13/12/2011 | Investigacion


Desmenuzando al Instituto de Revisionismo Histórico que impulsa el Gobierno

GOLPEAR JUNTOS Y MARCHAR SEPARADOS

Desmenuzando al Instituto de Revisionismo Histórico que impulsa el Gobierno

“Es la memoria un gran don, calidá muy meritoria; y aquellos que en esta historia sospechen que les doy palo, sepan que olvidar lo malo también es tener memoria”. Martín Fierro, de José Hernández.

 

(Para Norberto Galasso)

La creación del “Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego” deja nuevamente al descubierto la falacia de una historia neutra y objetiva. Por eso, los historiadores y los que escriben sobre ella son parciales, subjetivos e ideológicos. Por eso, tanta bulla. Por eso, tanta bronca. Por eso, las críticas de: Mirta Zaida Lobato, Hilda Sábato, Juan Suriano, Luis Alberto Romero, María Sáenz Quesada y Beatriz Sarlo, entre otros. Por eso, el diario mitrista y anti k “La Nación” “quiso saber por qué historiadores de la talla de Tulio Halperín Donghi o Norberto Galasso no fueron convocados”. ¿Desde cuándo el diario mitrista valora a un antimitrista acérrimo como Galasso? Por eso, el diario “Libre” y anti k titula “Galasso le responde al "revisionismo K"”. Por eso, el diario k “Tiempo Argentino” permite que Galasso explique por qué no forma parte del nuevo instituto e inaugura el próximo viernes 16 de diciembre el “Centro de Estudios Históricos, Políticos y Sociales Felipe Varela” que adhiere a “una línea de interpretación histórica que calificamos de federal-provinciana, latinoamericana o socialista nacional”.

Por eso, el director del nuevo instituto, Mario “Pacho” O'Donnell sostiene que la historia de Mitre no será cuestionada y reafirma: “soy un revisionista que nunca ha hecho antimitrismo”. Por eso, el ex funcionario radical y ex embajador durante la presidencia de Carlos Menem afirma: “A Galasso lo invitamos, pero él tiene un costado más marxista y no aceptó”. Por eso, “olvida” O'Donnell que Galasso escribe en 1995, en “La larga lucha de los argentinos” y reitera en 1999, en el “Cuaderno para la Otra Historia” número 3: “La corriente historiográfica socialista, federal-provinciana o latinoamericana” en que fija el origen de esta corriente en el grupo “Frente Obrero”, “única expresión marxista que acompañó a los trabajadores en su irrupción del ’45”.

Solo un ignorante, alguien que desconoce la trayectoria de Galasso, sus publicaciones, su militancia y el “Centro Cultural Enrique Santos Discépolo, puede pensar que no forma parte del nuevo instituto por su costado marxista.

O'Donnell propone “la necesidad de una historia nacional, popular y federalista alternativa a la liberal, oligárquica, porteñista, antipopular y antiprovincial”. Lo que concuerda con el Decreto 1880/2011 que fija: Que el Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino Iberoamericano “Manuel Dorrego” no se abocará en exclusividad a la figura del mártir de Navarro sino a la reivindicación de todas y todos aquellos que, como él, defendieron el ideario nacional y popular ante el embate liberal y extranjerizante de quienes han sido, desde el principio de nuestra historia, sus adversarios, y que, en pro de sus intereses han pretendido oscurecerlos y relegarlos de la memoria colectiva del pueblo argentino”.

Una mímesis de lo expuesto por Galasso hace más de diez años.
Entonces, ¿cómo puede entenderse que la cabeza del nuevo instituto no cuestione a Mitre? ¿Puede que “olvide” que la gestión mitrista somete al interior federalista, pone en marcha un proyecto semicolonial, aplasta al Paraguay y realiza una política exterior antilatinoamericana?

Lo axial es que los unos y los otros son parciales, subjetivos e ideológicos, aunque algunos no lo admiten.

Como estudiosos que se supone que son, no pueden “olvidar” que desde hace una treintena de años -en metodología de la investigación- el modelo socio-crítico postula que así como la educación no es neutral, tampoco lo es la investigación. 1 En concordancia con lo este modelo para el lingüista Zvetan Todorov “el conocimiento no es una actitud neutra que podríamos oponer en bloque a los juicios de valor emitidos por los otros: por sus determinaciones y sus consecuencias, este se encuentra estrechamente unido a la posición ética que se asume y a los valores que se elogian.” 2
 En el siglo XIX, el historiador germano y positivista Leopoldo von Ranke señala que la labor del historiador consiste en mostrar los hechos del pasado. Una traba a esta posición es que el observador decide cuál es el hecho histórico. A esta historia simplificada el filósofo francés Victor Cousin suma que el historiador debe buscar un hilo conductor a los hechos para que cobren vida y sentido. Domingo Faustino Sarmiento, influido por este pensador hegeliano, dice en “Facundo”: “Los hechos están ahí consignados, clasificados (…) fáltales (…) el soplo de vida que ha de hacerlos enderezarse a todos a un tiempo a la vista del espectador, y convertirlos en cuadros vivos”. 3

Sucede que el “maestro de maestros” es presa de la subjetividad y de cierta mendacidad en algunos de sus trabajos, quien en “Campaña en el Ejercito Grande” confiesa: “esta fue la batalla de Caseros para los de casa (…) para el público puede leerse en el Boletín N° 26, novela muy interesante que tuvimos el honor de componer entre Mitre y yo” 4 Deja bien sentado que es una novela, una ficción... Agrega Luis C. Alén Lescano que Sarmiento llama a su "Facundo" ‘obra improvisada' y 'llena por necesidad de inexactitudes (…) no tiene otra importancia que la de ser uno de los tantos medios tocados para ayudar a destruir un gobierno absurdo', reconocimiento de su intencionalidad política y no historiográfica, que volverá a sincerarse muchos años después, al decirle en 1878 a José María Ramos Mejía que proyectaba estudiar la época de Rosas, su advertencia para que 'no reciba como moneda de buena ley todas las acusaciones que han hecho a Rosas en aquellos, tiempos de combate y lucha'. Esta [frase] desautorizada por Rojas como una frase polémica sin valor científico y carente de verdad, fue el sustento de la historiografía clásica enseñada y repetida hasta la actualidad, con variantes más o menos ingeniosas, para todos sus epígonos". 5

Sobre la selección de la documentación y de los hechos dice el historiador Miguel Angel Martin: “por varios años he regentado la cátedra de Historia de la Edad Media Europea en diferentes universidades (…) y en mi biblioteca cuento con varios cientos de ellos (…) En cierta ocasión me puse a pensar que quizá poseía obras fundamentales sobre todos los hechos históricos de susodicho milenio (…) pronto reconocí mi error al percatarme de que los hechos ocurridos durante la primera parte de esta era fueron seleccionados por cronistas que pertenecían a la Iglesia Cristiana de Occidente. Son ellos los que nos han inculcado el firme convencimiento de que la Edad Media fue una era de acentuado fervor religioso (…) ¿fue ello así? Es difícil dar una respuesta adecuada, ya que es muy poco lo que han escrito los nobles, campesinos, siervos y otros elementos de esa sociedad y menos aún lo que ha llegado a nosotros (…) Y estas deficiencias han perpetuado, quizá, muchos errores”. 6

Dicho sea de paso, tampoco los obreros argentinos escriben libros de historia, no tienen tiempo o carecen de una adecuada formación para lograrlo. Esa la “comunidad inferior” de Marx, sólo aporta fuerza laboral y prole, nuevas fuerzas de trabajo.

 Durante mucho tiempo el endiosamiento al hecho es considerado fundamental y se lo complementa con la exacerbación a la fuente documental.

 A propósito, el historiador cuenta con dos métodos para reconstruir su ciencia: la heurística y la hermenéutica. La primera, es el conjunto de testimonios probatorios de que lo que se dice es verdad. Estas fuentes pueden ser públicas (diarios, leyes, decretos, etc.) y privadas (contratos, certificado de nacimiento, correspondencia personal, ropa, muebles, etc.). Mientras que la hermenéutica es la interpretación de los acontecimientos. Ambas, están sujetas a humanas desviaciones.

También, es dable observar la finalidad del nuevo instituto que propone estudiar, investigar y difundir la vida y la obra de personalidades y circunstancias destacadas de nuestra historia que no han recibido el reconocimiento adecuado en un ámbito institucional de carácter académico, acorde con las rigurosas exigencias del saber científico”, pues como asegura el epistemólogo Ezequiel Ander- Egg "un hecho es un dato real y objetivo (…) que se da a alguien (…) es discernido y juzgado. Esto nos lleva a desechar la opinión expresada en algunos libros de metodología, según la cual es posible realizar un trabajo científico independientemente de los valores y sentimientos del hombre”. 7 Tan así es que Bartolomé Mitre y Vicente Fidel López, padres de la erudita historiografía nacional, fijan su inflexible posición subjetiva e ideológica. Así, el creador del diario “La Nación” le escribe a López: “Los dos, usted y yo, hemos tenido la misma predilección por las grandes figuras y las mismas repulsiones contra los bárbaros desorganizadores como Artigas, a quienes hemos enterrado históricamente”. 8 Por otro lado, el historiador liberal Adolfo Saldías le envía a Mitre su “Historia de Rosas” y le enfatiza en tono conciliador que la “prédica de los odios constituye un verdadero peligro para el porvenir de las ideas”. 9

Le contesta: “Es un libro que debo recibir y recibo, como una espada que se ofrece galantemente por la empuñadura; pero es un arma del adversario en el campo de la lucha pasada, y aún presente, si bien más noble que el quebrado puñal de la mazorca que simbolizaría, por cuanto es un producto de la inteligencia”. 10 Y también dicta el traductor de “La Divina Comedia”: “Si por tradiciones partidistas entiende usted [ Saldías ] mi fidelidad a los nobles principios que he combatido toda mi vida, y creo haber contribuido a hacer triunfar en la medida de mis facultades, debo aclararle que conscientemente he guardado como guardo hoy los nobles odios contra el crimen que me animaron en la lucha”.11 Más que una historia neutra y anodina observamos textos de combate escritos por sinceros intelectuales militantes. Verbi gratia: “predilección por las grandes figuras”, “repulsiones contra los bárbaros desorganizadores", "hemos enterrado históricamente", "nobles odios". Clarísimos: parciales, subjetivos e ideológicos. Con indiscutible honradez y fragor, transmiten los valores de la clase dominante que pretenden pergeñar sin ambages.

