietnam....¡comprando armas a EUA! A Irán combatiendo a Isis en Siria junto con EUA. Hasta los Rusos y Yankis que se pelean por la GEOPOLITICA, hay temas que ponen bajo un paraguas de protección y siguen trabajando en conjunto por INTERESES CONVERGENTES. Muchos olvidaron la desazón de la ex Presidente Cristina en la ONU, criticando por igual a IRAN Y EUA por haberse puesto de acuerdo y levantar las sanciones que pesaban sobre el país Asiatico. Es cierto, que ella CREYO en la lucha IDEOLOGICA y firmó un acuerdo con IRAN por el tema AMIA, que fué aprobado, despuès de arduos debates por el Congreso de la Nación y los Iraníes ni se molestaron en tratarlo en la Asamblea Islámica (simil de nuestro Congreso). ¡ESTA ES LA NUEVA Y DINAMICA REALIDAD MUNDIAL!.SI HAY INTERESES CONVERGENTES, HAY ACUERDOS y SI NO...A OTRA COSA.

Pablo
08 de Junio de 2016

Estimado Hernán

Por supuesto que la convertivilidad fue una buena herramienta para salir de la hiper, pero solo era necesaria un par de años, luego había que soltar el tipo de cambio para que el país gane competitividad.

Por otro lado se abrió indiacriminadamente la importación y a su vez el estado peronista era el principal contrabandista y subfacturador. Si eras amigo de algún funcionario menemista entrabas por aduana con vaselina y podías ingresar al país un televisor facturado a 0,50 de dólar. Eso destruyó lo que quedaba de industria. No era libre comercio, era libre contrabando.

Te dejo una gran definicion de lo que es el progre populismo: "Sistema económico fijo y rígido, insostenible en el tiempo, que trae una falsa sensación de bienestar en el presente pero hipoteca el futuro produciendo estrepitosas caídas cuando estalla. El objetivo del líder populista es en todos los casos, dejar que le estalle a otro o lograr hecharle la culpa de la caída económica a otros" .

Los 90 fueron populismo peronista, al igual que la dekagada k.

La mayoría de la gente, incluso los más accérrimos antiK, no tiene ni la más puta idea de lo que perdimos esta dekada k. Perdimos la mejor oportunidad de la historia (desde 1940) para crecer. La dilapidaron en populismo bananero para la gilada. Es triste, Argentina es un enfermo de cancer, o se aplica terapia de shock, dura, quimioterapia o se muere.



Catafalco
08 de Junio de 2016

Leer las respuestas de Carancho y Rubiobarrios explica muchas cosas. Uno pone el link que explica como funciona el seguro médico suizo. ¿Cuanto sale?. Ah no...es es otra cosa. El otro dice (lo copio): "Sabes que pasa Catafalco, puede ser que este periodista no llegue a nada en esos países y puede ser que yo no pase de ser un simple peón, pero prefiero eso a que tipos que lo largo de la historia han ocupado cargos por amiguismo". ¿Se entiende la relación?. No, porque no la hay. Estos son los clientes que tienen los políticos y algunos que se hacen llamar periodistas, como Bauk, que mezcla peras con rulemanes con el único objetivo de dar palos. De informar bien, gracias.

Le respondo a Miguelito esta pregunta: ¿Sos investigador? ¿O solo hacés cuentas?

Ni uno ni lo otro. Este tipo de cosas se escuchan de un taxista cansado, que publiquen esto es una vergüenza, si no se sabe sobre lo que se escribe hay que tener al menos un poco de amor propio o al menos la decencia de fundamentar y poner en contexto la información que supuestamente se quiere proveer. Está lleno de francotiradores del periodismo que tienen aunque sea mas piné, que aparezca un don nadie no aporta nada.

Suerte Maximiliano, se te ve un futuro profesional brillante.

RUBIOBARRIOS
09 de Junio de 2016

CHE CATGALAFO YA QUE SOS TAN BOCA SUELTA Y TE GUSTA DESCALIFICAR Y DESAFIAR A LOS QUE NO OPINAN COMO VOS TE RECUERDO QUE TUS AMIGOS LOS K CAMBIEN TENÍAN CLIENTES MUY BIEN PAGOS NINGUNO FUE K SI NO FUE A CAMBIO DE ALGO.PERO MAS HALLA DE ESO SI VOS DESAFÍAS A ALGUIEN PREGUNTANDO SI SOS INVESTIGADOR O ALGO ASÍ VOS QUE SOS? TENES UN TITULO TRUCHO COMO TU JEFA O SOLO SOS UN SIMPLE DEMAGOGO QUE REPITE LAS MISMAS FRASES HECHAS QUE VENGO ESCUCHANDO DESDE QUE NACÍ. VOS TAMBIEN EN EL UNCO LUGAR DEL MUNDO DONDE PODES HACER ESA DEMAGOGIA ES EN ESTE PAÍS PORQUE EN OTRO NI PARA PEON SERVIRÍAS YA QUE SEGURAMENTE SOLO VIVÍS DEL SUBSIDIO DE NO TRABAJAR Y HACER REALTOS.

Rogelio
09 de Junio de 2016

Claro, muy claro. La moralidad y la autoestima de las personas van más allá de su raza, religión, sexo o nacionalidad. Nos falta ambas cosas.

 

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