01/02/2017 | Actualidad


¿En los 70 hubo una guerra?

UN DEBATE INTERMINABLE

¿En los 70 hubo una guerra?

Vuelve el debate sobre los 70. En realidad, nunca se fue: sencillamente, el cambio de gobierno ahora anima a nuevas voces a discrepar respecto de la “historia oficial” que construyó el kirchnerismo como parte de su relato político. Algunos son —o fueron— miembros del partido gobernante. Lopérfido primero, Gómez Centurión después. Muy bien no les fue: cuestionar dogmas jamás ha sido cosa simple. Y mucho menos si el cuestionamiento proviene de hombres del Estado: hete aquí la novedad del caso.

Al margen del trasfondo político y la suerte de los detractores del historietismo setentista, la sociedad parece estar interesada en re-discutir algunas cuestiones sobre los años 70 que empiezan a plasmarse con fuerza en las redes sociales y en los medios de comunicación. Una de ellas es: ¿vivimos los argentinos una guerra en la década del 70?

Este martes se discutió tal tópico precisamente en la pantalla de Intratables. El Dr. Ricardo Gil Lavedra contestaba la pregunta con una determinante negativa, alegando que “no hubo guerra porque no se cumplieron las normas de la guerra”. Llama la atención la debilidad del argumento: de estar la guerra definida por la contemplación del derecho previsto para los conflictos armados, entonces no podríamos calificar como “guerra” ningún episodio de la historia humana. ¿En qué guerra se han respetado a rajatabla tales normativas?

Pero llama también la atención el cinismo del caso, en la medida en que Gil Lavedra integró el tribunal del histórico Juicio a las Juntas Militares en 1985, en cuya sentencia se concluyó que en la Argentina de los ’70 “el fenómeno se correspondió con el concepto de guerra revolucionaria (…) no hay entonces delincuentes políticos, sino enemigos de guerra” y que “debemos admitir que en nuestro país sí hubo una guerra interna, iniciada por las organizaciones terroristas contra las instituciones de su propio Estado”.

Negarse a enmarcar el drama de los ’70 como una guerra tiene un propósito político evidente: ocultar responsabilidades históricas. En efecto, asumir la existencia de una guerra implica reparar en múltiples partes y, por lo tanto, en diversas responsabilidades. Nos obliga a preguntarnos también por los otros muertos y, naturalmente, por sus victimarios. Tal ejercicio colisiona con el hegemónico relato de “jóvenes idealistas” vs “genocidas”, que bien podríamos llamar “teoría del demoño único”: más reduccionista que su dual predecesora.

La historia no se juzga con los parámetros del presente. Y es por ello que interesa determinar cómo vivió la sociedad de ese momento lo que estaba ocurriendo. Nos concentremos en cuatro partes: la sociedad política, los medios de comunicación, las Fuerzas Armadas y las organizaciones terroristas.

Respecto de los primeros, en 1964 aparece por primera vez en el gobierno una referencia a la guerra: “Hay una guerra revolucionaria declarada” decía el canciller Zavala Ortiz. En 1973, el diputado Antonio Trócoli se refería al asesinato de Rucci como “parte de una guerra sorda, de una guerra subterránea”. El 26 de septiembre de 1974, el senador Leopoldo Bravo solicitaba desde su bancada “detener esto que constituye ya realmente una guerra civil”. El senador Culasso Mattei respaldaba: “la Argentina no soporta más esta guerra no declarada”. La visión del propio Perón había sido idéntica, cuando tiempo antes, desde Madrid, les escribiera a Montoneros que “han de comprender los que realizan la guerra revolucionaria que en esa guerra todo es lícito”.

Los medios de comunicación lo interpretaban de idéntica manera. Nada menos que el Buenas Aires Herald, el 12 de febrero de 1975, tras iniciarse el Operativo Independencia en Tucumán, informaba: “Este nuevo giro contra la guerrilla tiene apariencia inicial de una guerra abierta, algo que si dura llegar como un alivio”. Ese mismo año, la revista Cuestionario —dirigida a la sazón por Rodolfo Terragno— titulaba su tapa de diciembre “La guerra en el país”, mientras que el número del 25 de julio de ese año de la revista Gente publicaba un extenso editorial titulado “Para ganar esta guerra”. En el número del 16 de octubre se decía “Ahora todos saben que están metidos en esta guerra”. Tras el atentado montonero contra un regimiento formoseño el 5 de octubre de 1975, el diario La Opinión de Jacobo Timerman (padre del ex canciller K) lanzaba una editorial que concluía: “Si algo faltaba para corroborarlo, el ataque de Formosa lo ha demostrado: el país está en guerra; todo el país, a lo largo y a lo ancho de su territorio”. Vamos más adelante: Clarín del 16 de agosto de 1979 opinaba “que las autoridades hayan librado una dura guerra contra la subversión y procuren mantener la paz social, son hechos unánimemente reconocidos”, mientras La Nación del 19 de septiembre de 1979 decía “la Argentina está en orden. Pero ese orden se ha pagado el alto, altísimo precio de una guerra”.