Sobre la objetividad del vencedor de Pavón advierte el jurisconsulto Juan Bautista Alberdi: "¿Qué discusión (…) puede haber con un historiador que tiene en un mismo tintero la pluma del historiador y la pluma que hace decretos? En el calor del debate, ¿no es de temer que una equivocación de pluma le haga responder a una objeción con un decreto de proscripción o de destitución?". 12

 Pero la subjetividad no es sólo patrimonio de la historia oficial, liberal o mitrista. El forjista Arturo Jauretche narra una anécdota en la que intervienen el poeta y político Manzi (Homero Nicolás Manzione) y el revisionista nacionalista Ignacio B. Anzoátegui. Cuenta el autor de “El medio pelo en la sociedad argentina”: "Esto de cómo se fabrican los prodigios, que es cosa de no tocar ciertos temas y no revisar ciertas consagraciones, me recuerda un suelto [columna de opinión] de Hornero Manzi, en uno de esos periódicos que nacen para gritar cuatro verdades y morirse enseguida (...) Después que nos balearon en la calle Florida, desde las ventanas de 'La Fronda', allá por el treinta y uno, Ignacio Anzoátegui, que acaba de publicar 'Vida de muertos', nos soltó un brulole [crítica periodística ofensiva y polémica]. Homero contestó: '-Usted, que se ha metido con todos los próceres menos con uno: el que dejó un diario de guardaespaldas...”. 13 En forma elegante lo trata de cobarde y acomodaticio por no rozar a Mitre y a "La Nación".

Desde la historia social se les pregunta a los historiadores Félix Luna y Luis Alberto Romero: “¿Cuán objetivo puede ser el estudio histórico?”. 14 Responde el segundo: “La objetividad es una aspiración (…) no somos neutrales, cada uno tiene su perspectiva”. 15 Más adelante, Luna apunta: “Son diferentes puntos de vista los que nosotros podemos abordar (…) hay una metodología. Y sin embargo no somos neutrales, cada uno (…) tiene ciertos valores”. 16

Sobre el tema expone la historiadora Teresa Eggers-Brass “la creencia en la imparcialidad del historiador, en su objetividad, induce a errores: toda persona que se siente a observar algo lo hará con un preconcepto, con una ideología, con una cosmovisión. Si piensa que es ‘apolítico’, es porque no tomó conciencia de que en realidad está aceptando al mundo establecido como válido, y por lo tanto aprueba las relaciones sociales y económicas existentes. Quienes califican una postura de ‘ideológica’ lo hacen generalmente porque va contra el sistema, cuando en realidad si no lo critica, está a favor del mismo y también forma parte de una ideología ( la dominante, claro está) aunque no esté explícita”. 17

Tulio Halperín Donghi deja bien asentada su marcada subjetivad y “cientificidad” al responder en una entrevista: “Hacer, por ejemplo, los tomos de ‘La República imposible’ me dio un trabajo espantoso, me llevó años. Y lo que no hice, y eso evidentemente es muy objetable pero es inevitable, es justificar la selección [que] está hecha con mi criterio, es decir, lo que me parece importante. Ahora tengo una especie de adversario, [el historiador nacionalista Noberto] Galasso, que explica que para hacer historia hay una etapa en que se junta todo y otra en la que, desde una perspectiva militante, se explica la versión que a uno le gusta. Es una manera un poco tosca de decir lo que todos hacemos”. 17bis Norberto Galasso le responde: “agradezco a dicho historiador [Halperín Donghi] pues me reconoce como ‘una especie de adversario’, actitud no habitual en él que siempre se ha posicionado como dueño exclusivo de verdades absolutas, desde cuya alta cima no reconocía antagonistas. Lo sorprendente es que no sólo me reconoce sino que otorga validez a mis argumentos que ahora comparte. Este reconocimiento se produce con cierta tardanza pues hace ya más de trece años, desde mi libro ‘La larga lucha de los argentinos’, vengo señalando que la corriente historiográfica que él orienta se caracteriza por aparentar un depurado ‘rigor científico’ ajeno a toda subjetividad y a toda ideología y que, en cambio, es tan tendenciosa como todas las demás interpretaciones históricas, entre las cuales incluyo a la que pertenezco, con la diferencia que nosotros reconocemos que valoramos los sucesos según nuestra propia escala de valores y ellos, lo habían negado hasta ahora. Es decir, somos todos tendenciosos en la hermenéutica, aunque seamos rigurosos en la heurística, sólo que el profesor y sus discípulos nunca lo admitieron”.18 Da a entender el subjetivo Galasso que al subjetivo Halperín Donghi se le pierde algún dato cuando en su libro “La democracia de masas” “omite que hubo 380 muertos en el bombardeo del 16 de junio de 1955, afirmando sólo que ‘se ametralló el centro porteño’; eso se origina en que tuvo la información pero la desechó porque no era ‘de su gusto’ revelar los crímenes de Aramburu y Rojas. Resulta asombrosa –y muy digna de su parte- esta confesión que, sin embargo, coloca en dificultades a los profesores, que en su nombre blasonan de ‘científicos’ y ‘objetivos’, así decían que enseñaban con rigor y veracidad a sus alumnos”. 19 También, el autor de “Cooke: de Perón al Che”, menciona que no es nacionalista, sino un hombre de la Izquierda Nacional. Le solicita que recuerde cuando en la revista “Punto de vista”, de abril de 1985, plasma que “el neorevisionismo de izquierda se identifica con una historia continuada pero soterrada gracias a ellos aflora por un instante: es la de las clases oprimidas”. 20 Finaliza Galasso con ironía: “usted reconoce que somos tendenciosos y que yo ‘soy su adversario’, -por los contenidos, pero que, además, en la forma, nos diferenciamos porque yo uso un ‘estilo tosco’. Quizá sea correcto: yo escribo en mi país, como decía Ugarte [Manuel], en una América Latina convulsionada, entre huelgas y gritos, movilizaciones y violencias, golpazos de puertas y ventanas que traen las protestas de la calle y aquí, y en ese clima de lucha y de tensión no hay lugar para exquisiteces. Aquí sólo se puede ser ‘tosco’ (y sí Agustín [Agustín Tosco, sindicalista argentino], mejor)”. 21

Para el filósofo José Pablo Feinmann: “Hay una historia oficial, impuesta verticalmente por la arbitrariedad del poder (…) esencialmente porteña (…) maniquea (…) Frente a esta historia, el revisionismo implicó un indudable avance. Sacó a la luz los documentos negados, los nombres prohibidos, impronunciables, las verdades ocultas. Expresó la visión de los vencidos”. 22 Y remata con justeza: “No obstante, la visión del vencido, si se estructura a partir de la negación del vencedor, continuará dependiendo de ella (…) Nuestra historiografía se estructuró a partir de una verdad impuesta por el poder de una parcialidad (...) que había triunfado. Y una parcialidad triunfa cuando consigue imponer verdad como verdad de la totalidad". 23

En esta historia hegemónica - en sentido gramcsiano- solo hay homenajes de calles para las derrotas de los pueblos originarios, como por ejemplo: Apulé, Cochicó, Leones. Por el contrario, no aparecen sus triunfos. Calfucurá, Catriel, Cachuel, Cañumil y Yanquetruz destruyen a las fuerzas de Bartolomé Mitre, Manuel Hornos, Nicolás Otamendi y Emilio Mitre, en varios enfrentamientos. La mayor derrota la padece Bartolomé Mitre, en mayo de1855, en Sierra Chica, en manos de los lanceros de Calfucurá.

El historiador, filósofo y político Benedetto Croce sostiene que toda la historia es "historia contemporánea" y que consiste en observar el pasado con los ojos del hoy. Fustiga el apego al pasado. Su epígono, Robin George Collingwood lanza un pensamiento más amplio al expresar que la filosofía de la historia no se ocupa del pasado en sí, ni de la opinión que de él se forma el historiador, sino de ambas en conjunto y relacionadas entre sí.

Un punto de difícil solución a la hora de valorar las actuaciones de diversos personajes es cómo ubicarse desde el aquí y el ahora. Es sencillo juzgar un accionar que tiene más de cien años y descontextualizado. Lo trata Herbert Buttertield cuando se ocupa del enfoque o interpretación whig de la historia: imponer al pasado los patrones del presente y evaluar las ciencias de otras épocas a la luz y con referencia al conocimiento actual. Contrario sensu, los historiadores antiwhig consideran que sólo se puede interpretar el pasado en relación con el contexto de la época en la que los acontecimientos aparecen. Resume lo especificado el historiador Edgard H. Carr: “el énfasis puesto en el papel del historiador como hacedor de la historia tiende (…) a descartar toda historia objetiva: la historia es lo que hace el historiador. Y de hecho parece que Collingwood haya llegado a esta conclusión en un momento dado (…) se nos ofrece aquí la teoría de su infinidad de significados, ninguno de los cuales es mejor ni más cierto que los demás (…) Pero tras la hipótesis de Collingwood, se oculta otro peligro aún mayor. Si el historiador ve necesariamente el período histórico que investiga con ojos de su época, y si estudia los problemas del pasado como clave para la comprensión de los presentes, ¿no caerá en una concepción puramente pragmática de los hechos, manteniendo que el criterio de la interpretación recta ha de ser su adecuación a algún propósito de ahora? Según esta hipótesis, los hechos de la historia no son nada, y la interpretación lo es todo (…) Nuestro examen de la relación del historiador con los hechos históricos nos coloca, por tanto, en una situación visiblemente precaria, haciéndonos navegar sutilmente entre el Escila [en la mitología griega, monstruo marino que mora en el lado opuesto de Caribdis] de una insostenible teoría de la historia como compilación objetiva de hechos, de una injustificada primacía del hecho sobre la interpretación, y el Caribdis [ el monstruo marino que se opone a Escila] de otra teoría igualmente insostenible de la historia como producto subjetivo de la mente del historiador, quien fija los hechos históricos y los domina merced, al proceso interpretativo; entre una noción de la historia con centro de gravedad en el pasado, y otra con centro de gravedad en el presente (…) El historiador y los hechos de la historia son mutuamente necesarios. Sin sus hechos, el historiador carece de raíces y es huero; y los hechos, sin el historiador, muertos y falsos de sentido. Mi primera contestación a la pregunta de qué es la Historia, será pues la siguiente: un proceso continuo de interacción entre el historiador y sus hechos, un diálogo sin fin entre el presente y el pasado”. 24 El profesor Jorge María Ramallo advierte sobre la tentación de interpretar el pasado según nuestra posición ante el mundo y aconseja no caer en el peligro del fait accomli, del hecho consumado cuyo final ya es conocido. Recurre a Lucien Febrve, quien sostiene que “recomponer la mentalidad de los hombres de otra época; ponerse en su cabeza, en su piel, en su cerebro para comprender lo que fueron, lo que quisieron, lo que consiguieron…”. 25, 26, 27
Asociado a estas cuestiones está el etnocentrismo y el relativismo cultural. Para los antropólogos Mariana I. Mancusi y Claudio A. Faccio “el etnocentrismo consiste en considerar a nuestro propio grupo con su particular cultura como el parámetro a partir del cual se analizarán y juzgarán a los otros grupos (…) Todo aquello que escape a nuestro patrón de ponderación pasará a ser 'raro', anormal y –por qué no-patológico”. 28

