¡Recién Publicado!
cerrar [X]

6 cosas que ganamos aunque aún no salga la Interrupción Voluntaria del Embarazo

14
805
El IVE aún no se aprobó, pero mientras ganamos todo esto
El IVE aún no se aprobó, pero mientras ganamos todo esto

Finalmente y, tal como se preveía, el Senado no votó la media sanción de Interrumpción Voluntaria del Embarazo que ya venía de Diputados.

 

Algunos dicen que no importa el resultado, que ganó la democracia. No. Puntuales senadores representaron con su voto una posición en contra y otros lo hicieron con la posición a favor. No ganó la democracia, solo demostró que funciona.

Y no ganó ningún "color", no era un Boca-River ni una competencia. Hay un colectivo que venía hace años reclamando lo mismo sin lograr ser tomado en serio nunca y cuando logró ser visibilizado cobró fuerza, mientras que hay otra parte festejando con banderas que decían «Queremos que nada cambie». Y como todos los años anteriores y los cinco minutos antes de la votación, nada cambió. No hubo victoria, no hubo derrota. Directamente no hubo nada.

Sin embargo, -y sin el voto afirmativo- el colectivo femiminista sí ganó y mucho.

Desestigmatización

La pelea por la igualdad de género y por llevar a la mesa de discusión esa súper revolucionaria idea de que las mujeres también son personas dejó de ser algo de «un grupo de fundamentalistas zurdas con problemas hormonales» para despegar y servir de reflejo a niñas, adolescentes y hasta a cantantes y actrices famosas. Y los mismos partidos neonazis y ultranacionalistas nos sacaron el ridículo mote de «feminazi» al marchar con los provida. Gracias por eso.

La representación aportó luz a algo oscuro. Antes decir «soy feminista» estaba mal visto hasta por las propias mujeres, ahora es motivo de orgullo.

 

Transversalidad

La izquierda fue la que siempre supo llevar la lucha por el proyecto IVE en sus hombros. Eso no es más así. El proyecto se transformó de vertical a horizontal y diverso, atravesando a mujeres y hombres de todos los partidos y todas las edades.

Luego de la votación de ayer, ahora la sociedad demandará la postura sobre el IVE en las campañas de los próximos candidatos, algo que no se estilaba. El feminismo atravesó la grieta cuando nada ni nadie más pudo hacerlo.

 

Organización

Desde la primera marcha de «Ni una menos» de 2015, donde un solo tuit de una periodista movilera cansada de cubrir femicidios («Nos están matando, ¿no vamos a hacer nada?») sirvió para demostrar una capacidad de organización en poquísimo tiempo que provoca la admiración internacional y que hoy es ejemplo a seguir en América Latina, llegando a producir efecto contagio. Se tejieron redes fuertes y transversales en pocos años, y en algunos casos, en pocos meses.

Lo que comenzó como un llanto de «por favor no nos maten más» derivó en un reclamo claro y fuerte. «Esto se va a caer, y lo vamos a tirar nosotras».

 

Educación

Fueron las propias mujeres que reclaman el IVE las que tuvieron que explicar que la educación sexual en los colegios no es el kama sutra, que el feminismo no es machismo pero al revés, qué el IVE no es cirujía compleja, que el placer sexual no es cosa de hombres, que el cuerpo de la mujer no es una vasija, qué es el misoprostol.

También qué es un cuerpo gestante y que así como ninguna mujer puede ir a explicarle a un hombre qué se siente una patada en los testículos, ningún hombre nunca podrá explicarle qué se siente un embarazo deseado o no deseado a una mujer y que un párroco no puede hablar jamás de sexo. El aborto dejó de ser tema tabú porque se puso en la escena.

 

Ciencia y laicidad

El debate en el Senado nos hizo escuchar numerosos y enriquecedores discursos sobre biología, genética, ciencia, constitucionalidad y derecho. Y también pobrísimos y medivales argumentos sobre creencias religiosas y teorías pseudocientíficas y contrafácticas.

Ninguna otra grieta puso a la ciencia como separador. Eso es un logro enorme y es de las mujeres. Quedó demostrado que la religión no puede legislar nunca y cómo, en vez de imponer algo a sus fieles, con presión y temor logran imponerlo vergonzosamente a todos.

Sororidad

La palabra «fraternidad» dejaba a las mujeres afuera, entonces la sororidad comenzó a actuar. «Las sonrisas cómplices entre desconocidas que portan el pañuelo verde generan momentos luminosos en las calles. No estamos solas», describe acá la periodista Cecilia González.

Las mujeres fuimos educadas para competir entre nosotras. Somos las que puteamos a Sol Pérez por mostrar tan escultural cuerpo y «tentar» a nuestros hombres. Somos las que puteamos a Morena Rial porque tiene el tupé de postear selfies siendo «fea y gorda».

Quedó demostrado que eso no corre más. Que por más que somos la mitad del mundo, seguimos siendo una minoría, porque así nos ubicaron y una minoría debe cuidarse y respetarse entre sí. Porque afuera la mayoría es peor. La falta de empatía pasó a estar mal vista.

 
 

14 comentarios Dejá tu comentario

  1. "llevar a la mesa de discusión esa súper revolucionaria idea de que las mujeres también son personas" ¿Qué? ¿En serio? ¿Quien en su sano juicio piensa así?

