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Cimadevilla versus Garavano, la trama secreta

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EL POR QUÉ DE LA PELEA MÁS GRAVE DE CAMBIEMOS
EL POR QUÉ DE LA PELEA MÁS GRAVE DE CAMBIEMOS

Cuando asumió al frente de la Unidad Especial que investiga el atentado a la AMIA, en enero de 2016, Mario Cimadevilla solo conocía el caso a través de lo que leía en los diarios y veía en la televisión.

 

Supo en seguida que leer la causa completa le llevaría no menos de cuatro años. No es para menos: se trata de un expediente que ostenta medio millón de fojas.

Meses después de llegar a ese cargo, en abril de 2016, le ocurrió algo que pocos saben: se encontró con un amigo que se desempeñaba en el Tribunal de La Haya. Fue en Café Martínez.

“El mes que viene va a haber una actividad donde se hablará sobre cómo se investigan este tipo de atentados, ¿querés participar?”, le preguntó el hombre a Cimadevilla. La respuesta fue negativa: “Prefiero que vaya uno de los muchachos y cuando viene nos cuenta”, sostuvo el titular de la Unidad Especial AMIA, en relación a uno de los abogados a su cargo.

Lo que descubrió el letrado, y que luego le manifestó a Cimadevilla, sorprendió a todos por igual: no existe atentado de magnitud donde no se recurra a alguna de las tres o cuatro consultoras internacionales que están preparadas para resolver hechos de índole similar a lo ocurrido en la mutual judía.

Con ese dato a cuestas, desde la Unidad especial se decidió consultar a una de esas firmas. “Además de la causa AMIA, necesitamos las causas ‘armas’, ‘Río Tercero’, y ‘Lourdes Di Natale’”, le dijeron a Cimadevilla, dejándolo completamente absorto.

Acto seguido, decidió pedir que le permitieran contratar a la empresa de marras. No lo logró: “Nunca pudimos, y eso que teníamos un convenio con las carteras de Justicia y Modernización”, dijeron a este cronista desde la Unidad AMIA.

Lo que más molestó a los funcionarios de esa dependencia, no fue que les dijeran que no, sino que ni siquiera les plantearan alternativa alguna. “Siempre daban vueltas para no hacer nada. ¿Por qué? Porque tienen amigos complicados y no quieren que terminen investigados”, insistieron desde la misma Unidad.

Los cuestionamientos llegaron desde el lugar menos esperado, el presupuestario. Ello a pesar de que el monto que cobraba la consultora internacional era de 400 mil dólares, no gran cosa si se tiene en cuenta el presupuesto con el que cuenta el Ministerio de Justicia, dependiente de Germán Garavano.

Dicho sea de paso, ese fue el puntapié inicial de lo que sería el enfrentamiento entre Cimadevilla y el ministro de Justicia. La disputa fue gradual, creciente. Se fue magnificando a medida que el hoy malogrado titular de la Unidad Especial iba descubriendo que le quitaban todo el apoyo.

Por caso, jamás consiguió que mandaran proyecto de ley alguno ni tampoco que contrataran la consultora. Hay un detalle no menor a tal respecto: el proyecto tenía la firma de todos los bloques y fue trabajado con todas las universidades.

Pronto, esa discusión viró hacia otra más mediática: el juicio en ausencia contra los iraníes. Desde el sector de Garavano se concluyó que era una suerte de aberración avanzar en algo así. Sin embargo, si hubieran estudiado mínimamente la cuestión habrían sabido que existían antecedentes de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación ya había convalidado esa figura en, al menos, dos casos.

Uno fue el de Erich Priebke, acusado por la Masacre de las Fosas Ardeatinas; el otro fue el caso del represor Alfredo Astíz.

Como sea, el día que Cimadevilla asumió al frente de la Unidad AMIA ocurrió un hecho inesperado: renunciaron todos los abogados de la querella. El problema es que ya empezaban las audiencias.

Entonces, el funcionario se cruzó con Garavano y le dijo: “Que no haya nadie es un papelón”. El ministro respondió breve: “Bueno, vemos”.

Allí apareció el factor Elisa Carrió, quien propuso que se contratara a Mariana Stilman, una de las que más conocía el expediente. Se la propuso a Cimadevilla no bien se lo cruzó en un pasillo.

Ni lerdo, ni perezoso, Garavano decidió nombrar a un nuevo abogado de su propia confianza, llamado Miguel Inchausti, quien empezó a bajar línea de que no hay que acusar ni preguntar nada en el juicio. Fue el comienzo de las peleas con Stilman.