Por otro lado, el relativismo "como tesis ideológica, establece que cada cultura es una configuración única, con su propio sabor, estilo y espíritu (...) pero, ¿cómo se puede saber esto sin antes comparar una cultura con otras? (...) los relativistas nos dicen que una cultura debe ser examinada como una totalidad y sólo en términos de sí misma; mientras que los comparativistas afirman que una institución, un proceso, un complejo o un detalle debe ser separado de su matriz cultural para que pueda ser comparado con los de un contexto sociocultural diferente". 29 Entonces, desde el punto de vista de un relativismo extremo ¿deberíamos justificar un genocidio o los sacrificios humanos –con extracción del corazón incluido- porque hay que respetar la cultura de quienes caen semejantes aberraciones?, ¿justificará el nuevo instituto histórico la guerra del Paraguay en que se extermina el 90 % de la población masculina entre los 15 y los 60 años de edad? ¿Hay un límite? El antropólogo Juan Manuel March considera "el problema del relativismo conduce a un callejón sin salida, dilemático y propio de las gnoseologías absolutas (fundamentalismos y fanatismos, en su versión más extrema). Por supuesto, uno no va a proponer como quería [Lewis Henry ] Morgan a fines del siglo XIX que se imponga como final evolutivo a todas las sociedades del planeta la Era industrial de la Inglaterra Victoriana, por ejemplo, pero, en un sentido estricto, no se puede adoptar un relativismo sin fronteras ya que se pierde la visión del propio sujeto y se corta la formación de contextos de intercomunicación: la conocida racionalidad dialógica de Jürgen Habermas. El conflicto epistemológico en realidad no existe ya que, a pesar de que somos inconmensurables con China e India, existen campos de comunicación comunes, de alguna forma podemos producir interactivamente con esos miembros de esas culturas contextos comunicativos que respondan a pautas comunes de racionalidad, las culturas son diferentes pero no son estancas entre sí. En este sentido, la globalización - comprendida como la unificación planetaria de la humanidad, no desde la perspectiva de [George] Bush pero sí como fases de transformaciones culturales - constituye una prueba de lo que digo (...) Respecto al relativismo y la historia, uno puede comprender los motivos de [Julio A.] Roca y la campaña del desierto desde su contexto ideológico-histórico pero los genocidios son genocidios en cualquier etapa de la historia, no existe relativismo que justifique esto, si lo puede explicar desde la cosmovisión particular de cada cultura pero no justificarlos. Por otro lado, todos nosotros abordamos a la realidad desde nuestras categorías simbólicas, es imposible abordarlas desde la perspectiva del 'otro’, se puede arribar a una racionalidad intercomunicativa pero nunca pensar como el ‘otro’”. 30

Una respuesta a mi interrogante sobre los valores me lo brinda el lingüista e historiador del pensamiento Tzvetan Todorov: "la verdadera moral es universalista e igualitaria, contrariamente a la política, que es defensa de los intereses de un grupo, en detrimento de todos los demás grupos. Hacer política significa que se acepta –no durante todo el tiempo al menos en los casos extremos- someter la búsqueda de la verdad y de la justicia al interés local. 'Cualquier hombre de partido, sólo por eso enemigo de la verdad...' decía [Jean-Jacques] Rousseau. Resulta de ello que la perspectiva del científico (o la del filósofo) es, en cuanto a su principio, incompatible con la del hombre político, a pesar de que en la práctica se pueda seguir sucesivamente uno y otro camino. Al ponerse al servicio de una causa política, sea en el aparato del poder, sea para promover una revolución cualquiera, ya no se puede decir que se actúa en calidad de científico o de filósofo; que alguien sea un físico importante o un gran pensador no hace sus actos políticos ni más ni menos justos. Por eso 'la sabiduría ensaña a los filósofos a no entrar en guerra' (...) El pluralismo no significa que todas las elecciones valgan igual, ni que cualquier opción deba encontrar su lugar dentro del Estado democrático: se apartará a los elementos destructores o, lo que viene a ser lo mismo, a las personas que quieran imponer su propio modelo de sociedad entera (...) no se renuncia a la búsqueda de la verdad sino que se renuncia a imponer por la fuerza a los demás lo que uno cree que es la verdad". 31

 Otra historia que aparece de cuando en cuando es la contrafáctica. Un ejemplo la tenemos en discursos sociales populares como: “Si Evita viviera sería montonera”, “Si Perón viviera hubiera hecho lo mismo que Menem”, etc. El historiador británico Edward Hallett Carr desacredita esta corriente histórica al aseverar: “La historia es una crónica de lo que la gente ha hecho, no de aquello que dejó de hacer.” No obstante, cae en contradicción al emplearla en sus investigaciones sobre la Revolución Rusa.

Refiero hasta aquí diversos enfoques historiográficos. Dejo para el final el llamado determinismo histórico, predestinación o causalidad, que considera que todo encadenamiento de sucesos está condicionado y establecido de antemano en forma inevitable, ya sea por leyes naturales o divinas. Este terreno cenagoso es caminado por filósofos y teólogos, pero, en general no se respeta dentro del conocimiento historiográfico. En el caso más extremo es muy peligroso porque libera al sujeto de sus responsabilidades, lo torna pasivo, sumiso, resignado. Si se convence a la juventud que estamos en el final de la historia, que se acabaron las ideologías, que todo está perdido, para qué luchar, para qué trabajar... Sencillo y complejo: para lograr una mejor sociedad, más justa e igualitaria. Se quiere convencer desde la ideología que no hay más ideología: ¡toda una ideología!

Di paradigmas historiográficos para demostrar lo engañoso de una visión objetiva, neutra, imparcial y aideológica.

Concluyo con Galasso que expone con lucidez “si no fuera porque algunos todavía son temerosos de recurrir a ciertas figuras peligrosas diríamos que lo deseable y esperable es que ambos institutos ‘golpeemos juntos, pero marchando separados’ para poner fin a las fábulas que todavía hoy confunden a los estudiantes, ya sea las provenientes del nacionalismo clerical, del pretendido neutralismo científico o de la ‘izquierda abstracta’.

Por todo lo dicho, los estudiosos - con sus versiones de la historia, con sus ideologías y con sus "galerías de próceres” y “malditos”- se agrupan en diversas corrientes historiográficas…y en diferentes institutos.

 

 

Néstor Genta


1. Sinópoli Daniel Alberto. Opinión pública y consumos culturales. Reconocimiento de las estrategias persuasivas. Editorial Docencia. Buenos Aires. 1997. p.26.

2. Todorov Zvetan. Las morales de la historia. Ediciones Paidós Ibérica. Barcelona. 1993. p.62.

3. Sarmiento. Facundo. Espasa Calpe. Buenos Aires.1993. p.53.

4. Font Ezcurra Ricardo. La historia instrumento político. Revista del Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas. Nro. 34. Buenos Aires. 1994. p.58.

5. Alén Lescano Luis C. Una historia de la conciencia nacional. Revista del Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas. Nro. 55. Buenos Aires. 1999. p.13.

6. Martin Miguel Angel. La historia como disciplina profesional.

bdigital.binal.ac.pa/bdp/descarga.php?f=desarrollo10.pdf.

7. Ander-Egg Ezequiel. Técnicas de investigación social. 24º edición. Lumen. Buenos Aires. pp.18/9.

8. López Vicente Fidel. Manual de historia argentina. S/E. Talleres Rosso. Buenos Aires. 1889. p.243.

9. Galasso Norberto. De la Historia Oficial al Revisionismo Rosista. Corrientes historiográficas en la Argentina. Cuadernos para la Otra Historia. Nro. 1. Centro Cultural Enrique Santos Discépolo. Buenos Aires. 1999. p.24.

10. Ibid. p.24.

11. Ibid. p.13.

12. Font Ezcurra Ricardo. Op. Cit. p. 58.

13. Jauretche Arturo. Los profetas del odio y la yapa. La colonización pedagógica. Peña Lillo Editor. 9º edic. Buenos Aires. 1984. p.115.

14. Mortati Julieta. Las razones detrás del boom. Luna y Romero: un debate histórico. Perfil. 9.10.2005. p.15.

15. Ibid.p.15.

16. Ibid.p.15.

17. Egger –Brass Teresa. Historia Argentina. Una mirada crítica- 1806-2006. Editorial Maipue. Ituzaingó. Provincia de Buenos Aires. 1ra. Reimpresión.2007. p.36.
17 bis. Pagni Carlos. EL historiador cuenta su historia. “Ya me acostumbré a la idea de que la argentina es peronista”. En ADN Cultura, la revista cultural de La Nación. Buenos Aires. 13 de septiembre de 2008. p. 7.

18.19.20.21. Galasso Norberto. La respuesta de Norberto Galasso a Halperín Dongui. Miradas al Sur. 19 de octubre de 2008. Buenos Aires. p.34.

22. Feinmann José Pablo. La creación de lo posible. Editorial Legasa. Buenos Aires. 1986.pp.82/3

23. Ibid. pp.82/83.

24. Carr Eduardo H. El historiador y los hechos. Seminario de fundamentación epistemológica. Modos de ver a partir de la significación de la historia y la concepción de la ciencia.ayura.udea.edu.co/~fisica/MATEFISICA/EPIST-634/PEF200501_archivos/EL%20

HISTORIADOR%20Y%20LOS%20HECHOS.pdf

25. Ramallo Jorge María. Metodología de la enseñanza de la historia. Ediciones Braga. Buenos Aires. 1992. p.20.

26. Ibid. p.20.

27. Ibid. p.20.

28. Mancusi Mariana I. y Faccio Claudio A. Antropología social. Aportes y reflexiones desde América Latina. Editorial Docencia. Buenos Aires. 1991. p. 58.

29. Ibid. p.66.

30. correspondencia con el autor.

31. Todorov Zvetan. Op.Cit. pp.255/6.

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Carlos de Lanús
13 de Diciembre de 2011

LA HISTORIA ES CÍCLICA Y REPETITIVA Y DEBERÍA SERVIR PARA NO REPETIR ERRORES.

Seamos Libres o Nada
13 de Diciembre de 2011

La historia se usa como PROPAGANDA del "pensamiento" que se quiere imponer.