Respecto de las Fuerzas Armadas, sus miembros reconocieron plenamente el estado de guerra fundamentalmente a través de los decretos de aniquilamiento. El primero de ellos firmado el 5 de febrero de 1975 por el gobierno constitucional de Isabel Perón, Decreto Secreto 261, ordenaba a las Fuerzas Armadas “aniquilar” a las organizaciones terroristas que actuaban en Tucumán. El segundo, del 8 de octubre del mismo año, Decreto 2.772, ordenaba el aniquilamiento en todo el país. Es lógico que tales órdenes hayan sido interpretadas por los militares argentinos como virtuales declaraciones de guerra: aniquilar, después de todo, es sencillamente “reducir a la nada”, y adquiere un sentido bien concreto cuando se aplica como comando a las Fuerzas Armadas.

Finalmente, para las organizaciones terroristas como Montoneros y ERP tampoco cabía duda que lo que estaban llevando adelante era una verdadera guerra. En el V Congreso del PRT-ERP por ejemplo, en 1970, se concluía que “en el proceso de guerra revolucionaria iniciado en nuestro país, nuestro partido ha comenzado a combatir con el objeto de desorganizar a las Fuerzas Armadas del régimen”. En el número de abril de 1971 de la revista Estrella Roja, del ERP, se leía: “El Ejército Revolucionario del Pueblo está combatiendo en forma organizada, asumiendo la responsabilidad militar en el proceso de guerra revolucionaria que ha comenzado a vivir nuestro pueblo”. En febrero de 1975, desde la revista El Combatiente, de la misma organización, el líder erpiano Santucho llamaba a la “generalización de una guerra civil (…) extendiendo la guerra a todo el país”.

Montoneros, por su parte, en carta a Perón tras el asesinato de Aramburu, anotaban: “El único camino posible para que el pueblo tome el poder para instaurar el socialismo nacional es la guerra revolucionaria total”. Desde su revista Militancia, en el primer número de 1973, afirmaban: “Nuestra estrategia sigue siendo la guerra integral”. En su otra revista, Evita Montonera, número correspondiente a septiembre de 1975, decían: “Esta guerra, como toda guerra, se rige por un principio básico y elemental: proteger las propias fuerzas y eliminar las del enemigo”. Los reportajes de la revista española Cambio 16 al Jefe del Ejército Montonero, Horacio Mendizabal, son llamativos: en 1977 esgrimía que “se realizaron más de 600 operaciones militares”; a mediados de 1978 declaraba que “la Junta Militar no ha ganado la guerra. Ha comenzado a perderla”, contaba que su “ejército” contaba por entonces con “4.000 granadas de mano, 1.500 granadas de fusil, elaboró 1.500 kilogramos de explosivos de potencia media y 850 de plástico C-2 de gran potencia. Además inventó un modelo de fusil lanzagranadas del que fabricó 250 ejemplares y posee, asimismo, un considerable arsenal de armas ligeras”. Finalmente concluía que “en sus próximas etapas de lucha y ya ahora, nuestro Ejército tiende a ir abandonando el uso de explosivos y a extender un tipo de guerra de infantería con armas ligeras, fusiles lanzagranadas y bazookas”. Estaba alardeando, en concreto, de los atentados con bazookas RPG-7 contra la Casa Rosada que hacía pocos días se habían perpetrado.

¿Hubo entonces una guerra en los años 70? Sus protagonistas, mientras los hechos transcurrían, así lo vivieron y así lo informaron. Los hechos, por su parte, lo confirmaron: se trató de una “guerra asimétrica” o “irregular”, caracterizada precisamente por la existencia de una parte débil que busca compensar su debilidad con arreglo a la irregularidad militar: terrorismo urbano y guerra de guerrillas, fundamentalmente.

Y aceptar la realidad de la guerra, como dijimos, implica dejar atrás el relato de los “jóvenes idealistas” que el kirchnerismo impuso para ocultar la verdad sobre el terrorismo subversivo en la Argentina.

