22/09/2016 | Actualidad


La verdad sobre las lesbianas de La Biela

NO TODO ES LO QUE PARECE

La verdad sobre las lesbianas de La Biela

Hay inestabilidad permanente en toda hegemonía. Su existencia depende de la continua reproducción de sus fundamentos ideológicos, que refuercen diariamente la ilusión del pensamiento único. Tal reproducción es uno de los campos específicos de la acción política: crear y recrear situaciones que impongan más o menos solapadamente a las personas la forma en la que deben pensar.

Esta es, en pocas líneas, la lógica política subyacente a los hechos acontecidos recientemente en el tradicional bar porteño La Biela. En términos del periodismo hegemónico, los sucesos se dieron así: dos lesbianas se dan recíprocamente muestras de afecto dentro del bar, lo que provoca que los mozos, “homofóbicos” por supuesto, las hagan retirar. Punto final.

Afortunadamente, con Nicolás Márquez pudimos acercarnos a La Biela y efectuar nuestra propia investigación al respecto. Consultamos a una decena de mozos y personal gastronómico, a clientes frecuentes del lugar, a la dueña del quiosco de revistas que se encuentra en la vereda del establecimiento y a los taxistas que tienen su parada justo en la esquina del lugar en cuestión y que conocen a fondo lo que sucede en la zona. Asimismo, investigamos a las lesbianas que protagonizaron el hecho.

Los datos recabados pintan una historia totalmente distinta. En primer término, las dos lesbianas al parecer ya habían intentado generar una similar reacción (sin éxito) en lugares como McDonald’s y Starbucks. Venían buscando hace rato lo que obtuvieron en La Biela. ¿Pero por qué? Muy simple: la realidad es que son militantes políticas. ¿De dónde? De grupos feministas neomarxistas y “queer” como Colectiva Lohana Berkins, al cual se vincula María Belén Arena, la que mayor visibilidad pública adquirió tras el episodio.

Comparsa revolucionaria integrada por activistas de la “diversidad”

El hecho fue que sus intentos en McDonald’s y Starbucks no fructificaron. El fracaso en estos lugares está dado por factores como el tipo de servicio (fast-food, no hay mozos), la dinámica del lugar (comer rápido y retirarse) y el tipo de público que asiste. Pero en La Biela la cosa fue distinta: montaron un show (son actrices) en el cual escenifican una pelea, luego se reconcilian, se besan y se empiezan a manosear en partes íntimas, frente a la clientela del lugar.

Las quejas, así, no tardaron en llegar. Fueron los mismísimos clientes los que solicitaron al personal del bar que le pidiera a la pareja lesbiana que guardara las formas. En palabras de los mozos, “daba igual si eran lesbianas o heterosexuales, se estaban toqueteando frente a todos y acá eso molestó a la gente”. Un mozo se acercó a pedirles a las mujeres que adecuaran su conducta a las reglas del lugar, y explotó el conflicto. Era lo que las militantes lesbianas estaban buscando: reforzar la hegemonía de la dictadura de género a costa de perjudicar a un comerciante y a su personal, vendiendo una historia deformada de “homofobia y discriminación” a los grandes medios (siempre prestos a servir al pensamiento políticamente correcto), y luego convocar un “tortazo”, marcha lesbiana de repudio contra el establecimiento.

Nuevamente, los medios mostraron sobre el “tortazo” lo que convenía mostrar: un par de lesbianas besándose en La Biela, sin hacer mayores disturbios. Pero silenciaron lo más importante: el escrache no fue afuera del lugar, sino adentro, y no fueron un par de lesbianas, sino unas 150 personas metidas por la fuerza en el establecimiento (todas militantes), subidas muchas de ellas a las mesas y a las sillas. El personal del lugar nos comentó que fue un día completamente perdido; sus clientes se retiraron de inmediato, y el salón quedó luego lleno de mugre y panfletos que ellos después tuvieron que limpiar.

 

Foto “simpática”: Esta es la imagen “inofensiva” que publicaron los grandes medios en torno al escrache a la Biela.

Acá una que nosotros conseguimos, más acorde a la realidad: las personas invadieron la propiedad ajena, no para consumir, sino para ensuciar y molestar a la gente

Y aquí vale hacer un comentario sobre algunos de los amigos libertarios, esos que siempre son tan funcionales al neomarxismo y que desde sus redes sociales festejaban el escrache como una manifestación legítima de la libertad. La libertad es una función del derecho de propiedad; de éste se deriva el derecho de disponer de la propiedad y, por tanto, admitir o no admitir ciertas conductas dentro del establecimiento privado. El derecho a escrachar es sólo compatible con el ideario liberal cuando no afecta ni la libertad ni la propiedad de los demás, algo que por supuesto no ocurrió en el caso de La Biela, por una razón muy simple: el objetivo de las organizaciones que están atrás de estas movilizaciones políticas es precisamente afectar la libertad individual y la propiedad.

