Como en las películas de “El Padrino”, “El Irlandés”, “Casino” o “El poder del perro”, donde el mafioso ostenta una larga barba junto a una violencia despiadada, en Morón se filma otra versión de las mismas.
Llueven escándalos a granel de la mano del Subsecretario de Seguridad Ciudadana de Morón, Ariel Stella, denunciado por actitudes mafiosas, abuso de autoridad e intimidación.
Este funcionario massista, colocado en el cargo por Damián Cardoso, actual Secretario de Seguridad (también denunciado), ordena operativos policiales intimidatorios contra el Bar Matatán, de Castelar, Oeste del Gran Buenos Aires.
Trascendieron unos audios donde Stella, con un tono intimidatorio, no vacila en ordenarles a sus choferes de seguridad: mirar al dueño con carita de 38, aplicarle un poquito de mafia, carita de perrito malo, hacerle operativos en la puerta, clausurarlo todas las veces, poner cara de malos y hacerle mucho ruido. Además, los amenaza, diciéndoles a todos que si descubre al topo (buchón interno) que ventila esos audios, lo convertirá en alfombra.
No conforme con esto, según pudo saber Tribuna de Periodistas, en los operativos en la noche de Castelar, manda a su personal civil municipal a palpar de armas a jóvenes y menores. ¿Con qué autoridad? Toda una grave violación a los derechos civiles, amparado por móviles policiales que ofician de custodias de sus patoteadas.
Limpiar linyeras y mantener el orden público del establishment
Stella fue filmado mientras realizaba operativos donde obligan a personas en situación de calle a circular. A un cuidacoches le dijo: “Si veo que hay ranchada, a la basura todo con vos adentro”. También lo hace con familias que viven en la calle. En la misma línea libertaria de exclusión de los pobres, aunque él sea funcionario de un gobierno municipal progresista, y quiere ocultar de la vista pública a los necesitados, para mantener la estética visual de la clase media de la localidad.
Mi pasado me condena: la trayectoria de un massista desbocado
En noviembre de 2023, Stella fue denunciado por violencia laboral y por generar trifulcas desde su cargo de Subgerente de Áreas Complementarias del Frente Ferroviario. Este hecho fue denunciado por la Unión Ferroviaria desde su cuerpo de delegados. El damnificado fue un empleado de limpieza y también delegado, que dijo que “Stella me grita, maltrata, insulta, amenaza y cuerpea para pegarme, estando totalmente fuera de control”. Todo esto constaba en las cámaras de seguridad y el personal presente. El empleado aseguró que Stella tenía acusaciones de violencia de género, misoginia, machismo, patoterismo, agresiones, etc.
También desde otro cargo, como Coordinador de Relaciones Humanas de Trenes Humanas en 2022, bajo la órbita del entonces Presidente Martín Marinucci, intentó silenciar las protestas laborales de los trabajadores e hizo sancionar a más de mil quinientos ferroviarios, por reclamar los muchos descarrilamientos (435 siniestros en un año en el Sarmiento), muchos accidentes en pasos a nivel, semichoques de formaciones, vaciamiento y desinversión con riesgo de vida permanentes.
Stella, otrora burócrata de ATE y UPCN, fue conocido también por los trabajadores del Hospital Posadas por sus actitudes patoteriles y por armar despidos, bajo el Gobierno de Macri. Un curriculum vitae al que no cesa de agregarle perlas negras.
Combo peligroso. Espionaje y violencia institucional y un distrito en ascuas
Vengo alertando del giro a la derecha cada vez más pronunciado, desde esta Secretaría de Seguridad Municipal, con servicios de inteligencia, aprietes y dispositivos represores, desde que asumió Damián Cardoso. El Intendente Lucas Ghi deberá poner freno a estos atropellos y desmantelar esta cúpula, que parece manejarse con mucha autonomía e impunidad, lejos de las políticas de seguridad ciudadana preventivas, que deberían priorizarse en este distrito. Es inaceptable que Cardoso y Stella impongan su autoritarismo sobre comerciantes, indigentes y jóvenes en esos operativos, solo destinados a instalar el terror y la sensación de un estado de sitio. Morón no merece estos atropellos, ni a estos funcionarios, que ya tienen el boleto picado.