03/06/2017 | Cartelera


Los padecientes

HISTORIA DE LOCURA, MUERTE Y PSICOANÁLISIS

Los padecientes

Ficha Técnica:

Título para Latinoamérica: Los Padecientes.

Título original: Los Padecientes.

Dirección: Nicolás Tuozzo Guión: Nicolás Tuozzo, sobre novela homónima de Gabriel Rolón Género: Suspenso, Thriller Psicológico.

Apta para mayores de 16 años.

Reparto: Benjamín Vicuña, María Eugenia Suárez, Nicolás Francella, Pablo Rago, Ángela Torres, Osmar Núñez, Justina Bustos, Luis Machín.

Producción: JEMPSA SA, Fox International Productions, Telefé.

Distribución: Fox International Sonido: José Luis Díaz.

Música: Sebastián Scofet Fotografía: Félix Monti País: Argentina.

Año producción: 2017Duración: 116 min. Estreno: 27/04/ 2017.

Cine: CINE.AR Sala Gaumont, Av. Rivadavia 1635 / Tel: 4382- 4406.

Entrada general: $ 30 Sitio Web: www.sala.cine.ar

La categoría cinematográfica del Thriller, debe cumplir un arsenal de dispositivos técnicos y de lenguaje, que motive al espectador y lo encuentre aferrado a su butaca desde principio a fin. Sinónimo del suspenso en un alto grado de anticipación de hechos, un gran peso de expectativa por lo que puede pasar, disparador de pistas, misterio y ansiedad. No es el caso de “Los Padecientes” / de Nicolás Tuozzo (2017). Lejos de esta descripción del género, el metraje pugna desde la construcción del verosímil a la dispersión de los protagónicos. Para rescatar el modelo técnico de filmación y la fotografía de autor. Muy poco.

Argumento. Pablo Rouviot (Benjamín Vicuña) un reconocido psicólogo (de la escuela psicoanalítica) – es contratado para una pericia judicial por Paula Vanussi (Eugenia “China” Suárez), para demostrar que su hermano Javier (Nicolás Francella) es inocente del delito que se le imputa: la muerte de su padre (Luis Machín). Pablo comprueba la verdad y los trastornos psiquiátricos que padece el paciente, y arma el rompecabezas de una historia familiar atravesada por la violencia doméstica, sexo, locura y muerte.

El director de Horizontal /Vertical(2008), nos sumerge en las aguas del thriller psicológico (un policial negro) en progreso. Los condimentos: una familia de clase media acomodada; dinero; sexo; negocios turbios; intrigas y muerte. Tuozzo, adapta la novela homónima de Gabriel Rolón conocido psicoanalista mediático de la farándula muy popular por su literatura de autoayuda.

El guión es un sembradío de prosa psiquiátrica digno del DSM IV (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales /Asociación Estadounidense de Psiquiatría). Rouviot llega a un diagnóstico del imputado: “Trastorno Límite de la Personalidad” (TLP). A partir de esa premisa se jugarán los momentos de tensión dentro de los espacios escénicos. Apela al montaje de una familia disfuncional donde la violencia doméstica, el destrato injuria a los tres hermanos en lucha con su padre, un psicópata a tiempo completo. Lo más importante está ausente: un background de peleas o pujas interminables, muertes, violencia, personajes increíblemente entrometidos, etc. Todos estos subgéneros del Thriller deberían crearse en cada fotograma, o de repente son variaciones sutiles de los mismos. Ausencias de pistas; pésima construcción del villano (Luis Machín), que asusta menos que el lobo feroz de Caperucita Roja.

Para entender esta apreciación, el espectador avezado piense en el thriller psicológico que hizo escuela en el mundo del cine: “The Silence of the Lambs” (Jonathan Demme, 1991 / “El Silencio de los Inocentes”). Metraje de culto que signó una época merced a Jodie Foster en la piel de la atormentada Clarice Starling, agente especial del FBI que tiene que atrapar a un peligroso asesino múltiple. Va en su ayuda el misterioso Hannibal Lecter (Anthony Hopkins), encerrado en un psiquiátrico de Baltimore. La frase que popularizó Lecter todavía resuena en nuestros oídos: "¿Han dejado ya de llorar los corderos, Clarice?". ¡De eso hablamos! El thriller que nos ocupa le faltó la primera gran decisión: la de trascender y creer en su potencial. Para ello, hay que armar un buen guión. Una pena, ya que contaba con la producción extranjera de la Fox International Productions (FIP).

Rescato del ostracismo, el modelo de filmación, la fotografía y su inteligente montaje realista. La partitura musical tampoco acompaña con los sonidos incidentales. En cuanto a los protagónicos, lo más débil del film: la pareja marketinera Benjamín Vicuña -María Eugenia “China” Suárez, aporta suficiente morbo de la industria del chisme, pero poco a la alta dramaturgia. El cine es arte y también negocio. Se explica por ese modo. Sí, destacamos el rol de actor; la composición de su personaje (un duro comisario); su expertez en el espacio escénico y su poder de declamación, el sólido trabajo de Osmar Núñez. “Los muertos tienen dos caras”, reflexiona el comisario frente al psicoanalista amateur de Sherlock Holmes. El psicólogo responde: La fuerza de la verdad habita en las personas”. Frases que cristalizan la estructura narrativa.

La terapia freudiana llega a su fin. Entre tanta dispersión que propone el libro de Gabriel Rolón hecho cine, valga la siguiente metáfora: “El psicoanálisis es la etapa chamánica de la psiquiatría” (Mario Bunge Dixit). Como en la vida real, la pseudociencia psicoanálitica jamás culmina. Es surrealista. Siempre crea nuevos problemas y fantasías a los incautos pacientes. También en la ficción, el mismo cuento chino de siempre: el psicoanalista cool que pudo resolver un caso ajeno, pero es incapaz de resolver sus propios dilemas.

  

Un Sherlock Holmes «Psi» posmoderno. El tándem Benjamín Vicuña- Eugenia Suárez en un thriller anodino, irracional, bien “Lacaniano”

  Gustavo Contarelli

 

Puntaje de la película: 2 Tribunas

Puntaje actor protagónico: Benjamín Vicuña 2 Tribunas

Puntaje actor de reparto: Osmar Núñez 5 Tribunas ¡Excelente!

Referencias:

5 Tribunas: excelente /imperdible

4 Tribunas: muy buena

3 Tribunas: correcta / buena

2 Tribunas: regular

1 Tribunas: mala /pésima

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Luis Santos
03 de Junio de 2017

La pareja protagonista es la principal virtud del fracaso de la película. Muy mala elección. No sirven ni para espiar. Como dice el artículo:puro marketing.

 

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