Claudia
13 de Diciembre de 2011

A PACHO O'DONNEL le hace falta hacer esto a esta altura de su vida. Le hace falta generar todo este rechazo. Por cual motivo: Económico?????? Meterse con este gobierno??????
Pregunto nuevamente, porqué razón hace esto.

Daniel
13 de Diciembre de 2011

Este articulo de Bayer publicado en el 2.005 vale la pena leerlo:

“Es imperdible seguir de cerca la argumentación de los que perdieron pero siguen teniendo el poder. Se enojan y arrojan rayos y centellas a los que se atreven a discutir la historia. Nos llaman “historiadores improvisados” y en cambio ellos son los historiadores consagrados, los que dicen la verdad. Mariano Grondona desde La Nación y desde sus audiciones radiales y televisivas advierte severamente sobre el peligro que significa discutir la historia consagrada. Peligro, que él remarca, recaería sobre los jóvenes. Desde La Nación nos ha sacudido con un artículo titulado “Falsificación de la memoria colectiva”. Nada menos. El, que no es historiador, sino abogado y periodista, nos da lineamientos de una moralidad discutible de cuál es la verdadera historia argentina. El representa a los roquistas, los que construyeron la historia oficial.
Claro, cuando uno tiene en cuenta la biografía del indignado “historiador” Grondona se da cuenta por qué. Apoyó a todos los golpes militares desde 1962. Ocupó altos cargos, entre ellos embajador del triste dictador Onganía, conspiró y finalmente fue asesor de la Fuerza Aérea en la dictadura de la desaparición de personas, amén de haber sido director de Visión, la revista de los dictadores más sucios de la historia americana: los Somoza. Además fue banquero en 1980 con un altísimo sueldo.
Y es estanciero, de campos por Pehuajó, allí, cercanos de las tierras que recibió Roca después de su campaña “civilizadora”. Toda una biografía para guardar silencio y retirarse. Gozar de lo ganado y tratar de pasar inadvertido. Pero no, además quiere hacer triunfar su interpretación de la historia.
Respecto de su ética política, Grondona ya perdió para siempre. Nunca fue preso por defender a la democracia, sino que fue premiado por bestiales dictaduras militares. Y él las sirvió. Un pasado que jamás podrá negarse. Nadie que fue hombre de la dictadura militar de la desaparición de personas, robos de bebés, arrojo de vidas desde aviones, torturas, robo de propiedades de las víctimas, podrá ya postularse como señalador arquetípico de la moral en la Historia. Los historiadores alemanes que “comprendieron” a Hitler callaron para siempre. Grondona, después de Videla, no. Y sigue con sus tesis y defiende ex cátedra con ardor la campaña de Roca contra los pueblos originarios. Que puede traducirse en la fórmula: civilización significó en suma quedarse con la propiedad de la tierra.
A quienes hemos iniciado la discusión sobre lo que significó la mal llamada “Campaña del Desierto” nos llama “falsificadores”. Y en esto cabe la pregunta: ¿es falsificar la historia traer los nombres y las extensiones de tierra –de las mejores tierras– con las que se quedaron conocidos propietarios como Martínez de Hoz, que recibió nada menos que 2.500.000 hectáreas después de la campaña roquista? ¿Es falsificar la historia reproducir documentación científicamente histórica como esta crónica de 1879 de diarios de época como la de El Nacional al terminar la matanza de Roca?: “Llegan los indios prisioneros con sus familias. La desesperación, el llanto no cesa. Se les quita a las madres sus hijos para en su presencia regalarlos, a pesar de los gritos, los alaridos y las súplicas que hincadas y con los brazos al cielo dirigen las mujeres indias. En aquel marco humano, unos se tapan la cara, otros miran resignadamente el suelo, la madre aprieta contra el seno al hijo de sus entrañas, el padre se cruza por delante para defender a su familia de los avances de la civilización”. Textual.
¿Es “falsificación” traer a la memoria el inmoral decreto por el cual se premia a Roca con 50.000 hectáreas de las mejores tierras como premio a su “hazaña”, a pesar de que cobraba sueldo de general? ¿Es falsificar reproducir los discursos de Roca donde invariablemente califica de “los salvajes, los bárbaros” a los pueblos originarios mientras San Martín, medio siglo antes los llamaba con respeto “nuestros paisanos los indios”? ¿Es falsificar la historia traer los avisos de los diarios de Buenos Aires, después de la campaña de Roca, que con el título “Entrega de indios” señalaban: “Los miércoles y los viernes se efectuará la entrega de indios y chinas a las familias de esta ciudad, por medio de la Sociedad de Beneficencia”? ¿Es falsificar la historia citar al comandante Álvaro Barros cuando denuncia ante el Parlamento nacional: “El Ejército Argentino, siendo uno de los más deficientes y atrasados, es el más caro del mundo. El resultado económico de este desorden es notable. Mientras que el soldado alemán cuesta 199 pesos fuertes por año y el francés 189, el argentino cuesta 521 y mucho más en tiempo de guerra, y sufre como ninguno y en todo tiempo, todo género de necesidades y miserias”? La pregunta es, ¿quién se quedaba con el vuelto?
Sarmiento lo dirá claramente cuando conjuga un nuevo verbo, el verbo “atalivar”. Ataliva se llamó el hermano de Julio Argentino Roca. Y Sarmiento sostenía que Roca hacía los negocios y Ataliva “atalivaba”, es decir se quedaba con el vuelto, o para hablar claro, con la coima. Estudiosos pampeanos han investigado la enorme fortuna a la que llegó Ataliva. Tan grande como la de su hermano, el presidente Roca, quien al iniciar su primer período declara no tener bienes. Pero al morir dejará una herencia impresionante. La pregunta es: ¿llegó a ella ahorrando su sueldo? Todo se puede ver en la documentación científicamente histórica que se encuentra en Tribunales.
El mismo comandante denuncia cómo el ejército de Roca tortura a los indios prisioneros. Poniéndolos en el cepo y descoyuntándolos. ¿Atentamos contra la verdad histórica cuando citamos a José Hernández, el autor de Martín Fierro, quien dirá textualmente: “Nosotros no tenemos el derecho de expulsar a los indios del territorio y menos de exterminarlos. La civilización sólo puede dar los derechos que se deriven de ella misma. La sociedad no hace de los gobiernos agentes de comercio, ni los faculta para labrar colosales riquezas lanzándolos en las especulaciones atrevidas del crédito. La sociedad no podría delegar, sin suicidarse, semejantes funciones, que son el resorte de su actividad y su iniciativa”?
Los que hemos solicitado que se retire el monumento a Roca del centro de la ciudad –es el más grande de todos los monumentos argentinos– lo hacemos por respeto a la mayoría de la población argentina. Después del estudio del Servicio de Huellas Digitales Genéticas de la Universidad de Buenos Aires, (http://www.portinos.com/9956/huellas-digitales-aborigenes-en-nuestro-adn) (http://www.ffyb.uba.ar/gxpsites/hgxpp001.aspx?2,1,1605,O,S,0,PAG;CONC;1609;6;D;2178;1;PAG;,) que comprobó que el 56 por ciento de los argentinos tiene antepasados indígenas, no se puede seguir faltándole el respeto a la mayoría de nuestra población plantándoles ese monumento en el centro de la ciudad –que además lo puso un gobierno no democrático–. He propuesto que el monumento no se destruya pero que se lo lleve a la estancia La Larga, que recibió como pago a su matanza y esclavitud de los pueblos nativos. Allí, en esa estancia, sus bisnietos podrán agradecerle ante su estatua los beneficios que les dejó el señor general.

Señor Mariano Grondona: usted firmó debajo del retrato de Ronald Reagan, en la tapa de A Fondo su frase: “Compartimos con él lo más importante, el enemigo”. Está todo dicho. Reagan, y ahora y siempre Roca. Pero la historia pertenece no sólo a los dueños de la tierra, sino también a los humildes y a sus sufrimientos. Es hora ya que con documentación científicamente histórica demostremos quién se quedó con todo, cómo se repartió la tierra conquistada, cómo fueron tratados los pueblos que la habitaban. Usted, que defendió siempre todos los golpes militares y su violencia, es coherente que luche por mantener ese poder. Pero nosotros seguiremos limpiando nuestro pasado histórico, sin necesidad alguna de falsear los hechos. Pero de cualquier manera, si usted tiene sus dudas, lo esperamos ante el monumento a Roca en las reuniones que convocamos para debatir en público cada uno de nuestros argumentos. Es usar la democracia y practicarla, y no hablar ex cátedra desde los medios de comunicación más poderosos, cosa que usted siempre ha practicado, en dictaduras feroces y en gobiernos democráticos.
Además de la historia de la represión de los pueblos originarios durante Roca, habría que hablar sobre la represión obrera que efectuó durante sus mandatos. La ley 4144, de Residencia, le pertenece a él, escrita por Miguel Cané. Es una de las leyes más crueles contra la lucha indiscutible de los obreros por las ocho horas de trabajo. Además de las brutales represiones contra sus manifestaciones. Pero, de eso no se habla, esos hechos recién ahora están saliendo más allá de las luces de los libros. Ya es tema docente.
A la historia no la deben hacer solamente los que tienen el poder. Porque claro, si no en el futuro tendríamos que tomar como ciertas las palabras de Grondona sobre el dictador Videla, a quien definió en forma un tanto angelical: “Un poder suave, discreto… ante un país que viene de largos desencuentros, el agua fresca de una esencial innovación”. Videla.
Quien lea esta última frase ya no podrá creer su acérrima defensa de Julio Argentino Roca. Aplica las mismas medidas, alguien que se auto titula historiador, o por lo menos que quiere dar normas de historia. No, la historia no puede ser escrita sólo por Grondona y los historiadores que él alaba. Por lo menos, la democracia tiene que tener, como norma, el debate.



