03/01/2004 | Investigacion

La muerte de Carlos Menem Jr. y los cheques de la CIA

LAS PRUEBAS QUE NUNCA SE PRESENTARON A LA JUSTICIA

La muerte de Carlos Menem Jr. y los cheques de la CIA

Es muy común, cuando uno publica un libro que, gran parte de la información más jugosa sobre el tema que uno escribió, llegue después –siempre después- de que la obra ya está en la calle.

    Cuando escribí mi libro sobre la muerte del hijo del entonces presidente Carlos Menem, me sucedió eso mismo. Mucha gente se contactó conmigo y trató de hacerme llegar información que complementaba lo que yo ya había investigado justo después de que mi libro asomaba tímidamente en las librerías.

    La mayoría de esas personas no me aportó nada nuevo, sólo detalló cosas que yo ya sabía. Sin embargo, hubo una persona que realmente produjo un gran asombro en mi persona.

    El comienzo de esta historia data del mes de febrero de 2002 cuando, a través de un extraño mail alguien que yo no conocía me comentó algo que simplemente me dejó con la boca abierta: me dijo que la muerte del hijo del presidente Menem había sido financiada por la Central de inteligencia norteamericana, la CIA y los fondos habían circulado por bancos mendocinos que podrían pertenecer al pseudobanquero Raúl Moneta.

    Como era de esperar, pedí al anónimo contacto que nos encontráramos lo más urgente posible. La cita fue pautada para una semana después en un lugar bastante lejano de Capital Federal.

    Por las dudas, pedí a una amiga que me acompañara a efectos de certificar todo lo que sucediera en ese lugar. Mi amiga no era una desconocida en el tema: era, ni más ni menos, que la abogada de Zulema Yoma, ex esposa del presidente Menem.

    El día acordado para conocer a mi invisible contacto fue espléndido. El sol acompañó nuestra marcha sin obnubilarnos con su ahogante calor típico de esas fechas.

    Mientras tanto, la ansiedad jugaba malas pasadas a mi memoria, que trataba de acomodar un cuestionario de dudas a la catarata de cosas que espontáneamente me iban surgiendo.


La hora de la verdad

    Cuando estuvimos frente al espontáneo “contacto”, a quien llamaremos JC a partir de ahora, no dejó de sorprendernos la dejadez con la que se manejaba. No sólo vestía de manera sencilla sino que se movía con gran tranquilidad. No mostraba paranoia alguna de que lo siguieran o vigilaran.

    Luego de las presentaciones de rigor, el informante nos preguntó cuál era nuestra opinión respecto al asesinato del hijo del presidente Menem. Para un periodista que investigó durante años, no era difícil responder a semejante tontería. Pero pronto sabría que la pregunta de JC era una mera formalidad. Lo único que quería era contarnos lo que él sabía.

    Luego de escuchar los comentarios de rigor de quienes estábamos en esa mesa, JC nos contó una historia muy fuerte y, por qué no decirlo, muy documentada.

    El informante nos aseguró que el atentado contra el hijo de Menem había sido financiado por la CIA, a través de una entidad financiera de Raúl Moneta.

    Mientras JC hablaba, nos enseñó unos papeles que mostraban cómo a través de un banco de Mendoza llamado Multicrédito habían circulado cheques por la friolera de 30 millones de dólares que habían servido para financiar la muerte del hijo del entonces presidente de la Nación.

    Extrañamente, el banco no podía operar por más de 10 millones de dólares y lo había hecho por 30 millones. Y, por si eso fuera poco, la entidad había dejado de funcionar el mismo día que murió Carlos Menem hijo: el 15 de marzo de 1995.

    Antes de que pudiéramos reponernos, JC nos comentó que el mismo banco –Multicrédito- era utilizado para lavar dinero de la CIA en el tráfico de drogas y armas.

    -“¿Cómo sabés todo esto?”, preguntamos a nuestro informante.

    -“Fácil. Mi hermano trabajó para el organismo de inteligencia norteamericano”, nos respondió JC, quien antes de despedirnos, nos contó algo más:

    -“El sello de la CIA lo pueden encontrar en la cantidad de testigos que aparecen muertos en la causa. Fíjense, sólo por decirles algo, que en la muerte de John Kennedy pasó algo similar. Todos los testigos que no pudieron comprar fueron muriendo”.