Fue entonces cuando la abogada decidió renunciar y Lilita denunció a Garavano por corrupción.

En esos días entró en escena un operador que logró mantenerse en las sombras hasta el día de hoy: Daniel Angelici. Fue quien empezó a interferir en el expediente para que no se avanzara contra aquellos que desviaron la real trama de la investigación.

Allí apareció la excusa perfecta que Garavano usó en su favor: la idea del gobierno de reducir secretarías y otras dependencias oficiales.

So pretexto de avanzar en ese sentido, se decidió terminar de una vez y por todas con la Unidad Especial, aún cuando no tenía rango de Secretaría.

Hoy en día, la Unidad descendió de rango y pasó a depender de las Secretaría de Derechos Humanos, a cargo de Claudio Avruj.

El dato no es menor: el hoy funcionario de DDHH fue secretario ejecutivo de Rubén Beraja, uno de los principales encubridores del atentado a la AMIA.

No hay remate.

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Armin Vans
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6 comentarios Dejá tu comentario

  1. Si hay algo más patètico que una conspiraciòn para el encubrimiento es que una investigaciòn se trabe por puterìos de oficina. Por lo visto en la nota, al tipo no le aceptaron la propuesta por celos, porque no lo consideran con el "nivel" suficiente para contratar o para traer un consultor.

  2. Un poco del mismo folklore habitual. Si Argentina fuera un partido de fútbol en este momento sería uno de esos bien "calientes": Un Boca-River, un Racing-Independiente. En las tribunas son miles de fanáticos, cada uno dispuesto a creer ciegamente en su equipo, y repitiendo canciones a coro. Pero a medida que uno se mete entre los profesionales, los que cobran por trabajar ahí, uno encuentra que el presidente de un club es socio del otro, o el jugador de un club acaba de firmar para el otro. En nuestra política actual cada vez que alguien al ras del suelo (nosotros) abre la boca en seguida lo tachan de kirchnerista o macrista, sin términos medios. Pero a medida que uno va subiendo la escala hasta los profesionales empiezan a aparecer amistades, sociedades, testaferros comunes, etc. El que parecía del mismo equipo no está dispuesto a pasarme la pelota y, por el contrario, el que parecía del otro equipo tal vez comparte el mismo representante que yo. Entre estos tejidos interminables muchas veces la situación se confabula en contra de la verdad, cuando varios poderosos alinean intereses en contra de la resolución y a favor del "embarre" eterno de la verdad.

  3. Los PRO son muy cachivaches, además de CORRUPTOs Y CIPAYOS, y no les da el Piné para manipular la "justicia", lo que han hecho con los encubridores Mullen y Barbaccia es un mamarracho, se han quemado como bichos y no les va a servir para nada. Que la querella del gobierno no los acusara no va a tener la mínima influencia en el fallo del TOF2, porque la fiscalía que depende de la Procuración YA LOS ACUSÓ, y lo mismo lo van a hacer las otras querella exceptuando la de la AMIA/DAIA. Y va a ser contraproducente, porque han puesto el foco en estos 2 encubridores, a los que les hubiera convenido hacerse los dolobus y tratar de pasar desapercibidos y sacarla lo más barato posible. Ayer el abogado de la querella Memoria Activa, Rodrigo Borda, dedicó buena parte de sus 4 hs. de presentación, en acusar expresamente a Mullen y Barbaccia y marcar todas sus tropelías acompañando las de Galeano, es decir que los PRO no les han hecho ningún favor, sino todo lo contrario. Se pueden escuchar las 4 hs. de esta audiencia en: https://www.youtube.com/watch?v=WqEJ7CikBF4, y en vivo todas las audiencias orales por el encubrimiento AMIA, en el portal de la Agencia de Noticias del Poder Judicial: http://www.cij.gov.ar/cijtv/. El jueves 15 a las 10 continúa el alegato del abogado de la querella Memoria Activa.

  4. "Si hay algo más patètico que una conspiraciòn para el encubrimiento..." lo dijo G... en serio. Hay cosas mas pateticas, pero que un tipo que conspira para encubrir a su guru ES PATÉTICO. Una confesion accidental...

  5. Ahora me cierran muchas cosas, Christian. Excelente nota, llena de datos. Preparate para la embestida, porque ya está circulando en el Ministerio de Justicia.

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