Carlos
13 de Diciembre de 2011

Estimados:
La historia siempre será "segun quién la cuente", por lo que quien realmente quiera aprender de la historia deberá "juntar, unir y prender para poder llegar a comprender", por lo que será inútil todo lo que se quiera resaltar o esconder, porque el tiempo se encarga de poner las cosas en su debido lugar.
A veces tarda, como en el caso de Galileo, pero la verdad siempre sale a la luz; lógicamente para aquel que quiera saber. El que quiera vivir engañado, es difícil que pueda revertirse esa posición.
Saludos
Carlos

Carlos de Lanús
13 de Diciembre de 2011

LA HISTORIA ES SEGUN QUIEN LA CUENTE, PERO NO ES TAL COMO LA CUENTAN LOS MONTONEROS Y LA CAMPORITA,

juan el respondon
13 de Diciembre de 2011

soy profesor de historia y el ensayo que presenta genta me parece coherente y muy útil. un tanto complejo para legos, pero deja en claro las mentiras del los cientificistas.
la historia tiene memorias y desmemorias, pero no es todo lo mismo.
lamentablemente hay nun endiosamiento a mitre. de eso se ocupa la historia oficial, pero la corriente social tambien lo hace.
escritores de buena leche como bayer, le apuntan siempre a roca. el gobierno de roca cumplió las ordenes emandas del congreso. ademas, no seamos hipócritas. desde cuándo en este país se defiende a los naturales de la tierra. las viudas de bayer deberían preguntarle porqué nunca se mete con mitre?
mitre fue un protovidela. mató a diestra y siniestra. quería hacer de bs as un país.
parece que en mis colegas solo ven como malos a roca, sarmiento y rosas.
no es cuestión de montoneros o no montoneros. es cuestión de que si se hace un instituto en serio deben participar investigadores que tengan una visión más amplia. libertad de conciencia como para decir: don pacho, ud. no pued estar al frente de un insituto federal y ser mitrista. a qué le tiene miedo? a sus amigos de la nación?
además, el cuerpo académico cuenta con varios bendigo a tutti, que quedan bien con todos, cuenta con " hijos de", y hay alguno que otro que tiene prontuario.
seamos serios.

Milón de Crotona
13 de Diciembre de 2011

Hace algunos años, un insigne cubano exiliado en Miami y ya fallecido, recordaba el privilegiado diálogo con Octavio Paz, también hoy fallecido, en su residencia en México. Al expresarle el cubano la angustia ante el sombrío horizonte de su patria, el gran poeta, quien era también un noble hidalgo, le comentó, con melancólica sonrisa, “amigo, el problema de Cuba es trágico, pero esas nubes se extienden sobre el futuro de todos”. Don Octavio se refería a lo que pudiera llamarse, con filosófica cautela, “el declinar de la ética occidental”.

Para demostrar tal decadencia, se citaron ejemplos que reflejaban una baja en el nivel moral de nuestro tiempo para esa época tales como: la indiferencia hacia las matanzas de Ruanda o Bosnia, el pacto entre Washington y Beijing, para, con el pretexto de liberar a un conocido líder de la oposición, se logre paralizar una condena a China en las Naciones Unidas. La increíble cobardía de algunos gobiernos “hermanos” de Cuba, los cuales, conociendo bien la tragedia cubana, se abstuvieron de votar en Ginebra permitiendo que saliera ilesa la vieja y brutal dictadura de Fidel Castro.

En ocasiones, sin embargo, asoman argumentos inesperados, como la teórica relación que existe entre la película sobre el hundimiento del Titanic y el afirmado descenso de la ética occidental. Ese insólito y fascinante vínculo apareció desplegado en la Revista de Libros del New York Times de Abril de 1998, por un escritor que señala la profunda significación que tiene la diferencia entre lo que muestra Hollywood en su “relato” durante la tragedia del famoso trasatlántico y lo que ocurrió de verdad. Según muestra la película, a la hora de enfrentarse con la muerte, los pasajeros de primera clase se comportaron como gorilas de cuarta clase. Sólo la disciplina de los marineros logró evitar que esos bárbaros enloquecidos se adueñaran de todos los botes salvavidas y dejaran detrás a las mujeres y a los niños.

En realidad ocurrió todo lo contrario. El testimonio de los sobrevivientes y las listas de bajas, demuestran que la orden de “mujeres y niños primero” fue acatada por los hombres con admirable serenidad. Todos los niños de primera clase fueron salvados y sólo cinco mujeres, de las cuales tres habían elegido morir con sus esposos, perecieron. John Jacob Astor, probablemente el hombre más rico de la época, luchó hasta depositar a su esposa en uno de los botes y luego se quedó observando como ese bote se alejaba del Titanic. El famoso Ben Guggenheim hizo algo parecido. En otras palabras, obedeciendo al código de honor que habían aprendido, los miembros de la elite económica, supieron morir como caballeros.

Esto plantea una pregunta definitoria, ¿por qué James Cameron, el famoso director de la película, decidió falsificar la historia y mostrar como despreciable una conducta honorable? La respuesta está preñada de significaciones. “Porque hoy nadie hubiera creído la verdad”.

Es decir el público de hoy, entrenado por la infinita violencia televisada, educado en el relativismo ético que justifica todas las conductas, y bombardeado por un perenne ataque a los valores “hipócritas” de la cultura Occidental, más pronto se identifica con una conducta mezquina que con una heroica voluntad de sacrificio. Propalar tal falsedad se hace más fácil si sirve para rebajar la imágen de los notables o poderosos. Como en toda telenovela o complejo entramado al estilo INCAA, los ricos de la película “Titanic” se comportaron como cerdos. De ahí que cuando Jiang Zemin, el presidente de China y antecesor de Hu Jintao, vio la película, comentó satisfecho, “Señores, ahí tienen al enemigo”. Para el líder comunista, esa bandada de cobardes representaba la ética del capitalismo.

Se cree, con razón, que la tradición judeo cristiana, y, en el caso de los anglosajones, la influencia del puritanismo, forjaron el cetro de valores de la cultura Occidental. Desde la Edad Media hasta la Primera Guerra Mundial, ese conjunto de principios contribuyó a frenar, no a eliminar, los bajos impulsos y a promover, tanto en los campesinos como en los nobles, una conducta “honorable”.

Como a Octavio Paz entonces, el deterioro de esos valores, nos llena hoy de melancolía. “La civilización anglosajona, modelo contemporáneo del Occidente, sigue el rumbo del Titanic”, concluye también el comentario del New York Times.

Es fácil ampararse en un cínico desdén y afirmar que todo esto es falso idealismo, que la mentira y la infamia han reinado siempre en toda sociedad. El argumento es sólo parcialmente válido. Ciertamente, en toda sociedad humana ha habido y habrá siempre una cuota de infamia. Pero lo peligroso es permitir que esa cuota crezca y corrompa a los centros vitales de una sociedad y sus instituciones. En un cuerpo social, la infamia, como el veneno en un cuerpo físico, no mata. Lo que mata es la dosis.

Esperemos que los notables integrantes del instituto revisionista oficial que preside Pacho O’Donnell, no terminen transformando a nuestra historia en un nuevo relato del “Titanic”. A su medida, pero a la manera de James Cameron.

Gustavo
13 de Diciembre de 2011

El comentarista "DANIEL", que transcribe un largo articulo del impresentable Osvaldo Bayer echando mierda a Mariano Grondona, es simple y sencillamente este comentarista (llamando a las cosas por su nombre): un TERRORISTA DE IZQUIERDA, un COMUNISTA, o sea UN KIRCHNERISTA.-

nietzscheano
13 de Diciembre de 2011

DELICIAS DEL REVISIONISMO HISTÓRICO.