Compartí este artículo

Comentarios: RSS de este artículo

Tony
01 de Febrero de 2017

Felicitaciones es el mejor articulo que he leido sobre la epoca que me toco vivir y que les han lavado la cabeza a los jovenes con un relato muy fuera de la realidad vivida

César Vilela
01 de Febrero de 2017

En los setenta se produjo una catastrofe para la NACION ARGENTINA. Argentina se venía diferenciando del resto por sus POLITICAS ORIENTADAS A LA CONSTRUCCION DE UNA REPUBLICA INDEPENDIENTE, pero en los 70, en pleno auge de la BIPOLARIDAD IDEOLOGICA MUNDIAL. el modelo de la URSS y el modelo de EUA. Entonces Argentina fué VICTIMA DE UNA COLONIZACION IDEOLOGICA TOTALMENTE FORANEA. Por el lado de la izquierda se tomo el modelo de la Revolución Cubana como "camino" para Argentina, cuando ARGENTINA le llevaba DECADAS de ventaja en materia de DERECHOS SOCIALES Y LABORALES A LOS CUBANOS.En Argentina NO HABIA HORDAS DE CAMPESINOS DESPOJADOS ni tampoco MULTITUD DE OBREROS EXPLOTADOS. En 1912 con el GRITO DE ALCORTA, los chacareros se organizaron en la FEDERACION AGRARIA y se constituyeron en grupo de presión ante la Sociedad Rural. Respecto a los OBREROS, desde 1930 con Irigoyen y luego con Perón en 1945, la ORGANIZACION SINDICAL DE LOS TRABAJADORES, adquirieron niveles de poder insospechados para el resto del mundo y sobre todo para Latinoamerica.Además ya ESTABA INSERTADA LA CULTURA DEL BIENESTAR SOCIAL. Bienestar que NINGUN OTRO PAIS de la región prestaba a sus conciudadanos. Estaba claro que EL MODELO REVOLUCIONARIO LATINOAMERICANO, no era para Argentina. PERO LA COLONIZACION IDEOLOGICA PRENDIO Y HASTA HOY NO QUIEREN RECONOCER QUE FUE UN ERROR Y QUE SE DEBIA HABER CONTINUADO EN LA SENDA NA-CIO-NAL.

Ahora vamos a los OTROS COLONIZADOS IDEOLOGICAMENTE HABLANDO, que fueron LOS POLITICOS, EMPRESARIOS, CIVILES Y MILITARES QUE APOYARON LA METODOLOGIA DEL GOLPE MILITAR del 76
El error fué el haber adscripto a la TEORIA DE LA SEGURIDAD NACIONAL impulsada por EUA, en SU lucha contra la URSS. Kissinguer fué el alma mater de todo ese "movimiento" anticomunista. Vale aclarar que PERON también tuvo su grado de complicidad en el tema porque SABIA DE LA EXISTENCIA DE LA TRIPLE A (Alianza Anticomunista Argentina)liderada por su mano derecha, López Rega. Para colmoPerón murió a poco de constituirse por lo que no se sabe si la hubiese seguido apañando. En Argentina la izquierda con influencias sovieticas era casi inexistente, pues todo se resolvía a Radicales, Peronistas y como mas "izquierdistas" al Partido Intrasigente.Por lo que NO HABIA UNA AMENAZA REAL. Además EL GRUESO DE LA SOCIEDAD, así como Argentina fué neutral en las dos guerras (tomo partido al final de ellas), también lo había sido en el conflicto BIPOLAR; URSS-EUA. Y si bien se valoraba la LIBERTAD del CAPITALISMO frente al bochorno de la prohibición de salir de los paises Comunistas, no implicaba una ADHESION A LAS POLITICAS DE EUA (excepto para la dirigencia economica-empresarial). El error se profundizó cuando LOS MANDOS MILITARES SE "capacitaron" EN LA ESCUELA DE LAS AMERICAS EN PANAMA, donde recibieron la "instrucción" de llevar adelante una lucha DONDE LA LEY no existía, todo lo contrario, se justificaba hasta la TORTURA y la desaparición de personas, incluso con los probables "daños colaterales". Para colmo EUA, como suele ser costumbre, CAMBIA de GENDARME A ADALID DE LA PAZ Y LA DEMOCRACIA en un abrir y cerrar de ojos. REnunciado Nixon en 1974 y con Gerald Ford continuando su mandato hasta 1977, su sucesor Jymmy Carter, desmanteló todo lo hecho por sus antecesores y pasó a ser CRITICO DE LA DICTADURA QUE SU ESTADO HABIA AYUDADO A FORMAR. Eso desnudó EL ERROR de que e ESTABLISHMENT Y LAS FUERZAS ARMADAS ARGENTINAS HUBIESEN APOSTADO A SER PARTE DE LOS INTERESES ESTRATEGICOS DE ESTADOS UNIDOS. Paradojicamente, la dictadura a partir de 1997 abandonada por EUA, tuvo el apoyo EXPLICITO de la URSS, tanto que el gobierno de Carter varias veces llevo adelante CONDENAS CONTRA ARGENTINA por la VIOLACION DE DDHH en el seno de la ONU, y una y otra vez, la URSS impuso su veto para que no sucediera. Incluso el gobierno de Videla violó el embargo triguero contra la URSS, impuesto por EUA, por la invasión sovietica a.....¡AFGANISTAN!.
EXPUESTOS LOS HECHOS, QUEDA EN CLARO QUE EN LOS 70 MURIO EL PENSAMIENTO NACIONAL ARGENTINO Y SE CONTAMINO CON LOS CONTENIDOS FORANEOS DE LAS DOS IDEOLOGIAS IMPERANTES EN EL MOMENTO.
¡ARGENTINA SE DEJO COLONIZAR!...Y aún PERDURAN LAS CONSECUENCIAS e incluso se siguen DEFENDIENDO AQUELLO QUE FUE NUESTRA RUINA Y FRUSTRACION. ¡QUE LA VERDAD SEA DICHA!