Y el final de esta historia no podría haber salido mejor para el reforzamiento de la hegemonía a la cual nos referíamos al inicio. Gramsci decía que el Estado es “hegemonía acorazada con coerción”. Pues el Estado no pudo dejar de intervenir en este asunto, ejerciendo coerción para mantener la hegemonía de la dictadura de género: sometió al personal de La Biela a sesiones de adoctrinamiento en ideología de género, las cuales se llevan a cabo frente a los clientes del lugar como claro mecanismo de humillación para los mozos, quienes obligatoriamente tienen que dejarse adoctrinar por los burócratas del gobierno de la ciudad de Buenos Aires bajo el riesgo de perder su trabajo.

Cuando le preguntamos a los mozos en qué consistían estos cursos, nos dijeron que no “sacan nada en limpio”, porque les enseñan que “si un hombre se cree mujer, entonces es mujer; y si una mujer se cree hombre, entonces es hombre”. Es decir, los adoctrinan en el error, en eslóganes ideológicos que van a contrapelo de la ciencia y el conocimiento de la realidad. Y lo peor de todo: el adoctrinamiento lo pagamos con impuestos entre todos, incluidos los adoctrinados.

Toda una bajada de línea relativa a los peligros de sacar los pies del plato del pensamiento políticamente correcto.

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Comentarios: RSS de este artículo

Armando Lio
22 de Septiembre de 2016

Aqui en Mar del Plata, cuando fue la marcha por los "derechos de la mujer", este grupo se dedicó a pintarrajear los frentes con consignas irreprodicibles por todo el trayecto.
El ex Intendente Pulti, que había autorizado la marcha, tuvo que salir a pedir disculpas por el desastre que hicieron en la ciudad, y que cada frentista, como siempre, debieron hacerse cargo de la reparación.
En todas las ciudades donde anualmente se reunen hicieron desastres.
Sólo quieren visibilizarse dado que son un grupo minúsculo, y parece ser que a nadie le importa que se masturben entre ellas.

Profesor Yeow
22 de Septiembre de 2016

es difícil dar una nota verídica porque no tiene impacto en una sociedad "chusma" que obviamente solo leinteresa los chismes baratos y "puterio". ¿Trascenderá esta nota? Dudo, ya que a nadie le gusta escuchar la verdad (o mejor dicho, la verdad que alguien mas tiene)

Peronismo = Delincuencia
22 de Septiembre de 2016

Los homosexuales que asumen su preferencia y son gente seria no hacen payasadas públicas como no las hacen los heterosexuales.

Nadie nos quiere
22 de Septiembre de 2016

Es que tenemos una sociedad moralmente enferma. Porque eso de preferencias sexuales esta bien mientras no se moleste a nadie en publico, mientras todo sea cortes y decente dentro de los limites de la educacion y buena conducta.
Pero aca no hay decencia ni honestidad moral, aca lo que hay es ensañamiento, ganas de hacer kilombo, de provocar disturbios, de conglomerar gente y hacer batifondo, lo que menos se intenta es volcar sentimientos sinceros hacia otros, los que sean, esta porqueria es cualquier cosa menos estado de sentimientos, de respeto mutuo, de discrecion .Recibir y dar amor, entre gente pacifica que no joda a nadie.
En una pareja normal no se tolera que hagan Sexo en la via publica, entonces una pareja trans PORQUE DEBE DE SER TOLERADA masturbandose EN LA VIA PUBLICA? es hacer sexo, publico.
Deben de dejar de temer los confundidos en lo que es permisible y no es permisible con tal de estar politicamente correctos con los que piensen diferente. Se les ha ido la mano, se han pasado de rosca. QUIEN DEMONIOS SE CREEN QUE SON? CON QUE DERECHO VIENEN A ROMPER UN NEGOCIO, A PINTARRAJEAR CALLES, AVENIDAS, IGLESIAS, COMERCIOS... en nombre de que? Donde esta la policia, donde el impartir orden, donde la proteccion al resto de las personas, de la gente comun que sale a laburar a ganarse el pan....quien protege a toda la gente que hace su vida en paz con que derecho se tolera a toda esta cantidad de gente drogada, desorientada, amamantada a puro vicio y desorden en la fachada de titularse por los derechos....humanos?
De humanidad no hay nada y de decencia tampoco. No hay decencia, ni respeto por uno mismo. Por sus condiciones intimas y personales como seres humanos. No se consideran ni se respetan ya a si mismos.
Y el gobierno, sigue lejano y ausente, como en casi todo lo demas.
Bullrich, no se si es buena en la cocina, pero donde esta ahora....que te parece?