En los últimos días Mario O’Donnell ha explicado, una y otra vez, que la creación del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego tiene como objetivo reivindicar “la historia nacional, popular y federal” frente a la corriente “liberal, entreguista, elitista y antipatria”, que no es otra que la historia escrita por “los vencedores” (ayer Mitre, hoy Romero o Halperín Donghi). Como dice O’Donnell, el Instituto se propone rescatar a “aquellos representantes de los intereses populares y patrióticos, como Dorrego, Juana Azurduy, Güemes, Artigas, Monteagudo, que han sido ninguneados por la historiografía liberal y reaccionaria”.
Pues bien, en aras de revisar esta historia de héroes y villanos, la década de los 90 y el menemismo aparecen como objetivos ineludibles para el Instituto Revisionista. ¿Qué tal preguntarnos quiénes estaban en la línea “nacional”, y quiénes “en la antipatria”? Pregunta que, con toda seguridad, se hará el Instituto acerca del propio O’Donnell. Recordemos que O’Donnell en 1989 fue nombrado agregado cultural de la embajada argentina en España; luego fue embajador en Panamá; después en Bolivia; entre 1994 y 1997 ocupó el cargo de secretario de Cultura; en 1998 fue senador; y en 1999 era miembro del entorno de Menem. Pareciera que al buen Pacho no lo incomodaba por entonces el indulto de Menem a los asesinos de la dictadura, la liberalización de los mercados, las privatizaciones, la destrucción de la educación pública, la precarización del trabajo o el aumento de la desocupación. ¿Virtudes de la línea nacional y popular? Sin embargo, Pacho O’Donnell es apenas una anécdota, porque en tren de revisar el menemismo, habrá que ubicar a Néstor y Cristina Kirchner. Así, arrancar de la asunción de Kirchner como gobernador de Santa Cruz, en diciembre de 1991, y analizar el decreto del 2 de enero de 1992, que llevaba las firmas de Carlos Zanini, Ricardo Jaime y Alicia Kirchner (nombres K- emblemáticos, si los hay) por el cual se recortaban el 15% los haberes de la administración pública. Eran tiempos en que Néstor Kirchner despotricaba por la herencia que le había dejado el anterior gobernador, Arturo Puricelli, que hoy es el ministro de Defensa. Luego, habría que seguir con la emblemática privatización de YPF, de la cual Kirchner fue un activo propulsor. Por ejemplo, recordar que ante las resistencias que encontraba el menemismo entre los diputados, Néstor reclamó (22/09/92), en conferencia de prensa desde la Casa Rosada, apoyo de los diputados a la privatización. En el mismo sentido, traer a la memoria que pocos días antes Cristina había pedido, en la legislatura de Santa Cruz, que los diputados aprobaran la privatización. Documentar (la historia se apoya en documentos) cómo en aquella ocasión Cristina presentó un proyecto que declaraba “la necesidad de sanción del proyecto de ley nacional ‘Ley de Federalización de los Hidrocarburos y de Privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales”. Y destacar que cuando en la noche del 23 de septiembre Diputados aprobó la privatización, el miembro informante por el oficialismo fue Oscar Parrilli, actual Secretario General de la Presidencia K. Como para que no quedaran dudas de su vocación de servicio a la causa nacional, un año más tarde Parrilli publicaba Cuatro años en el Congreso de la Nación, 19889-1993, en el que decía que “YPF es hoy una gran empresa privada” (citado por Rodolfo Terragno en La Nación, 25/02/07). Seguramente nuestros revisionistas encontrarán una magnífica explicación para tamaño aporte al pensamiento nacional. Y podrán decirnos cómo ubican lo actuado por Parrilli en 1993, cuando fue el miembro informante por el bloque del Partido Justicialista en ocasión de la privatización de las jubilaciones. Eran los años en los que Kirchner afirmaba que Menem había sido el mejor presidente que habían tenido los argentinos. Siempre dispuestos a luchar contra la entrega, en 1994 Cristina y Néstor Kirchner fueron convencionales a la Asamblea Constituyente, la que habilitaría la reelección de Menem. En ella, Cristina defendió la reelección de Menem diciendo que se trataba del gobierno “que rescató a la Argentina del incendio que nos dejaron”. Todo esto será debidamente registrado por la historia no-oficial, no-liberal y no-entreguista.
Pero no sólo a los Kirchner habrá que clasificar, porque eran los tiempos en que Miguel Angel Pichetto (hoy presidente del bloque de senadores kirchneristas), calificaba al de Menem como “el mejor gobierno de todos los tiempos”; en que Alberto Fernández era superintendente de seguros; y en que Arturo Puricelli se definía como “menemista de alma”. También habría que incursionar por el terreno de los que colaboraron con las políticas educativas del menemismo. Por ejemplo, echar un vistazo a Daniel Filmus (ministro de Educación de Néstor Kirchner, luego candidato K), en los tiempos en que fue asesor de la ministra Decibe, y colaboró en la redacción de la Ley Federal de Educación; y antes había estado con Grosso, quien transformaba escuelas en shoppings. ¿Serían shoppings no-elitistas?
Además, el equipo de revisionistas no dejará de ubicar en el casillero correspondiente la privatización del banco de la Provincia de Santa Cruz, adquirido en 1996 por Enrique Eskenazi, quien luego de haber sido ejecutivo de Bunge y Born, fue titular de Petersen Inversiones, y estuvo cercano a Corach (ministro clave de Menem). Aunque a partir de la adquisición del banco de Santa Cruz, también fue amigo de Néstor Kirchner, y en especial, de la obra pública. Así como no pasará desapercibido para el fino análisis revisionista que en 1998 Kirchner decía (se puede ver en Internet) que Menem había sido “el mejor presidente de toda la historia, desde Perón”. Un indudable aporte a la lucha ideológica contra los enemigos de la Patria. Pero podemos extendernos un poquito más de los 90, y preguntarnos también de qué lado de la línea divisoria ubicará el revisionismo a los muchos que estuvieron en la Alianza, y hoy ocupan (u ocuparon) cargos prominentes en el kirchnerismo, como Nilda Garré, Juan Manuel Abal Medina, Gustavo López y Daniel Filmus, para mencionar sólo algunos. Asimismo, habría que clasificar a los que aplicaban los planes de ajuste en 2000 y 2001, y firmaban los “pactos fiscales” con el gobierno de la Alianza. Por ejemplo, volver a registrar a Filmus, ahora como secretario de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, ajustando salarios docentes y firmando, en 2001, resoluciones por las que recomendaba a las concesionarias de los comedores escolares que adecuaran sus menús “a la grave situación financiera”. Pero ya que estamos en la crisis de 2001, nuestros revisionistas podrán documentar cómo el gobernador Kirchner disponía la rebaja de las asignaciones familiares a los empleados públicos de Santa Cruz; y cómo recortaba adicionales e impulsaba el recorte de gastos por unos 75 millones de pesos. En tanto, los fondos provenientes de la privatización de YPF seguían colocados en el sistema financiero internacional; y se enviaban patotas a reprimir a los que protestaban con cacerolas. Alguien explicará que en aquellas políticas de 1991-1 y 2001-2 estaban, in nuce, las fórmulas que hoy Cristina Kirchner transmite a los líderes mundiales para salir de la crisis.
En fin, la pregunta que hay que hacerse es cómo encaja este pasado de menemismo, privatizaciones y liberalización económica en las dicotómicas clasificaciones a las que está obligado el revisionismo. Dado que en su marco conceptual están ausentes los análisis en términos de clase, y se pone el acento en una historia de traidores y patriotas, debemos esperar que el Instituto Revisionista responda preguntas tan trascendentes como ¿quiénes fueron los “nacionales” en los 90, o durante la crisis de 2001? ¿Quiénes aplicaban las recetas neoliberales y los ajustes para salir de las crisis? ¿Quiénes eran los “vendepatrias” y “entreguistas”? ¿Acaso los que se oponían a las privatizaciones, o los que privatizaban? Y entre los que privatizaban, ¿sólo están Menem y María Julia? Sin embargo, en el haber patriótico de Menem habrá que anotar la repatriación de los restos de Rosas y su monumento, en Palermo; además del nombre de Facundo Quiroga a una calle de Buenos Aires. No es poco. Por eso, tal vez, al final solo quede María Julia. Pero también habrá que ver cómo se incluye en la lista de réprobos entreguistas a los que se opusieron a las privatizaciones de YPF, Gas del Estado o las cajas jubilatorias, pero hoy son críticos del gobierno de liberación nacional. Es cuestión de afinar el lápiz. De todas maneras, ya tenemos un adelanto de cómo puede terminar la evaluación de los 90. A fines de la década, después de haber prologado las memorias de Carlos Saúl, O’Donnell decía: “Allí está mi opinión sobre Menem para los tiempos que vienen. Yo me siento muy consustanciado con su gobierno, y no sólo con sus aciertos sino con sus errores también. El tiempo va a recuperar al gobierno de Menem como un período importante. Ninguno de nosotros puede negar que la Argentina de hoy es muy distinta a la de hace diez años. O, mejor dicho, a la de diez años y seis meses. Porque hay que recordar que él tuvo que tomar el gobierno anticipadamente. Nadie puede negarle esa vocación de conducción. Yo realmente aprecio mucho que Menem sea un conductor” (Suplemento Radar, Página12, 11/07/99). El revisionismo histórico, rigurosa y científicamente aplicado a la interpretación del pasado reciente, puede depararnos resultados deliciosos.

mauro
13 de Diciembre de 2011

nietzscheano, su ultimo comentario es revelador. Pero por eso mismo establecieron este instituto....van a hacer con ellos mismos lo que en el siglo xix y xx hicieron con Mitre y Roca...o sea buscan a un grupo de intelectuales para q blanqueen su pasado en los 90's y en la crisis de 2001.....despues seguro en el 2050 y 2060, nuevos historiadores revisionistas se preguntaran como el pueblo argentino pudo confiar en esta lacra como gobernantes por tantos años....lo mismo q nosotros ahora, ellos seguro se quedarn sin respuetas.....

Jose
13 de Diciembre de 2011

Para que escribir tantas pavadas, después de todo a quien carajo le importa y la conquista del desierto fue una necesidad como en EE UU la conquista del oeste. De lo Contrario hoy no existiría la Republiqueta montonera llamada Argentina con la loca Kretina como reina

historiacompleta
13 de Diciembre de 2011

Hola a los foristas.
Me gustó mucho la investigación de genta que según pude comprobar en otras investigaciones de esta página bebe del revisionista federal.
estuve con él varias veces en el instituto rosas y me alegra encontrar sus notas volcadas a tribuna.
Tambien me parece muy bueno el nivel de los fortistas que concurren a responder esta investigación. Esto demuestra el nivel que se puede lograr con buenas notas. Hice una comparación de las respuestas a Genta cuando critica Ole y nada que ver. Es otro tipo de gente. Fanáticos que solo se gustan ellos mismos.
Aquí disfruté de todo.
De cualquier manera habrá que seguir los pasos de ambos institutos.
Habrá algo más para que Galasso no esté en el Dorrego?
mmmmmmmmmmmmmmmmmm....

Ximena Díaz
13 de Diciembre de 2011

¿Galasso historiador? ¿Un tipo que aduló a Menem y ahora a los Kirchner? Cualquiera es historiador hoy.
Que pena, porque salvo eso la nota es excelente.

Javier
13 de Diciembre de 2011

Cuando se habla tanto del pasado y de la ferocidad de Roca en su combate con los indios, creo que valdría recordar que los mapuches eran de origen chileno en su gran mayoría. Incluso, ya que lo nombran, el gran cacique Calfucurá - que fue por casi 50 años el Señor de las Pampas hasta su muerte en 1872 - era nacido en Chile. Esos mapuches fueron dominando y absorbiendo a las demás tribus que habitaban la zona central y sur de nuestro país. Y no siempre lo hacían de buenas maneras, porque fueron feroces guerreros. No con esto voy a justificar lo que se hizo mal, pero resulta que muchos ahora llaman pueblos originarios a quienes en realidad venían de naciones vecinas. Y no eran tan mansos ni pacíficos. Como no lo fueron nunca con las otras tribus ni entre ellos mismos. Por favor, basta de idealizar y de maniqueísmo infantil.
Roca, nos guste o no, fue quien aprovechó la guerra de Chile con Perú y Bolivia y logró el tratado de límites con Chile en 1881, divisor por las altas cumbres, que nos consolidó toda la Patagonia para la Argentina. Y eso fue por su gran visión política y de soberanía. Entonces pongamos las cosas en su lugar: fue cruel en la guerra, pero consiguió cosas importantísimas para el país.

J.M
13 de Diciembre de 2011

Lectores de Tribuna:

1) Este señor Genta, tira flores a historiadores como Halperin Donghi, Saenz-Quesada y L.A Romero. Esto es una ideología "Grondonista" típica, de citar "renombrados academicos", que son LIBERALES. Halperin Donghi, es liberal por antonomasia y bien mitrista. Saenz-Quesada es la SUCESORA OFICIAL de FELIX LUNA, no hay más que decir, por eso se quedó con la revista TODO ES HISTORIA. Y L.A Romero vive de la sombra de su Padre, que no le llega ni a los talones.

2) Galasso se encuentra en la vereda de en frente de esta linea de historiadores. Pero porque lo citan y ahora LO VALORAN? Por una sencilla y unica y repetible razon: JUAN MANUEL DE ROSAS. La lista de historiadores liberales son antirosistas, por derecha. Galasso es un historiador marxista, pro Chacho Peñaloza, pro Felipe Varlea pero ANTIROSISTA, por izquierda.

3) Por eso y muy omitido subliminalmente en este defenostroso artículo, la disputa entre Rosistas y Antirosistas sigue en pie. Esto va más allá del Kirchnerismo o de Cristina. Todo gira en torno a laf igura de Rosas. Cuando CFK pone feriado el 20/11 GALASSO SE TUVO QUE COMER LOS MOCOS. Ni hablar de los liberales como Grondona o L.A Romero que salieron a cuestionar ese feriado. Asi que como existió la UNION DEMOCRATICA, también existen gorilas del S.XIX, tanto por derecha (Quesada, Donghi y Romero) como por izquierda (Galasso, Pigna, Hernandez Arregui, etc.).