barcino
02 de Febrero de 2017

El análisis es muy bueno, pero no fue una guerra, fue una locura!!!! Discépolo tenía razón cuando decía que la Argentina tenía que salir de gira xq da ESPECTÁCULO!!!!


02 de Febrero de 2017

Obvio. Era entre URSS y USA y la ganó USA. Y la guerra no fue asimetrica, fue un fracaso absoluto de los burocratas zurdos de Moscú. Fijate como USA luego los bajó en 1989: sin tirar una sola bala. El pais era una miseria absoluta.

Catafalco
02 de Febrero de 2017

Lo último que necesitaba el país era reivindicar la lucha de los movimientos guerrilleros de los 70, había costado mucho llegar a un consenso por parte de la población que permitiese llevar adelante el juicio a las juntas, mas allá de determinadas opiniones. Fue una época horrorosa y creo que fue una de las pocas veces que casi todos los argentinos coincidimos en algo. Hasta que llegaron los Kirchner reivindicando una militancia de opereta desde un lugar al cual nunca pertenecieron. De todo lo reprochable que hicieron para mi eso fue de lo peor, ponerse en un lugar al cual no pertenecían y poner en escena gente que debería haberse quedado fuera de escena. Este tema tendría que ser historia.

Darío
02 de Febrero de 2017

Hay un consenso casi universal en los ámbitos académicos europeos y norrteamericanos, en que gran parte de los movimientos armados en nuestro país fueron impulsados y manejados desde las sombras por los organismos de inteligencia de las fuerzas armadas, como parte de un plan global de eliminar los movimientos sociales, e instaurar sin obstáculos el consenso de Washington. Muchos de sus atentados fueron no sólo inútiles o contraproducentes, sino que en casos especiales, directamente beneficiaron a algún sector o personaje del gobierno. El concepto de guerra se relativiza, pues conforme las fuentes europeas, nunca hubo más de 500 efectivos insurgentes armados y preaprados para el combate. Se trató de células escasas, con incidencia puntual, que nunca significó una disputa real de la soberanía sobre ningún territorio. Más allá de las culpas individuales que caben por los delitos cometidos por personas bien intencionadas, pero engañadas (nunca hubiese sido posible en realidad ningún triunfo de su causa), la verdadera verguenza y culp cae sobre quienes manipularon a esos jóvenes: las FFAA y los organismos de inteligencia; y son cómplices quienes apoyaron ese proceso destructivo: el empresariado, terratenientes y la banca, los gremialistas corruptos, los políticos vendidos, y muy especialmente la iglesia católica, que participó activamente del proceso de armado de los grupos, y luego de su entrega y desintegración.

José
02 de Febrero de 2017

Hay un error conceptual grave. El decreto 261 de febrero de 1975 establecía que las fuerzas armadas debían "aniquilar EL ACCIONAR de la subversión"
No a los subversivos, lo que muy problablemente cayeran (como ocurrió en un 90%) en combate
Muy distinto fue la persecusion política posterior a marzo de 1976, en donde el accionar subversivo estaba casi totalmente desactivado.
Ningún decreto de 1975 estableció que se debía secuestrar personas, asesinarlas y hacer desaparecer los cuerpos, mantenerlas en cautiverio clandestino, torturarlos, mutilarlos, robarle los hijos, robar los bienes personales, vender inmuebles de los involucrados, con la posterior desaparición del escribano interviniente (como le gustaba hacer a Massera) etc. etc.
Le recomiendo al Sr. LAJE que deje su ideología liberal libertaria (trucha) de lado cuando escriba
La dictadura no fue militar. Fue cívico militar. Hubo mas de 350 intendentes radicales, demócratas progresistas, y conservadores (donde se encuadra Ud., Sr. Laje) que fueron fieles defensores y promotores de dicha dictadura.
Hay que escribir con HONESTIDAD INTELECTUAL.