    Luego de la despedida de rigor y mientras el sol comenzaba a caer, emprendimos el viaje de regreso.


Cruzando datos

    El camino de vuelta significó para nosotros el comienzo del chequeo de la información aportada por JC y una exhaustiva averiguación sobre el Banco Multicredito.

    Verificar los datos aportados por el informante fue muy complicado, pero más aún fue encontrar rastros del banco fantasma.

    Entre las pocas cosas que hallamos, pudimos averiguar que, aparte de funcionar en Mendoza, el Multicrédito operaba en la provincia de San Luis, una provincia casualmente vinculada al lavado de dinero. También supimos que la ley 5014 había autorizado al banco a radicarse en territorio provincial muy poco tiempo antes de la muerte de Menem hijo.

    Teniendo en cuenta que los pagos se habían efectuado antes y después de 30 de noviembre de 1994, era muy probable que a través del mismo banco se hubieran canalizado fondos del tráfico de armas a Ecuador y Croacia.

    No está de más recordar que dicha operación fue realizada con el visto bueno del gobierno de Estados Unidos. De hecho, los aviones que transportaron las armas eran de la firma Fine Air, perteneciente a la CIA.

    Más allá de lo antedicho, la única manera de llegar a los autores materiales e intelectuales del crimen de Carlos Menem hijo, es a través del camino que han seguido los cheques del Multicrédito, rastro que no ha sido nada sencillo focalizar.

    Lo único que ha logrado descubrir este periodista es que los cheques fueron a España y de allí a Brasil, de donde ya no volvieron a salir.

    Lo realmente sugestivo es que en Brasil vive, no casualmente, el “empresario” Rubén Ormart, vinculado a operaciones ilícitas y sindicado como uno de los principales ejecutores del tráfico de armas a Ecuador.

    En el mismo sentido, Ormart es señalado por algunas fuentes como uno de los ideólogos de la muerte del hijo del ex presidente Menem.


Concluyendo


   Los datos conseguidos por este periodista fueron entregados a la propia Zulema Yoma para ser incluidos en la causa por la muerte de su hijo, pero esta última nunca los presentó en la justicia. El porqué de tal actitud es desconocido por quien escribe estas líneas.

    Esta evidencia concreta -que podría ayudar a esclarecer el caso-, al no ser presentada en el expediente, termina sumándose a las otras impericias que se hicieron durante el sustanciamiento de la causa judicial.

   Entre otras irregularidades, podemos detallar:

    -El inmediato desguace y desaparición de gran parte del helicóptero en el que viajaba el hijo del Presidente.

    -La muerte de gran cantidad de testigos del atentado.

    -La falta de peritaje sobre piezas fundamentales de la aeronave.

    -La dudosa y tardía autopsia efectuada sobre el cuerpo de Junior.

    -La falta de algunas medidas concretas para esclarecer el caso por parte del Juez de la causa.

    Mientras esta evidencia sea sólo un papel más en el cúmulo de pruebas que no se presentan en el expediente, la situación será igual que hasta ahora y el esclarecimiento de la muerte de Carlos Menem hijo seguirá en la nada.

    Y, mientras tanto, los ideólogos de tan tremendo atentado seguirán gozando de la impunidad de siempre...

Christian Sanz

Documentos:




 

Compartí este artículo

Artículos relacionados:

Comentarios: RSS de este artículo

monica parisotti
21 de Marzo de 2010

yo no lei ningun libro q hable sobre toda esta mafia solo pienso como madre y si un padre cambia un hijo x un poder economico o mafioso es un mal parido y q dios se apiade de el y lo ideologos de este horrendo crimen y no nos olvidemos de Silvio Oltra dos muertes injustas x una corrupcion q no termina con menen padre

betina
07 de Agosto de 2011

Hola la verdad que como futura periodista y estudiante del periodismo de investigacion en particular tu libro "Maten al Hijo del presidente" me parecio mas que interesante, muy solido y esclarecedor. gracias por hacer este tipo de periodismo. saludos

sergio
11 de Enero de 2013

Coincido con Betina gracias por este tipo de periodismo y gracias por compartirlo.

GUIDO
19 de Febrero de 2013

cuando uno se cree mas vivo de lo que es le suceden estas cosas

 

Seguinos también en