¡Recién Publicado!
cerrar [X]

AMIA, Nisman, el periodismo y la mentira oficial

10
810
El vergonzoso papel de la prensa
El vergonzoso papel de la prensa

El periodismo se ha convertido en el gran aliado de los intereses vernáculos y foráneos. Los grandes medios han sabido investir contra los principios que en la coyuntura conciernen a la sociedad y a las víctimas de causas que, ineludiblemente, han generados furor y controversia en la ciudadanía argentina.

 

Es que, los grandes medios se han aliado a las historias oficiales que la justicia y/o la política ha sabido imponer, las causas sobre el atentado a la AMIA o la muerte del fiscal federal Alberto Nisman son la muestra indudable de ello.

Hay que reconocerlo: le vendieron al ciudadano de a pie una verdad que no es tal y es representada hasta por importantes periodistas. Algunos de ellos con una trayectoria que muchos creen irrefutable.

El caso de Jorge Lanata es uno de los más representativos, simplemente por tratarse del hombre de prensa más conocido y seguido de la Argentina.

Baste recordar cómo en su libro “Cortinas de humo” del año 1994 que investiga lo acontecido en la Asociación Mutual Israelí Argentina, avanza sobre la pista Siria y, sin embargo, hoy suele citar a los iraníes como autores del mencionado atentado.

De forma idéntica sucedió al tratarse del citado Nisman, a quien Lanata no se cansó de cuestionar hasta hace cinco años, momento en el que el funcionario judicial aparece muerto y el periodista comienza a dignificarlo e incluso mitificarlo.

Es dable mencionar que el fallecido fiscal no avanzó un ápice en la causa que investiga el atentado de la AMIA, no es casual que los familiares de los que fallecieron aquel fatídico 18 de julio de 1994 le hayan cuestionado su poca o nula actuación en el expediente de marras.

Sin embargo, el pasado 19 de enero se celebró el quinto aniversario del fallecimiento del fiscal en cuestión con una masiva manifestación organizada por la oposición. La consigna fue elocuente: “No fue suicidio, fue magnicidio”.

La palabra “magnicidio”, no reconocida por la Real Academia Española, es identificada como el “asesinato de una persona importante en política por su cargo o poder”. Es decir, en otras palabras, el homicidio de un político con una gran cuota de poder.

Nisman no era político, sino un magistrado federal, es decir, un fiscal que se dedicaba a investigar al Estado en todas sus funciones y ramificaciones. Allí radicaría el primer error de esa expresión.

Aunque parezca una apreciación irrelevante no lo es, ya que Nisman se encontraba participando en connivencia con intereses políticos foráneos de alto vuelo, incluso, como ya ha revelado Tribuna de Periodistas eventualmente, llegó a pedirle perdón a Estados Unidos por pensar en avanzar sobre la pista Siria mientras “investigaba” la voladura de la AMIA.

Más allá de ello, es triste que distintos poderes –léase político, judicial y periodístico- se unan para venderle a la sociedad una historia oficial tan falaz como contradictoria. Dicho sea de paso, son varios los elementos que se “caen” solos y que fueron refutados en distintas oportunidades por los mayores conocedores de la causa.

De hecho, el peritaje de Gendarmería (el único que avala la hipótesis de homicidio), hace agua por todos lados, y solo dos puntos son los importantes  para desmentirlo: el lugar del disparo y la supuesta falta de pólvora en las manos del malogrado fiscal.

Por caso, en dicho estudio pericial, se avala la idea de que el disparo fue realizado en la nuca, cuando las mismas fotos demuestran lo contrario y dejan ver que el mismo fue realizado pocos milímetros arriba de la oreja derecha y de idéntica forma se afirma que no existía pólvora en las manos de Natalio Alberto, algo desmentido a fojas 2446 del propio expediente.

Como esas existen varias incongruencias, como lo es la tergiversación del posicionamiento de las manchas de sangre. De hecho, el perito Luis Olavarria, con vasta experiencia en esa lectura, no tiene dudas al manifestar que la trama del homicidio que intenta imponer Gendarmería es imposible.

Con todo ello, ¿Cómo puede ser que haya puntuales colegas que sigan insistiendo en historias fuertemente refutadas? ¿Por qué lo hacen?

Lo más triste es que muchos de ellos recorren canales, diarios, radios, y redes sociales mostrando una firmeza en su ética. Dicho sea de paso, algunos son altamente respetados, pero, en las sombras se ríen.

Se ríen de las víctimas del atentado a la AMIA y a la Embajada de Israel, así como también de sus familiares. Se ríen de las hijas y los allegados de Alberto Nisman. Se ríen de una sociedad que cree las barbaridades que ellos evocan.

Es dable mencionar que la culpa nunca es del ciudadano que va a marchar para que se esclarezca la verdad creyendo en referentes judiciales y políticos, pero sobre todo periodísticos.

Puede entenderse que desde la justicia o desde la política se politice un caso en particular, así aconteció históricamente, sin embargo el periodismo tiene la obligación, cuanto menos moral, de desarticular una mentira impuesta por las altas esferas de poder y sin embargo hoy se encuentra formando una asociación dedicada a vender verdades que, al fin del cuento, no son tales.

El trabajo de la prensa en los temas aquí citados es penoso, vergonzoso, y los pocos que se animan a decir la verdad terminan siendo criticados y defenestrados por una sociedad que, sin mala intención, termina comprando la narración mejor vendida.

 
 

10 comentarios Dejá tu comentario

  1. No hay que ser muy inteligente para pensar que si estaba pidiendo un arma era para suicidarse. Se la pidió a un custodio, se la pisió a Bogoliuk y recien el tercero Lagomarsino se la dió. Nisman se metió en su propio laberinto y no pudo salir.

  2. ademas si nisman tenia tendencia suicida y se iba a matar ese dia ¿ porque lagomarsino le dio un arma ?nada cierra en esto ademas tenia su propia arma

Dejá tu comentario

El comentario no se pudo enviar:
Haga click aquí para intentar nuevamente
El comentario se ha enviado con éxito
Tu Comentario
(*) Nombre:

Seguinos también en

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
LinkedIn
Pinterest
Whatsapp
Telegram
Tik-Tok

Recibí diariamente un resumen de noticias en tu email. Lo más destacado de TDP, aquello que tenés que saber sí o sí

Suscribirme Desuscribirme

Notas Relacionadas

Documental sobre el encubrimiento de AMIA pone el foco en los servicios de inteligencia y la justicia

Se sabe ya, pero se vuelve a confirmar: el documental "El encubrimiento en el atentado a la AMIA", del director Miguel Rodríguez Arias, con imágenes del primer juicio sobre el ataque, volvió a poner el foco sobre la intervención de los servicios de...