César Vilela
02 de Febrero de 2017

Dario:Ud. expone una parte de la verdad, pero olvida que en Setiembre de 1962, después del primer enfrentamiento entre militares identificados entonces como Azules y Colorados y habiendo sido derrotados estos últimos, el mismo ChéGuevara empeó a imaginar exportar la revolución al cono Sur, incluida Argentina.Entonces comenzó el entrenamiento de GRUPOS uno de raigambre PERONISTA, organizado por el ex delegado de Perón en Cuba, John William Cooke y su esposa Alicia Eguren. Otro grupo provenía del Trotskismo y había un tercer grupo conformado por ex militantes comunistas.El responsable del entrenamiento era Mamuel"Barbarroja" Piñeiro Losada.
El contingente estuvo integrado por trotskistas, socialistas, militantes de la Juventud Peronista y Uturuncos. La idea era conformar un Frente de Liberación “con el objetivo de iniciar la lucha armada en la Argentina”. Todos terminaron recibiendo entrenamiento en un campo de instrucción militar de las sierras del Escambray, bajo las atentas miradas de Ernesto “Che” Guevara y José “Papi” Martínez Tamayo.

Cabe aclarar que NO HUBO buena convivencia en estos grupos y a punto estuvieron de tomarse a los tiros por la falta de coincidencias, especialmente con los Peronistas.No eran lo mismo Luis Stamponi, Manuel Negrín y Ángel “Vasco” Bengoechea que los peronistas Carlos “Pancho” Gaitán, o Manuel J. Gaggero y el socialista Elías Semán, por poner algunos ejemplos. A todo esto se le sumó un personaje singular como el empresario Argentino Héctor Villalón "El Pajaro" que era un delegado de Perón a la vez que representaba los intereses tabacaleros de Cuba. En realidad fué Perón el que jugaba a dos puntas, una con sus ortodoxos en Argentina y otra con los Peronistas de izquierda en la Isla. Tanto que Perón envía a la Habana a Leonidas Saadi a frenar las acciones de Cooke, pero ya era tarde,La "Operación Penelope o Sombra según algunos", estaba en marcha y se trataba de atacar Argentina con actos terroristas. Vale aclarar que Perón fué tentado varias veces a residir en Cuba, pero este se resistía a ser usado para imponer en Argentina una dupla como "PERON-GUEVARA". Lo que Ud. describe vino con posterioridad como consecuencia de estar involucrada en el plan de la Revolución Cubana. En sinteis ARGENTINA FUE VICTIMA DE UNA COLONIZACION IDEOLOGICA FORANEA, tanto de CUBA como luego de EUA. Argentina NO NECESITABA NINGUNA REVOLUCION ni ANTIREVOLUCION. Era un pais CON INSTITUCIONES SOCIALES Y GREMIALES FUERTES, quizás las mas fuertes de America en ese entonces.No habia CAMPESINOS DESPROTEJIDOS (desde 1912 estaba la Federación Agraria)y menos OBREROS EXPLOTADOS (Con Irigoyen y Perón los sindicatos eran fortalezas). Una pena que hayamos caido en la mentira DE LA COLONIZACION IDEOLOGICA.

gustavo.galonso
02 de Febrero de 2017

SE ACABO EL RELATO DE TODOS ESTOS AÑOS DE ORGANIZACIONE KK Y DDHH LOS TERRORISTAS SON TAN CULPABLE COMO FFAA Y POR TAL MOTIVO DEBEN SER JUZGADOS COMO FUERON JUZGADOS LOS MILITARES , ERP MONTONEROS Y DEMAS MALAS YERBAS SUS CRIMENES SON DE LESA HUMANIDAD NO PRESCRIBEN UDS FUERON SON Y SEGUIRAN SIENDO ASESINOS

José Petrosino
02 de Febrero de 2017

"La guerra" de la que fuimos víctima los argentinos en los '70 fue la llamada "guerra fría", que libraban entonces los imperios dominantes del planeta: USA y la URSS. Que el coforista César Vilela llama:"la BIPOLARIDAD IDEOLOGICA MUNDIAL, el modelo de la URSS y el modelo de EUA".
Esa peculiar "guerra" ambos imperios se la hacían librar a otros y en sus territorios.
En el caso nuestro tuvimos por un lado a los "jóvenes idealistas" que manijeaba Fidel por cuenta de sus patrones de la URSS y por el otro, nuestros milicos que vía "Plan Cóndor" de la CIA les dieron leña sin asco.
Nos hicieron merde y todavía no hemos podido salir de eso, porque las secuelas de esas menesundas, que no fueron una guerra convencional, ni siquiera una civil, sino más vales un un intento fallido de toma del poder por parte de los "jóvenes idealistas" y un exceso en la represión por parte de los milicos, de ninguna manera hubo algún tipo de genocidio en la Argentina.
El único episodio en nuestra convulsionada historia que se puede llamar "genocidio" es el que le hicimos a los indios en el siglo XIX.