El que sabe
23 de Septiembre de 2016

Por que sera que las lesbianas que se manifiestan son las gordas hechas pelota? Si las minas que se besan en la calle estuvieran buenas, la gente se pararia a aplaudir.

Hugo M
23 de Septiembre de 2016

Ya lo señalaba con gran lucidez Fernando Peña. "¿Qué es eso de orgullo gay?. Yo ni siquiera soy gay, soy P*to. El gay es el p*to alegre, y yo convivo con mis alegrías y tristezas, pero no estoy orgulloso". Desde los 20 dí con un compañero gay, y conocí a sus amigos gays y lesbianas. Todos respetábamos nuestros gustos, libertades y obligaciones. Pero claro, a finales de los 80 no había orgullo gay ni nada parecido. Hoy rescato el matrimonio igualitario como igualdad de derechos; pero cuando las minorías (sean piqueteros, algún extranjero, gay, trans o lesbianas) atropellan los derechos de los demás es DELITO, no "igualdad/justicia". Hoy se celebra en Argentina la anarquía más laxa, de la cual hacen gala los gobiernos (sean K, M, o socialistas da igual), hacia una "cultura de la modernidad" que no es más que menoscabar el derecho ajeno, ante la jactancia de "la defensa de los derechos de las minorías". Y ya un compañero de laburo me había advertido sobre las supuestas "damnificadas": "No les creas nada, son actrices y militantes y fueron por fama". Bien por Agustín Laje, por ir más allá y no dejar que el árbol le tape el bosque. Saludos,


23 de Septiembre de 2016

Coincido si de hecho fue así. Es sabido que todos los encuentros de mujeres en todo el país siempre se ven embarrado por las pelotudas del nuevo Mas, que ya ni militantes socialistas son, sino boluditas que necesitan urgentemente tratamiento psicológico ya que su motivo no son los derechos de la mujer sino el cabaret barato, asqueroso y sensacionalista, el escandalete grosero y público. Deberían leer un poco más de minas como Alicia Moreau de Justo, si quieren saber lo que es la emancipación de la mujer y verdadero feminismo.

Ahora sospecho, como siempre pasa con este diario tiene una definida tendencia conservadora y antimarxista, y es difícil saber si la nota es una real crítica objetiva o una escaramuza tendenciosa y prejuiciosa hacia toda manifestación progresista o de izquierda.

Observador
23 de Septiembre de 2016

Esto se llama hacer periodismo EN SERIO. Felicitaciones al equipo de Tribuna y a Laje, por supuesto.

César Vilela
23 de Septiembre de 2016

Después de haberse dilucidado que el PRIMER "CASAMIENTO GAY" entre ALEX FREYRE Y JOSE DI BELLO era toda una puesta en escena en favor de la MILITANCIA, TODO ES POSIBLE. Este tipo de colectivos humanos buscan desesperadamente PRO-TA-GO-NIS-MO. Generalmente adhieren a la IZQUIERDA, pero les gusta vivir como de ULTRADERECHA.En realidad son personas conflictuadas que extrapolan sus conflictos personales a la sociedad, echandoles la culpa de sus padeceres y si no....¡los inventa!. Como a los exhibicionistas, lo mejor que se puede hacer es tratarlos con INDIFERENCIA, que hagan su juego y punto. "Actuaran" por un rato pero cuando se vean FRUSTRADOS intentaran generar otro tipo de conflictos e igualmente hay que dejarlos. Probablemente generen algún tipo de agresión en ese contexto, pero igualmente NO HAY QUE ENGANCHARSE. Son temas PERSONALES que pretenden convertirlo en SOCIALES.¡No hay que caer en la tentación de hacerles el juego!

Pablo
24 de Septiembre de 2016

El problema no es que son tortas, el problema es que son BOLUDAS y resentidas y eso no tiene retorno.

Pero como bien explica la nota, lo realmente grave, muy grave, es el espacio que le dan los medios a este tipo de pelotudeces.

Es MUY grave.

goyolin
27 de Septiembre de 2016

FELICIATCIONES !!!
Sr. Laje buena nota, gracias.
Estas mujeres groseras seguiran con su rollo, estan "rayadas del cerebro", como suele decir bulgarmente la calle.
Habria que llegar a ver "quien las financia" a estas agitadoras profesionales...

freiheit
29 de Septiembre de 2016

LA ELITE SIGUE CON SU PLAN HACIA LA DESTRUCCION DE LA SOCIEDAD, y usa a estas idiotas mal paridas para sus delitos. Encima tuvimos un gobierno corrupto que ha destruido la moral y ha hecho que la juventud ya no se sepa lo que esta bien y mal, que no sepa respetar la libertad de los demas ni lo que es respeto.
LO PEOR QUE LOS MEDIOS LE DEN ESPACIO A ESTA ESTUIDEZ.

Apartado Especial
02 de Octubre de 2016

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