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La monja judía: la pasión de una conversa que llegó a santa patrona

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Ni los malos son tan malos, ni los buenos son tan buenos
Ni los malos son tan malos, ni los buenos son tan buenos

Ficha Técnica / Artística

 

Título: La monja judía – Dramaturgia: Lázaro Droznes.

Dirección: Eduardo LamogliaGénero: Drama.

Reparto:Marta Bianchi, Gustavo Rey.

Iluminación: Sebastián CrassoEscenografía: Sabrina López H.

Producción: Flavia Vitale – Prensa y RR.PP. Alfredo Monserrat.

Teatro: El Tinglado.Mario Bravo 948, CABA Funciones: lunes 20 hs. Localidades: $ 400. – Tel: 4863-1188 Duración: 60 min. Año: 2019.

Página web de la obra:http://www.teatroeltinglado.com.ar/plays/view/274

El lunes 15 de abril del corriente año, se estrenó en el teatro El Tinglado de la Ciudad de Buenos Aires, la obra La monja judía, del autor Lázaro Droznes (“Ángeles recoletos”) y la dirección de Eduardo Lamoglia. La pieza dramática recorre los últimos instantes de la vida de una religiosa ante la penumbra de su cadalso. Narrativa fuerte y profunda sobre la vocación de la fe, las pasiones humanas y sus contradicciones. Una asociación ideal para transitar los 60 minutos de representación escénica del buen teatro de Arte y Ensayo.

Argumento. La pieza está basada en la vida de Edith Stein (1891-1942), profesora de filosofía, natural de Alemania y de familia judía. Tuvo una agitada y fervorosa vida: académica primero, de búsqueda personal y trascendente – pasó por el existencialismo, el ateísmo y el catolicismo –, y desembarcó por último en monja conversa dentro de La Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo, con el nombre de hermana Teresa Benedicta de la Cruz. El autor se posiciona en las últimas horas de su existencia ante el hecho consumado, y reflexiona bajo lenguaje y estética de teatro clásico.

La dramaturgia de Droznes nos traslada a la Segunda Guerra Mundial – año 1942 – en el campo de concentración de Auschwitz, donde será asesinada siete días después, en represalia a las protestas del clero holandés por el tratamiento de los judíos. Su última morada es el espacio escénico donde los dos protagonistas, Marta Bianchi (Edith Stein) y Gustavo Rey(Hans /oficial de la SS), se debaten entre la tragedia, la perversión y el amor, de una condición humana abatida y desesperanzada. Los instantes de sátira, son un miorrelajante de la cosmovisión ácida y truculenta.

Los textos y parlamentos del envío son la fuente continua de inspiración poética-descriptiva. Imágenes expresas y frases catafóricas ilustran el relato: “Un Dios para manipular al pueblo”, sostiene un entusiasmado Hans; “necesitamos una nueva iglesia germana”; “¿qué le puedo aportar yo al nazismo?”, responde la religiosa azorada.Ambos participan en la mirada crítica de los conflictos irresolutos del ser y en las metáforas del cuento moral. La puesta en escena nos remite a la atmósfera de la propaganda política del Tercer Reich: “hacer propaganda es hablar de la idea en todas partes, hasta en el tranvía” (Joseph Goebbels, dixit). Así, el público, asiste a la regla de simplificación y del enemigo único. Un logro del régisseur Lamoglia que explota con suficiencia. El arte declamatorio y la escenoplástica están cruzados de melodrama para impactar fuerte en las emociones.

Un demérito literario del guión: asume los clisés propios de la literatura sesgada contra el nazismo. La historia está cargada en demasía de laexplotación del hombre por el hombre, la humillación, la perversión y el crimen. El nazismo no fue el único demonio contemporáneo europeo, hubo muchos por triste ventura: el fascismo (Italia), el falangismo (España), y el totalitarismo comunista de la ex-URSS – perpetrado por Lenin, Trotsky, Stalin y sus secuaces –, que dejó una estela de 20 millones de muertos. (1) Las balas matan por igual y los cadáveres no tienen ideología. No son de derecha, centro o izquierda.  

El carcelero Hans expone ante su ex compañera de estudio – la monja judía – el concepto abstracto del slogan “nacional y popular”; su sentimiento de amor / contemplación / confesión, donde adquiere relevancia moral. Es el conflicto y su resolución sentimental que quiebra el corazón humano frente a una platea contemplativa. ¡Silencio religioso!… Prosigue un rosario de frases que cristaliza un relato duro que no se guarda nada: “el hombre es el Dios en proceso”, como fanatismo religioso sui géneris que se instala. También hay un guiño de autor al filósofo existencialista (y nazi) Martín Heidegger,amado por otra judía – Hannah Arendt – y hasta hoy venerado por la izquierda contracultura y anticientífica. El relato cuestiona la filosofía de época, como golpe de nocaut al citado pensador, a su escuela y seguidores ¡Touché!

Cae el telón en la vida de la académica, religiosa y mística, Santa Teresa Benedicta de la Cruz. La literatura le brinda un merecido homenaje a su pasión y lucha. Así, en recuerdo de su muerte y su obra, el papa Juan Pablo II la canonizó en 1998, declarándola mártir y santa copatrona de Europa. Por tal acción, algunos analistas vieron una puja ideológica-política entre el catolicismo y el judaísmo. Pero esa es otra historia. También digna de representar.

(1)Cfr.: Stéphane Courtois y col. “El Libro Negro del Comunismo: crímenes, terror y represión” / Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS), 1997.


La vida y la pasión de SantaTeresa Benedicta de la Cruz. Marta Bianchi y Gustavo Rey, protagonizan un drama bélico sobre el encuentro- desencuentro moral del alma humana. 

Gustavo Contarelli

Puntaje de la obra de teatro: 4 Tribunas

Puntaje actor protagónico: Marta Bianchi 5Tribunas

Calificación:

Mala (1 TdP)

Regular (2 TdP)

Buena (3 TdP)

Muy Buena (4 TdP)

Excelente (5 TdP)

 

3 comentarios Dejá tu comentario

  1. LA POBRE CREYO QUE EL PAPA LA IBA RESCATAR Y QUE HITLER LE IBA A PERDONAR. CUANDO FUE EN RECLAMO AL VATICANO, NO LA ESCUCHARON. ESTE DEMUESTRA QUE QUIEN CREE QUE LA CONVERSION ES UNA SALVAGUARDA FRENTE AL ANTISEMITISMO ESTA EQUIVOCADO. BASTA CON VER LAS VICTIMAS DE LA INQUISICION. **** LA VIDA ES UNA FOTOCOPIA.

  2. Lei su vida. Fue una mujer talentosa, una cientifica y una estudiosa de la conducta humana. Creyo en lo que creyo. Nadie debe disculparla. Nadie es juez de las creencias de nadie.Creyo en Jesus el llamado rey de los judios. Dicen las monjas de la abadia donde ella residia que era capaz de levitar cuando se posesionaba en sus creencias religiosas. Una mujer fuera de serie, un testigo mudo de este siglo en medio de injusticias y barbaries que nadie supo detener. Los muertos ya no tienen religion. Descanse su espiritu en paz, Santa Teresa Benedicta de la cruz.

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