El tiro del olvido

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A DIEZ AÑOS DE LA MUERTE DE POLI ARMENTANO
A DIEZ AÑOS DE LA MUERTE DE POLI ARMENTANO

    -¿Cree que tenía enemigos? (Christian Balbo)

 

    - Nunca le conocí enemigos. Salvo que tenga cosas del pasado que yo desconozca. Hay hechos que, por ahí, los conoce sólo él. Lo único que espero es que la policía llegue al fondo en la investigación. (Guillermo Cóppola)

    Este diálogo, absolutamente sin desperdicio, forma parte de una investigación de Noticias -realizada por Miguel Wiñazki y Fernando Fideleff- sobre el asesinato aún no aclarado del Rey de la noche Leopoldo Poli Armentano, ocurrido en la madrugada del miércoles 20 de abril de 1994. Una bala calibre 22 se alojaba en su cabeza, evidenciando un trabajo profesional contratado por alguien muy cercano a la víctima. Dos días después, luego de 55 horas de cruel agonía, Armentano moría en el porteño Hospital Fernández llevándose varios secretos a la tumba.

    A pesar de los diez años de pistas falsas y encubrimiento, existen claros indicios que ese "cercano" no sería otro que Guillermo Cóppola. Cabe recordar ahora, inmersos en la vorágine mediática alrededor de la salud de Diego Maradona, que el 10 hace muy poco acusó a su ex manager y amigo precisamente de ser el autor intelectual del crimen de Armentano. Para algunos avezados, esta mandada al frente no constituyó una bravata más de las que el ex astro del balompié deleitaba a los morbosos cazachimentos.

    También hace escasas semanas, Elisa Carrió se referió a la convivencia entre política y delito que se evidenció durante la década del riojano Carlos Menem, y muchos mareados por la pizza y el champán estaban convencidos que Argentina era parte del Primer Mundo.


Duros como mármol de Carrara

  
La estrella de Poli Armentano refulgía muy cerca de la constelación afincada en el polideportivo de Olivos, parafraseando a Horacio Verbitsky. En las noches eternas de Trumps y El Cielo eran asiduos concurrentes personajes tales como Ramón Hernández, Carlitos Junior y Zulemita, Carlos Spadone, Franco y Mauricio Macri, Claudia Bello y otros procedentes del ecosistema menemista. Ni hablar del aludido Cóppola, amigote del secretario y valet presidencial Ramoncito Hernández. Pero por detrás de esa euforia trasnochadora, se escondía una sorda guerra de intereses contrapuestos: "Armentano fue una víctima de una guerra entre carteles. Oscuras organizaciones se estarían disputando el mercado de los consumidores de droga en algunas disco y  por alguna razón se habrían cobrado con Poli supuestas cuentas pendientes", afirmó una alta fuente policial. Esa hipótesis, arriesgada, parte de concebir la competencia entre algunas discos como una batalla entre "narco-discos". Algunos locales top serían en realidad pantallas para simular una tenebrosa disputa entre los vendedores de cocaína y los de éxtasis (la nueva superdroga que hizo "furor" en los dos últimos veranos de Punta del Este). Los grandes dealers de la cocaína apuntarían contra los distribuidores de éxtasis", según la mencionada nota arriba.

    Algunos investigadores, como el responsable de esta página Christian Sanz, autor del libro Poli Armentano, un crimen imperfecto, hacen hincapié en furibunda discusión sostenida por Cóppola, Armentano y Hernández, horas antes de que el segundo fuera baleado. La misma tuvo lugar en una parrilla, a la cual también estaba invitado nada menos que el jefe de la  custodia presidencial, el comisario Armentano.

    Nunca se supo con certeza el origen de la disputa, aunque un testigo de la misma (el mozo que atendía la extraña mesa), sostuvo que Poli negaba sistemáticamente con la cabeza las acaloradas propuestas de su amigo Cóppola. No es descabellado inferir que lo que le proponían no era participar del negocio de la jojoba, o de la exportación de la aceituna de Anillaco. Obviamente que era mucho más pesado que eso, tanto como el mármol de Carrara, y a causa de su negativa tajante lo sacaron del medio a Armentano.

    En el código de la omertá, a aquel que se niega a participar de algo de envergadura, se lo suele hacer pasar a mejor vida porque sabe demasiado.

    Los que se abren, suelen hablar y por eso es preciso silenciarlos de manera contundente. Hay tantos otros pagaron con su sangre el hecho de haber violado esa regla no escrita, como el empresario Jorge Fernández Prieto, baleado con 13 tiros de grueso calibre dentro de su BMW en la madrugada del 3 de agosto de 2002.

    Si en dos años no aparece nada contundente, la causa Armentano entrará irremediablemente en la prescripción, y la impunidad se apuntará otro tanto. No es una casualidad permanente que todos aquellos crímenes y sonados casos nacionales que rozan el poder queden en agua de borrajas. Una mano invisible los condena a la noche y la niebla del olvido, en la cual lloran y maldicen los deudos de las víctimas, y ríen los reales implicados intelectuales y materiales.

    Alguna vez, esas carcajadas deberán convertirse en muecas de preocupación si la justicia deja de ser devota de San Pontaquarto y San Coiman.

 

 Fernando Paolella

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1 comentario Dejá tu comentario

  1. Notable, fué la figura como presencia, de Poli Armentano, empresario de la noche, quien trató directamente con actores famosos, entre los cuales también se considera gente sumamente vinculada al poder en su momento. Precursor de toda la historia conocida de Guillermo Cóppola, Poli Armentano fué un gran admirador de Maradona y el buen deporte. Se lo recuerda bien, con concomitancias propias de quien es famoso, y a veces tiene que adquirir un papel de actuación controvertido, tenso y a veces, un tanto incierto.

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