El instituto sigue la línea de J.M Rosa, Jauretche, Scalabrini y J.W Cooke, acaso alguien se atreve a cuestionar a estos proceres del pensamiento argentino??

juna carlos mandoza
14 de Diciembre de 2011

Para ximena díaz. leí toda la obra de galasso y nunca habló bien de meneme. no se confundirá ud. con el libro "de perón a menem". pero allí ya habla d ela cluadicación de menem.
conozco a galasso de la época del fip y es noble y honrado. desde que lo trato jamás hizo mención de cosa potable sobre el riojano.
A j.m. conozca a genta del centro discéplo y leo todas sus notas. me parece que leyó mal. genta es de la línea federal provinciana, no se banca a los mitristas. lea sus notas en tribuna. genta visitaba para sus notas el instituto rosas y tine buen trato con gente como olaza pallero, bibliotecario del rosas y pidió ayuda a sulé para un ensayo que estaba trabajando. galasso no es gorila, lea sus dos tomos sobre perón. en una palabra: lea! se lo digo con respeto.

Fedetincho
14 de Diciembre de 2011

1) Tanto el autor, como algunos comentaristas y notas que publican, están evidenciando un desconocimiento supremo sobre lo que es la Historia como ciencia. 2) Que haya corrientes ideológicas que utilizaron a la Historia para sus beneficios no significa que la Historia deba ser utilizada de esa forma. 3) Si el decreto dice que será científico, entonces hay una gran contradicción con los miembros nombrados para formar el Instituto. 4) El revisionismo existe desde hace más de 80 años. Ahora parece que no lo sabían. 5) El Poder Ejecutivo Nacional ya está manteniendo a un Instituto, el Juan Manuel de Rosas. Pero parece que necesita otro, el Dorrego, para ampliar sus estratagemas tendientes a mentir sobre el pasado.

JAJAJA JAJAJAJ JAJAJAJ
14 de Diciembre de 2011

ALGUIEN PUSO A JOHN WILLIAM COOKE AL LADO DE JM ROSA SCALABRINI ORTIZ Y ARTURO JAURETCHE?
JAJAJAJ
JAJAJAJ
AJAJAJAJ
JAJAJAJA
VUELVO EN UN AÑO SI PARO DE REIRME
JAJAJA

Norah Muñoa
14 de Diciembre de 2011

Habremos leído de nuestra historia por medio de algunos autores de valores distintos pasajes tratando de comprender lo que cada uno entendió como se desenvolvió nuestro país.
Los chicos no saben cantar el Himno , Aurora o La Marcha de San Lorenzo y hay cuatro escritores básicos que ahora quieren presentarse como historiadores revisionistas para sentirse alguien. Busquen trabajar sin acomodos políticos que de esos estamos repletos. Dejen a nuestros próceres en paz que bien muertos están, hicieron lo que creyeron bien cada uno con su idea y se bancaron las consecuencias. Los revisionistas de la foto y algunos otros sigan hablando, hablando, hablando . . .

compresiondelahistoriafederal
14 de Diciembre de 2011

En primer lugar conviene publicar el mentado expediente de formación del instituto.

Bs. As., 17/11/2011

VISTO el expediente Nº EXP-JGM: 0045964/2011 del Registro de la JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS, por el cual un grupo de destacados historiadores argentinos solicita la creación del INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO “MANUEL DORREGO”, y CONSIDERANDO: Que la finalidad del INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO “MANUEL DORREGO” será estudiar, investigar y difundir la vida y la obra de personalidades y circunstancias destacadas de nuestra historia que no han recibido el reconocimiento adecuado en un ámbito institucional de carácter académico, acorde con las rigurosas exigencias del saber científico. Que se ha elegido la figura del Gobernador Manuel DORREGO como símbolo de esta iniciativa por ser un prócer caracterizado por su patriotismo, coraje y clarividencia que lo llevaron a destacarse como pocos en las luchas de nuestra Independencia. Abogó por la organización federal de nuestra Patria y representó los intereses de los sectores populares, como quedó demostrado durante su corta gestión como Gobernador de Buenos Aires. Su trágico final y las sangrientas consecuencias posteriores son un llamado a desterrar la intolerancia y la violencia de las prácticas políticas. Por su parte, su impronta iberoamericana se reflejó en sus vínculos con Simón BOLIVAR, como así también, en sus esfuerzos para impedir la anexión de la Banda Oriental del Uruguay al Brasil. Que el INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO “MANUEL DORREGO” no se abocará en exclusividad a la figura del mártir de Navarro sino a la reivindicación de todas y todos aquellos que, como él, defendieron el ideario nacional y popular ante el embate liberal y extranjerizante de quienes han sido, desde el principio de nuestra historia, sus adversarios, y que, en pro de sus intereses han pretendido oscurecerlos y relegarlos de la memoria colectiva del pueblo argentino. Que, asimismo, prestará especial atención a la reivindicación de la participación femenina. Que, por otro lado, reivindicará la importancia protagónica de los sectores populares, devaluada por el criterio de que los hechos sucedían sólo por decisión de los “grandes hombres”. Que, en tal sentido, el Instituto cuya creación se dispone, prevé también dar lugar al aporte enriquecedor del arte, la literatura, el cine, la música y todas aquellas manifestaciones culturales que ayudarán a establecer la importancia de la revisión histórica. Que la actividad del Instituto permitirá profundizar el conocimiento de la vida y obra de los mayores exponentes del ideario nacional, popular, federalista e iberoamericano, como José de SAN MARTIN; Martín GÜEMES; José Gervasio ARTIGAS; Estanislao LOPEZ; Francisco RAMIREZ; Angel Vicente “Chacho” PEÑALOZA; Felipe VARELA; Facundo QUIROGA; Juan Manuel de ROSAS; Juan Bautista BUSTOS; Hipólito YRIGOYEN; Juan Domingo PERON y Eva DUARTE de PERON, entre otros. Asimismo, estudiará la trayectoria de otros próceres iberoamericanos como Simón BOLIVAR, Bernardo O’HIGGINS, el mariscal Antonio José de SUCRE, Miguel Gregorio Antonio Ignacio HIDALGO, José MARTI, Manuel UGARTE, José VASCONCELOS, Rufino BLANCO FOMBONA, Augusto SANDINO, Luis Alberto HERRERA y Víctor Raúl HAYA DE LA TORRE. Que, dentro de las competencias del Instituto, se cuenta el estímulo y la promoción de la actividad de historiadores, ensayistas y pensadores abocados a la investigación y divulgación de la historia revisionista. Para ello, se implementará un sistema de becas, subsidios y premios que favorezcan el desarrollo y profundización de sus tareas. Que la creación del INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO “MANUEL DORREGO” permitirá la continuidad institucional de un estudio riguroso sobre los temas de incumbencia, mediante la recopilación del material documental y testimonial existente y la promoción de congresos, cursos y publicaciones que contribuyan a la profundización y divulgación de las personalidades y su repercusión histórica social. Que, en razón de lo expuesto, resulta pertinente dotar al Instituto en cuestión de los recursos materiales necesarios para lograr la óptima concreción de sus objetivos. Que han tomado intervención los servicios jurídicos competentes. Que la SUBSECRETARIA DE GESTION Y EMPLEO PUBLICO de la SECRETARIA DE GABINETE de la JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS ha tomado la intervención de su competencia. Que la presente medida se dicta en uso de las facultades conferidas por el artículo 99, inciso 1, de la CONSTITUCION NACIONAL. Por ello,

LA PRESIDENTA DE LA NACION ARGENTINA DECRETA:

Artículo 1º — Créase, en jurisdicción de la SECRETARIA DE CULTURA de la PRESIDENCIA DE LA NACION, el INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO “MANUEL DORREGO”, con carácter de organismo desconcentrado, cuya finalidad primordial será el estudio, la ponderación y la enseñanza de la vida y obra de las personalidades de nuestra historia y de la Historia Iberoamericana, que obligan a revisar el lugar y el sentido que les fuera adjudicado por la historia oficial, escrita por los vencedores de las guerras civiles del siglo XIX.

Art. 2º — Institúyense los siguientes Premios: a) Premio “JOSE MARIA ROSA”, que será otorgado cada DOS (2) años al historiador, ensayista o pensador argentino que más se haya destacado en la investigación, elaboración y divulgación de la historia revisionista nacional. b) Premio “JORGE ABELARDO RAMOS”, que distinguirá a quien se haya destacado, dentro del territorio iberoamericano, en la historia revisionista continental. Ambos Premios deberán representar un aliciente económico para los ganadores —para lo cual el Instituto destinará un monto dinerario— y podrán establecer Menciones para aquellos trabajos que merecieran destacarse además del ganador. De igual forma, podrán ser declarados desiertos.

Art. 3º — Serán competencias del INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO “MANUEL DORREGO”: a) La investigación histórica y los estudios historiográficos, críticos, filosóficos, sociales, económicos, educacionales, jurídicos y políticos referidos a la acción pública y privada de Manuel DORREGO y de todas y todos aquellos que, como él, abogaron por una Patria de raíces nacionales, populares, democráticas y federalistas. b) La elaboración de publicaciones y organización de eventos culturales, viajes, seminarios, congresos, jornadas, reuniones académicas y de investigación científica, tanto en su sede como en establecimientos educacionales, civiles y centros de cultura del país. c) La colaboración con las autoridades nacionales, provinciales, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipales y con las instituciones de enseñanza oficiales y privadas, para enseñar los objetivos básicos que deben orientar la docencia para un mejor aprovechamiento y comprensión de las acciones y las personalidades de las que se ocupará el Instituto como, asimismo, el asesoramiento respecto de la fidelidad histórica en todo lo que se relacione con los asuntos de marras. d) La creación de museos, archivos y registros documentales, biográficos, bibliográficos, iconográficos, numismáticos, filatélicos y similares, como así también, la realización de concursos y cursos literarios, históricos y musicales, entre otros, pudiendo otorgar distinciones y premios, dentro y fuera del país. e) La administración de los premios creados en el artículo 2º de la presente medida. f) La cooperación con autoridades, instituciones y personas respecto del contexto histórico y de la conservación y seguridad de los establecimientos, edificios, lugares históricos, obras de arte y demás elementos rescatados o que se recuperen en el futuro, vinculados con el objetivo del Instituto. g) El estudio y registro de la toponimia y demás denominaciones relacionadas, como así también de todo lo referente a efigies, distintivos y emblemas. h) La puesta en marcha de un banco de datos, archivo gráfico, biblioteca, hemeroteca, cinemateca y videoteca, sin invadir la jurisdicción de otras instituciones científicas o historiográficas. i) La realización de estudios, investigaciones, cursos, conferencias, seminarios y publicaciones acerca de la participación de la mujer y los sectores populares en la vida política, económica, social, y cultural de nuestro país. j) La organización de los actos oficiales de homenaje a Don Manuel DORREGO los siguientes días de cada año: el 11 de junio, aniversario de su natalicio, y el 13 de agosto, aniversario de su asunción como Gobernador de Buenos Aires. Asimismo, colaborará con otras celebraciones que le sean encomendadas por la PRESIDENCIA DE LA NACION, a través de la SECRETARIA DE CULTURA.

