14/04/2017 | Cartelera


Tenemos visitas

¡NO HAY NADA MÁS LINDO QUE LA FAMILIA UNIDA!

Tenemos visitas

Ficha Técnica / Artística:

Título original: Tenemos Visitas. 

Dramaturgia: Alicia Muñoz – Dirección: Pinty Saba.

Asistente de Dirección: Adrián Andrada – Género: Comedia. 

Reparto: Ignacio Toselli (Fulvio), Rubén Stella (Damián), Federico Marrale (Martín), Lucía Stella (Sofía), Pinty Saba (Rossana / voz over). 

Iluminación: Fermín González – Escenografía: Carlos Gonzalo Castro, Fermín González – Vestuario: Silvia Picallo. 

Prensa y RR.PP. : Alfredo Monserrat / www.alfredomonserrat.com.ar

Sala: Teatro Carlos Carella, Bartolomé Mitre 970 / CABA. 

Tel: 4345-2774 / Web: www.facebook.com/tenemosvisitas

Día y horario: viernes: 20 hs. / sábados: 21 hs. 

Costo localidades: $ 100 – País: Argentina – Año: 2017 – Duración: 80 min. Fecha de estreno: 07-04-2017.

Alicia Muñoz es una escritora argentina, guionista y músico. Su obra Ciudad en Fuga (1979) sobre la epidemia de fiebre amarilla que azotó a la ciudad Buenos Aires en 1871, marcó su prosa historiográfica en progreso, Es autora de una veintena de obras de distintos géneros, experiencia que le permite hablar con autoridad los temas actuales. Tenemos Visitas (2017), es una comedia intimista, donde la relación de una ex pareja, impacta en la crianza de sus tres hijos de manera singular. Es el paternalismo y celo de un padre, que hará lo imposible para que vuelvan aquellos felices años de la unión familiar. 

Argumento. “Una cosa es quererse y otra cosa es convivir…”. Así es el spot publicitario de la pieza. Son los acuerdos y desacuerdos de una familia clase media convencional. En el centro del montaje: Rubén Stella (Damián), un padre celoso del amor de sus hijos: Ignacio Toselli (Fulvio), Federico Marrale (Martín), Lucía Stella (Sofía). Cada integrante con un perfil psicológico distinto. La idea que cristaliza, la llegada de la “visita inesperada”. La alegría, la emoción, las tensiones de una familia monoparental (madre ausente), que indagarán en sus contradicciones del presente con un pasado esquivo. 

Desde la primera apertura de escena, hasta la cancelación del relato, el mediador común estético es un coqueto “monomontaje”. Tampoco está dividida por actos como es tradición, sino es un sólo acto que se prolonga en el tiempo. En cine, dicho artilugio se denomina “plano secuencia”, una toma larga que adiciona sin cortes. Doble mérito al mantener la trama bien alta, entretenida y enigmática.

La dramaturgia de Muñoz, confecciona un texto donde la psicología y la ética del protagónico Damián (Stella), se posiciona en el centro del conflicto y alecciona manteniendo vivo “ese misterio” hasta el final de la obra. Damián hace de su paternalismo todoterreno, un modo de vida que lo realiza como persona. La estrategia del padre es la de “un gran simulador”. No todo es lo que parece ser. Metodología inteligente y un espectador cómplice hará su recorrido de creer o no en ese montaje de amor como cierto o armado. El silencio en la platea es lo que se proyecta en la atmósfera, en las escenas jugadas por ese respeto a las emociones que paraliza para comprender. Los parlamentos son de confronto, donde se pasan factura intergeneracional. 

Con todo, hay un quinto personaje misterioso: la llamada telefónica. ¿Teléfono para quién?...momento de resolución del misterio. Rubén Stella y su rol de actor, hace girar la comedia con meridiano pulso redentor. Todo lo puede: hace reír, llorar, enfurecer, pensar, explotando el uso del espacio escénico como notable estratega. El poder de su declamación, sus miradas, actúa como una lente para que el espectador haga foco donde la acción transcurre. Por la composición de su personaje; el uso de las emociones, estamos en presencia de un artista completo. Con jóvenes ad láteres que cumplen con creces. Son personajes disímiles, de estructura mental de opuestos; en un interesante debate interno de hermanos. En el guión hay pinceladas de ese “Teatro por la Identidad”, que la autora de la obra también abrevó en “Supongamos” (2001). Son tres hijos buscando la identidad, reconociendo a su madre abandónica en la puja por recuperar las caricias de un pasado que nunca volvió.

Traigo a la memoria la mítica comedia de televisión “Los Campanelli” (1969 -1974), que abordaba situaciones cómico-dramáticas de una típica familia extensa argentina de clase media. Aquí y ahora, Tenemos Visitas – con el mate y las facturas como mediador nutritivo, reemplazando aquellas ravioladas domingueras de Don Carmelo – es una familia monoparental, donde el patriarca (Rubén Stella), hace de madre y padre. “Un Campanelli sui géneris” quien como el artista Garrick, aprendió a reír con llanto, y también a llorar con carcajadas. 

¡Nada mejor que la familia unida! “Un Campanelli sui géneris” que todo lo brinda por amor. Comedia minimalista, sensible y familiar.

 

Gustavo Contarelli


Puntaje de la obra de teatro:
4 Tribunas 

Puntaje actor protagónico: Rubén Stella 5 Tribunas ¡Imponente!

Referencias: 

5 Tribunas: excelente /imperdible

4 Tribunas: muy buena

3 Tribunas: correcta / buena

2 Tribunas: regular

1 Tribunas: mala /pésima

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Comentarios: RSS de este artículo

Juan Ponce
15 de Abril de 2017

Rubén Stella actor de jerarquía. Una atracción para ir a ver la obra. Garantía de buena literatura y teatro.

 

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