Pochi
02 de Febrero de 2017

Comparto con Jose Petrosino,la guerra sucia fue principalmente entre VIDELA Y MASSERA, esos eran "claramente" los dos bandos que secuestraban y mataban gente entre si, estos dos son los principales responsables y no dudo que ambos bandos estaban infiltrados por las potenCIAs!


Gabriel
03 de Febrero de 2017

A los interesados parientes de los guerrilleros les conviene negar la palabra guerra, una de las excusas mas estúpidas que dan es que para llamarlo guerra existió una marcada asimetría entre el poderío de "los mártires" vs el enorme poder del estado, dando a entender burdamente que una guerra es tal cuando existe cierta paridad de poderío. O sea que para ellos cuando los yankees salen a enfrentar diferentes ejércitos, no van a la guerra, salen de picnic.

Duele como argentino seguir escuchándolos, martirizándose como si hubieran sido solo militantes opositores, cuando en realidad fueron unos fenomenales terroristas que primero quisieron voltear al gobierno constitucional para instaurar la Cuba de Sudamérica, matando en su aventura a miles de personas, secuestraron, asesinaron, robaron, violaron, todo estivo permitido en nombre de la causa.

Encima tenemos que ver a periodistas, dirigentes, pensadores, artistas, y demás idiotas útiles, defender a esos enfermos.
Me pregunto quienes son peores, si aquellos o éstos marmotas asegurándole su currito de los DDHH.

José Petrosino
03 de Febrero de 2017

Pochi, yo ya era un pelotudo grandote en los '70 y a esos tiempos los viví,no me los contaron.
Me acuerdo que un amigo que estaba vinculado con los milicos del Proceso me decía entonces que dentro de estos había una puja a muerte entre los que respondían a la "masoneria blanca"(M. de Hoz, Videla, los Alemán), y los que respondían a la "masonería negra"(Licio Gelli, Masera, Suárez Mason).
Los mal llamados "jóvenes idealistas" fueron uno pelotuditos totales que todos usaron y siguen usando todavía.
Lamentablemente los merdi-medios y sus merdi-periodistas nos nos cuentan estas verdades de a puño, por el contrario les hacen el bocho a las giladas con las pelotudeces más supinas.


03 de Febrero de 2017

No se si llamarlo guerra o qué pero qué paliza se comieron los zurdos! Todavía estan llorando y pidiendo un Dia del Olvido, la Mentira y La Injusticia dia en el que mienten los "30.000" muertos, olvidan a los muertos por las bombas terroristas y encima tenemos que indemnizarlos por haber perdido la batalla. Cuando tienen poder, los zurdos son letales; cuando lo pierden son pobres victimas perseguidas. Lo vimos tambien con los K que "iban por todo" y cuando les dieron la paliza electoral se transformaron en perseguido politicos. Zurdos farsantes, traicioneros, cobardes. Desaparezcan del mapa o vayanse a Corea del Norte, que es lo mismo.

Hugo M.
03 de Febrero de 2017

Me parece un análisis sesgado, como casi todos los surgidos en estos últimos años. Es cierto que tanto los militares del Proceso, como Montoneros y ERP tenían claramente estructuras militares, y los castigos que inflingían a camaradas "traidores" (los montos ejecutaban a quienes consideraban que traicionaban la causa), eran similares. El vocablo "militar" de hecho en una Organización no responde a simpatizar con un espíritu crítico, sino a formar parte de una milicia aceptando como regla la subordinación. Pero si bien en el Proceso hubieron combates en Tucumán, allí si podríamos (con reservas, porque también el Estado masacró e hizo desaparecer individuos), hablar de una guerra. Para que un Estado libre guerra contra un enemigo (interno y/o externo), primero debe declararla: el Proceso declaró "Lucha contra la Subversión armada". JAMÁS DECLARÓ UNA GUERRA. Y en el combo metieron desaparecidos. vuelos de la muerte y robo de bebés Eso no es guerra señores, son laxos crímenes de Estado. Luego si, a las víctimas de la Subversión armada deberían recibir un resarcimiento. No hay víctimas "buenas" y "malas": eso fue y es discriminación. Pero eso sí NO HUBO GUERRA.