  2. Maralerod: adhiero totalmente a tus comentarios. Posiblemente no coincidamos en muchas cosas, pero lo que decís trasluce una persona que razona, analiza las cosas y puede sacar conclusiones correctas. Es algo que no se ve en una gran cantidad de ciudadanos que se “tragan”, y encima repiten, consignas vacías y falaces, que no resisten el más mínimo análisis y que responden a oscuros intereses. Pero ellos siguen y seguirán así, nada les hará ver la verdad. El fanatismo es algo muy pernicioso. Saludos.

  3. Me entristece pensar cuán incoherentes somos en este país: autodenominados "defensores de los DH" reclamando para la mujer la potestad de decidir sobre la VIDA de una criatura completamente indefensa y, encima, pretendiendo que lo pague "doña Rosa"; ”antiimperialistas” que, para justificar su apoyo a la despenalización del aborto, ponen como ejemplo la legislación de EE.UU (que permite el aborto pero dudo que lo hagan gratis, eso no lo dicen); ministros y exministros de salud que consideran las muertes de las mujeres por aborto como una urgencia sanitaria sin decir absolutamente nada sobre las mujeres que mueren por enfermedades y aún por desnutrición (que son un número mucho mayor); autodenominados "progres" que solo hablan de supuestos derechos a que el estado les provea gratis casi todo lo que se les ocurra; políticos y dirigentes corruptos que están libres solo porque la justicia en este país es un chiste, arrogándose el derecho de levantar el dedo para acusar y criticar; “iluminados” que reclaman despenalizar la droga pero que, luego, reclaman que el estado se haga cargo de la recuperación de los adictos ¿es una joda?... (sin duda podría continuar hasta mañana…). Este país tendrá posibilidades de llegar a ser un gran país solo cuando todos aprendamos e inculquemos que: NO EXISTE DERECHO QUE NO CONLLEVE OBLIGACIONES NADA ES GRATIS NADA SE CONSIGUE HONESTAMENTE SIN ESFUERZO UNA NECESIDAD NO NECESARIAMENTE GENERA UN DERECHO EL ESTADO NO ES FUENTE INAGOTABLE DE DINERO NI DÁDIVAS Es mi humilde opinión.

  4. "Este asunto del aborto es el típico problema en el que nos encontramos frente a un conflicto de derechos y deberes. Ante todo el derecho fundamental del concebido, el derecho a nacer, sobre el cual, creo yo, no se puede transigir. Es el mismo derecho en cuyo nombre soy contrario a la pena de muerte. Se puede hablar de despenalización del aborto, pero no se puede ser moralmente indiferente frente al aborto… Está también el derecho de la mujer a no ser sacrificada por un hijo que no quiere. Y el de la sociedad (…) a ejercer el control de la natalidad. Son derechos incompatibles. Y cuando uno se encuentra frente a derechos incompatibles, la elección siempre es dolorosa. He hablado de tres derechos. El primero, el del concebido, es el fundamental; los otros, el de la mujer y el de la sociedad, son derechos derivados. Por otro lado, y para mí este es el punto central, el derecho de la mujer y el de la sociedad, que suelen esgrimirse para justificar el aborto, pueden ser satisfechos sin necesidad de recurrir al aborto, evitando la concepción. Pero una vez hay concepción, el derecho del concebido sólo puede ser satisfecho dejándole nacer. Reenviar la solución al momento en el que la concepción ya se ha producido es huir del fondo del problema". "El hecho de que el aborto esté extendido es un argumento debilísimo desde el punto de vista jurídico y moral. Me sorprende que se adopte con tanta frecuencia. Los hombres son como son, pero precisamente por eso existen la moral y el derecho. El robo de automóviles, por ejemplo, está muy extendido y es algo ya casi impune, pero ¿eso legitima el robo? Las feministas dicen: 'Mi cuerpo es mío y lo gestiono yo'. Pero yo digo que aplicar ese razonamiento al aborto es aberrante. El individuo es uno, singular, pero en el caso del aborto hay un 'otro' en el cuerpo de la mujer. El suicida dispone de su propia vida. Con el aborto se dispone de una vida ajena. No veo qué sorpresa puede haber en el hecho de que un laico considere como válido en sentido absoluto, como un imperativo categórico, el 'no matarás'. Y a mi vez me sorprende que los laicos dejen a los creyentes el privilegio y el honor de afirmar que no se debe matar" (Norberto Bobbio, Il Corriere della Sera, mayo de 1981).

  5. ¿Querés abortar?, perfecto, pagátelo de tu bolsillo. Así de simple. Y te hacés cargo de todo lo que pueda llegar a pasar...

Dejá tu comentario

El comentario no se pudo enviar:
Haga click aquí para intentar nuevamente
El comentario se ha enviado con éxito
En unos minutos lo verá publicado en este artículo
Haga click aquí para enviar otro comentario
Tu Comentario
(*) Nombre:

Seguinos también en

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
Google Plus
LinkedIn
Pinterest
Whatsapp

Recibí diariamente un resumen de noticias en tu email. Lo más destacado de TDP, aquello que tenés que saber sí o sí

Suscribirme Desuscribirme

Municipio de Moron. Corazón del Oeste
Cynthia Gentilezza. Analista en seguros


 

Notas Relacionadas

En qué nos equivocamos los que apoyamos la legalización del aborto

Ahora que perdimos la ley de legalización del aborto, voy a publicar lo que considero que son los errores del movimiento abortista. Si bien hay factores externos que no podemos controlar, como la influencia de la Iglesia en la política y en la población en general, hay cosas...