“El imperio de la pizza” es una de las pizzerías más conocidas de la Ciudad de Buenos Aires, ubicada en plena calle Corrientes de la zona de Chacarita. Es uno de los contendientes.
El otro es Carlitos Balá, quien tampoco necesita presentación. Uno y otro están enfrentados por un litigio insólito, que refiere al uso indebido de la imagen del cómico por parte de la casa de comidas.
Como puede verse en las fotos al pie, “El imperio de la pizza” ha decidido utilizar la figura de Balá para promocionarse.
Por eso, ha sido demandada bajo la figura de “daños y perjuicios por uso comercial no autorizado de la imagen individual y personalísima”.
Los que llevan adelante la presentación son los abogados Alejandro Sánchez Kalbermatten y Patricia Apesteguy, quienes se excusaron a la hora de dar detalles respecto de la presentación judicial.
No obstante, este portal accedió a la intimación que se le hizo al comercio, donde se asegura que se “estaría utilizando la imagen individual y personalísima de mi representado con fines comerciales y sin autorización y consentimiento de su titular corresponde intimarlos a cesar de inmediato en tal conducta ilegítima”.
Consultado sobre la figura en cuestión, el abogado Marcelo Suárez, Defensor del Lector de TDP, puntualizó: “El uso de la imagen personal con fines comerciales o publicitarios tiende a extenderse, profundizando una tendencia de varias décadas desde la aparición de Internet. Tal vez influenciada por la facilidad extraordinaria para la captación de imágenes sin que el interesado lo advierta, el fotógrafo profesional o el aficionado, e incluso cualquier persona con su teléfono móvil, se apropian de la imagen personal o de la voz de un artista, de un famoso o aun del simple ciudadano para la propaganda u otros motivos”.
Y añadió: “Como contrapartida, el notable incremento de los juicios en que las personas reclaman por la ofensa a sus derechos personalísimos, demuestra un mayor interés por hacerlos valer”.
Me parece que a Carlitos lo están usando, tal vez algún familiar "vivillo" más los pica pleitos buitres. Hace años de años que está esa imagen en ese comercio y jamás ninguna queja de Carlitos...
El derecho a la propia imagen es un derecho personalísimo reconocido en nuestro Código Civil y Comercial. Si no hay autorización de la persona a que se utilice su imagen ni existe una causal que exceptúe su consentimiento (que en este caso claramente no la hay), lo que han hecho los responsables de esa pizzería no encuentra amparo legal. Es aprovecharse de la imagen de una persona para lucrar, sin haberle pedido permiso. Una avivada con inocultable característica de chantada.