Hernán
03 de Febrero de 2017

El sistema político argentino ha sido desde el surgimiento del peronismo, absolutamente disfuncional. En lugar de aportar soluciones, acrecienta los problemas. Un claro ejemplo de ello es la generosa amnistía que aprobaron los políticos (todos, peronistas pero también radicales) a los terroristas juzgados por la Cámara Federal Penal, desde 1971. Todos ellos volvieron a las filas de la subversión para continuar matando en pos de su guerra revolucionaria. Es un claro ejemplo de un ámbito de la justicia que funcionaba bien pero que colisionaba con los intereses y cobardía de los políticos populistas.

Darío
03 de Febrero de 2017

Siguiendo un poco con la ideación del amigo César, yo conocí personalmente a alguno de los nombres por él citados, y en aquella época, no se produjo un proceso coherente con el contexto y devenir político, ya que el impulso a tomar las armas y combatir por "la revolución", parecía provenir de algún lugar oculto, como una consigna que bajan desde arriba, y hay que obedecer. No me cabe duda de que los organismos de inteligencia argentinos estaban comandados por personeros de la CIA y el State Department, y a través de la iglesia comandaban a los grupos peronistas de procedencia de derecha católica originados en Tacuara (Montoneros, FAP, etc.), los que llevaban a cabo el plan de acallar toda voz popular e imponer el Consenso de Washington. Por el otro lado, la inteligencia soviético-cubana, hacía su juego de desgaste e intento de posicionamiento, mandando al frente (diría al muere) a grupos tan engañados como los peronistas. Mientras, en un doble juego, el PC argentino, con Nadra y Echegaray a la cabeza, gerenciaban el comercio fluido que se producía entre la dictadura y la URSS (no olvidemos el apoyo del PC a la dictadura militar)

jose
03 de Febrero de 2017

En realidad, a partir de las declaraciones de un militar, la gente se hace dos preguntas: ¿hubo una guerra? y, la segunda: ¿hubo un genocídio?. Es claro qué hubo una guerra. En realidad, dos, ambas declaradas por la extrema izquierda: la una fue la declarada contra el estamento militar y la otra contra la democracia. Era básico para los extremistas de izquierda eliminar ambas cosas. El gobierno fundamentalista y totalitario qué pensabam imponer, con un partido único y un politiburó, a la cubana ambos, no cuadra con el concepto mismo de democrácia. Por otro lado, ese gobierno-partido único necesita milicias, no ejercito. Una milícia no es otra cosa qué una horda, una masa humana visceral qué solo se guia por consignas, palabras de efecto, como pedos verbales y nada más. Un ejercito, es una institución, ordenada y compuesta por personas con una idea mínima de pertenencia a un país. Eso no quiere decir qué un ejercito este compuesto por hombres santos, y el ejercito argentino es la mejor prueba de ello. Ahora, calmadas, qué no apagadas, las pasiones políticas de aquel tiempo, sería bueno qué hicieramos un ejercicio contrafáctico y nos preguntáramos: ¿y si hubierán vencido los extremistas? ¿qué hubiera sido de la Argentina? Escuchando a ese Pernias (entrevistado por Lanata), estoy seguro de dos cosas: una, hubiera habido un genocídio de verdad y dos, hubiera habido muchísimo más descalabro económico y social. Lo qué ocurrió en la URSS y los otros países socialistas, incluyendo a Cuba, son la prueba de qué ése, y no otro, hubiera sido el fin de la "aventura" "revolucionaria" de los Pernias, Firmenich y otros.

Pochi
03 de Febrero de 2017

Gabriel una pavada total tu analisis, VIDELA y EL PROCESO, tenian las mejores RELACIONES CON LA URSS en ese momento, veo que compraste algo bastante usado, y te doy varios ejemplos PATRI:::CIA BULLRICH,,,CORCHO RODRIGUEZ ,,GALIMBERTI de verdad los ves penetrados por el MARXISMO LENINISMO y confluyendo en la DICTADURA DEL PROLETARADO? te falta analizar un poquito mas!slds

Pochi
03 de Febrero de 2017

Jose Petrosino, No era mi intencion que profundices, pero estas en lo cierto y tiene que ver tambien con la muerte de Aramburu, esas logias como la del gran oriente que lleva hoy a Trump&Peña Nieto a la presidencia, siempre estan en conflicto,mas arribas!! gnosticos vs jesuitas!sucede que por estos lares mencionar logias , masones suena extravagante,distinto en Chile, donde por ej Bachelet, es hija de un Gran Maestre Mason de la cruz de Malta.

juan carlos
04 de Febrero de 2017

JOSE: HABLAS DESDE LA IGNORANCIA. LA GUERRILLA NO ESTABA DESARMADA EN EL 76. TODO LO CONTRARIO.


04 de Febrero de 2017

Estimado Darío:Es como Ud. lo expone. Solo que nuestros testimonios como coetaneos de esos hechos, no califican. Pareciera que es preferible CREER en los relatos pergueñados por uno y otro lado, sin tener en cuenta los contextos externos y mucha mas los internos. Es por ello que genera tristeza, sin no poca irritación, cuando se pretenden levantar BANDERAS DE NOBLEZA sobre CAUSAS PERDIDAS, siendo lo peor que SON NUESTROS COETANEOS los que envenenan la cabeza los pibes con FRACASOS COMPROBADOS. ¿Cuándo terminaremos con los duelos? En los 70 era por el retorno del General y ahora por los desaparecidos de uno y otro lado. ¿Cuándo nos abocaremos a construir NUESTRO PAIS? Mientras nos distraemos con toda esta resaca, los PICAROS viven a costas de presentarse como reencarnadores de "luchas épicas". Y lo mas grave,ahora ya no le podemos seguir echando la culpa a lo "externo" como otrora. Todo lo que pasa AHORA, es 100% fracaso Argento.

ZetaWest
05 de Febrero de 2017

Señoras/es:
Si, hubo guerra. La hubo antes, durante y después del 70, y sigue hoy en día.
Como el hombre es lobo del hombre , la guerra es permanente. No existe la paz.
Para que haya guerra, no necesariamente tiene que ser armada. La política es la continuación de la guerra por otros medios, y la democracia, sirve a un escenario de guerra civil, en donde se ganan o pierden batallas con el voto como arma. Cuando el/los dirigentes, traicionan el voto, el ciudadano, tiene derecho a librar la batalla con otras armas.

Así que el debate de si hubo e no guerra es estéril, inútil, por cuanto la guerra es permanente.

Saludos cordiales.

Ciudadano
06 de Febrero de 2017

Zetallest, interesante su inversion de la maxima de Clauswitz que dice: "La guerra es la continuacion de la politica por otros medios." Tiene usted razon. Lo que hizo el gobierno anterior fue REVIVIR y CONTINUAR una guerra que ya estaba terminada. La volvieron una guerra ideologica de mentiras y mas mentiras, cuando ya no habia mas grupos armados en la Argentina y las fuerzas armadas reducidas a una fraccion de lo que fueron. Brillante en lo perverso lo que hicieron. Utilizaron el dolor, tergiversaron todo solo para que la sociedad no se diera cuenta de lo que verdaderamente estaba pasando: la desestabilizacion del pais de la mano de: 1. La inseguridad y la inundacion de armas ilegales en manos de criminales: 2. la concentracion economica en manos de pocas empresas que les respondian a ellos; 3. El robo al estado mas espectacular que jamas se haya perpetrado en una republica democratica. Bajo las narices de todos hicieron esto y mucho mas. Vendieron al pais con los argentinos adentro. Esa era la nueva guerra que un estado llevo a cabo contra sus ciudadanos, con armas, intimidaciones, carpetazos, etc. Pero nadie se daba cuenta que era una politica de estado para debilitar al ciudadano, explotarlo, y robarse todo. Es decir, termino una guerra y empezo otra. La continuidad habra que buscarla en los personajes que fueron parte de ambas guerras, la de los 60 y 70, y la que comenzo a pleno en el 2003, aunque sembrada por los anteriores gobiernos democraticos, excepto el de Alfonsin.
Es decir, como usted dijo: la politica ha sido la continuacion de la guerra.
Saludos

Juanca
06 de Febrero de 2017

Obvio que hubo una guerra, por poder y dinero. Los subversivos, los altos mandos, están todos vivos y ninguno labura.

Los que murieron eran pobres pibes ignorantes que se comían el relato de la "revolución", igual que los zurditos y camporitas de ahora con la diferencia que antes eran hombres y tenían huevos, ahora son ignorantes igual pero maricas y se venden por 5 pesos. Quieren el poder para robar y hacer guita para ir a Miami.

Genial el Sr Laje poniendo los puntos sobres las ies.

ZetaWest
06 de Febrero de 2017

Estimado ciudadano:
Mi comentario es complementario al que escribí para la reciente nota de Docimo "...Nos estamos comiendo el relato".
Y la inversión de la máxima de Clausenwitz no es mía, sino de Focault.

Realmente estoy podrido del "debate", sobre el proceso y la guerrilla.

Y realmente, el mejor favor que le podemos hacer al país y a nosotros, es aniquilar a Liberales, Comunistas, y Fascistas, porque no son otra cosa que el mismo sorete con distinto color.

Saludos cordiales.

Juanca
07 de Febrero de 2017

Zetanosequé dejá el paco que te está quemando el bocho

María Susaba
07 de Febrero de 2017

Te falta analizar un poquito más y sobre todo leer para no escribir "Demonio" con Ñ . Te recibiste dónde?

 

Seguinos también en