Art. 4º — El INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO “MANUEL DORREGO” prestará asesoramiento previo con relación a la realización de actos referidos a las personalidades históricas abarcadas por él, a particulares, instituciones privadas, autoridades, reparticiones públicas, provinciales, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o municipales que se relacionen con el ámbito de influencia y acción del mismo y que requieran apoyo financiero o de otro tipo por parte del ámbito oficial para su realización, y tendrá, además, intervención necesaria en los eventos que organice el Estado Nacional o con participación del mismo.

Art. 5º — El INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO “MANUEL DORREGO” estará conformado por un Cuerpo Académico integrado por TREINTA Y TRES (33) Miembros de Número, quienes deberán ser historiadores o investigadores especializados en los temas revisionistas que sean de competencia del Instituto, de los cuales, al menos CINCO (5), deberán ser mujeres y otros CINCO (5) deberán provenir del interior del país. Los Miembros de Número iniciales serán los que se designan por el presente decreto en el ANEXO I que forma parte integrante del mismo.

Art. 6º — Cuando se produzca una vacante en el Cuerpo Académico, el nuevo Miembro de Número será designado a propuesta de TRES (3) miembros y aceptado por el voto de DOS TERCIOS (2/3) de los presentes en la convocatoria realizada a tal fin.

Art. 7º — El patrimonio del INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO “MANUEL DORREGO” se conformará con los siguientes recursos: a) Las partidas que se determinen en el Presupuesto Nacional. b) Los provenientes de donaciones y legados. c) Los intereses y rentas que devenguen las inversiones de los recursos obtenidos. d) Los fondos provenientes de convenios o acuerdos con instituciones nacionales públicas o privadas que celebre el Instituto.

Art. 8º — El INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO “MANUEL DORREGO” será dirigido por UNA (1) COMISION DIRECTIVA, cuya primera composición será la siguiente: PRESIDENTE: O’DONNELL, Mario Ernesto (D.N.I. Nº 4.381.587) (Ciudad Autónoma de Buenos Aires). VICEPRESIDENTE PRIMERO: BELLOTTA, Araceli Viviana (D.N.I. Nº 14.027.615) (Provincia de Buenos Aires). VICEPRESIDENTE SEGUNDO: RAMOS, Víctor Jorge (D.N.I. Nº 11.666.737) (Ciudad Autónoma de Buenos Aires). SECRETARIO: LAUNAY, Luis (D.N.I. Nº 7.829.866) (Provincia de Buenos Aires). PROSECRETARIO: GULLO, Juan Marcelo (D.N.I. Nº 16.267.027) (Provincia de Santa Fe). TESORERO: VAZQUEZ, Pablo Adrián (D.N.I. Nº 22.001.031) (Ciudad Autónoma de Buenos Aires). PROTESORERA: MANAUTA, Leticia Catalina (D.N.I. Nº 5.003.080) (Ciudad Autónoma de Buenos Aires). VOCALES TITULARES: JARAMILLO, Ana María (D.N.I. Nº 6.032.421) (Provincia de Buenos Aires); MANAUTA, Leticia Catalina (D.N.I. Nº 5.003.080) (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) y MANSON, Enrique José María (D.N.I. Nº 4.395.707) (Provincia de Buenos Aires). VOCALES SUPLENTES: ROSA, Eduardo (D.N.I. Nº 4.207.588) (Provincia de Buenos Aires); VERGARA, Osvaldo Miguel (D.N.I. Nº 6.044.423) (Provincia de Santa Fe) y CHUMBITA, Hugo Horacio (D.N.I. Nº 7.356.172) (Provincia de Buenos Aires).

Art. 9º — Los miembros de la COMISION DIRECTIVA durarán DOS (2) años en su mandato, serán elegidos por simple mayoría de los MIEMBROS DE NUMERO, y podrán ser reelectos.

Art. 10. — A partir de la finalización de la gestión de la primera HONORABLE COMISION DIRECTIVA, el Presidente del INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO “MANUEL DORREGO” será designado por el PODER EJECUTIVO NACIONAL, a propuesta de la SECRETARIA DE CULTURA de la PRESIDENCIA DE LA NACION. Dicha propuesta surgirá de UNA (1) terna proveniente de la elección que, por simple mayoría, realizará la ASAMBLEA de los MIEMBROS DE NUMERO.

Art. 11. — Fíjanse como funciones del Presidente del INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO “MANUEL DORREGO”, las siguientes: a) Representar al Instituto en todos los actos públicos, privados y en las relaciones oficiales. b) Disponer el cumplimiento y ejecución de las resoluciones de la COMISION DIRECTIVA. c) Resolver por sí, todos los asuntos de trámite común y aquellos de carácter urgente, debiendo informar de ello a la COMISION DIRECTIVA en la primera oportunidad. d) Ejercer el control de todas las publicaciones que realice la Institución.

Art. 12. — Todos los cargos creados por el presente decreto revisten carácter “ad-honorem”.

Art. 13. — La COMISION DIRECTIVA tendrá a su cargo la redacción del Reglamento Interno que deberá ser aprobado por la ASAMBLEA de los MIEMBROS DE NUMERO.

Art. 14. — Hasta tanto se dote al INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO “MANUEL DORREGO” de la estructura necesaria para su funcionamiento, la SECRETARIA DE CULTURA de la PRESIDENCIA DE LA NACION prestará el apoyo técnico y administrativo que resulte pertinente.

Art. 15. — A los fines de posibilitar el funcionamiento del INSTITUTO NACIONAL DE REVISIONISMO HISTORICO ARGENTINO E IBEROAMERICANO “MANUEL DORREGO” durante el presente ejercicio, el JEFE DE GABINETE DE MINISTROS realizará la reasignación de las partidas presupuestarias que resulten necesarias.

Art. 16. — Comuníquese, publíquese, dése a la DIRECCION NACIONAL DEL REGISTRO OFICIAL y archívese. — FERNANDEZ DE KIRCHNER. — Aníbal D. Fernández. — Amado Boudou. — Alberto E. Sileoni.

ANEXO I
APELLIDO Y NOMBRE D.N.I. Nº
O’DONNELL, Mario Ernesto 4.381.587 Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
BELLOTTA, Araceli Viviana 14.027.615 Provincia de Buenos Aires
RAMOS, Víctor Jorge 11.666.737 Ciudad Autónoma de Buenos Aires
LAUNAY, Luis Oscar 7.829.866 Provincia de Buenos Aires
GULLO, Juan Marcelo 16.267.027 Provincia de Santa Fe
VAZQUEZ, Pablo Adrián 22.001.031 Ciudad Autónoma de Buenos Aires
MANAUTA, Leticia Catalina 5.003.080 Ciudad Autónoma de Buenos Aires
JARAMILLO, Ana María 6.032.421 Provincia de Buenos Aires
REGALI, Enzo Alberto 10.315.920 Provincia de Entre Ríos
MANSON, Enrique José María 4.395.707 Provincia de Buenos Aires
VERGARA, Osvaldo Miguel 6.044.423 Provincia de Santa Fe
CHUMBITA, Hugo Horacio 7.356.172 Provincia de Buenos Aires
BRIENZA, Hernán Leandro 22.042.533 Ciudad Autónoma de Buenos Aires
PIGNA, Felipe Isidro 13.276.983 Ciudad Autónoma de Buenos Aires
CABALLERO, Roberto Carlos 21.479.436 Ciudad Autónoma de Buenos Aires
PESTANHA, Francisco José 16.920.144 Ciudad Autónoma de Buenos Aires
TESTA, Antonio 10.895.517 Provincia de Buenos Aires
ANGUITA, Eduardo 10.923.890 Ciudad Autónoma de Buenos Aires
HERNANDEZ, Pablo José 10.266.074 Provincia de Buenos Aires
D’ANTONIO, Fabián Alberto 17.032.192 Ciudad Autónoma de Buenos Aires
GELLY CANTILO, Alberto 4.425.397 Ciudad Autónoma de Buenos Aires
BRION, Daniel 10.132.347 Provincia de Buenos Aires
FERNANDEZ, Aníbal Domingo 12.622.480 Provincia de Buenos Aires
FERNANDEZ BARAIBAR, Julio 5.391.385 Ciudad Autónoma de Buenos Aires
GARCIA PEREZ, Darío Oscar 17.635.353 Ciudad Autónoma de Buenos Aires
ROSA, Eduardo Manuel 4.207.588 Provincia de Buenos Aires
CABRAL, Salvador 5.868.026 Provincia de Misiones
SCHIAVONI, Faustino 5.885.037 Provincia de Entre Ríos
ALVAREZ RODRIGUEZ, Cristina 18.605.828 Provincia de Buenos Aires
CALCEGLIA, Inés Malvina 16.570.848 Ciudad Autónoma de Buenos Aires
COSCIA, Jorge Edmundo 10.520.489 Ciudad Autónoma de Buenos Aires
JAURETCHE, Ernesto 4.288.602 Provincia de Buenos Aires
ROJAS, Liliana 13.281.621 Provincia de Misiones

ahora sí, te respeto fedetincho, pero deberías explicar vos q´es la historia como ciencia. el autor expone a pleno las visiones de la historia. que sos positivista o fenomenológica. no confundas las ciencias duras con las blandas. si te tomases el laburo de leer otros trabajos del autor verías que engancha con el revisionismo que parece gustarte. hay diversos revisionismo, no hay uno que dice que lo hornos de hitler no existieron? el instituromrosas funciona antes que los k, mucho antes. hubo gente muy valiosa. vale la pena visitar su biblioteca.
ximena, que leiste de galasso?
en que libro defiende a mendez?
y dónde lees que genta> tira flores a historiadores como Halperin Donghi, Saenz-Quesada y L.A Romero. Esto es una ideología "Grondonista" típica, de citar "renombrados academicos", que son LIBERALES. Halperin Donghi, es liberal por antonomasia y bien mitrista. Saenz-Quesada es la SUCESORA OFICIAL de FELIX LUNA, no hay más que decir, por eso se quedó con la revista TODO ES HISTORIA. Y L.A Romero vive de la sombra de su Padre, que no le llega ni a los talones>
algo no comprendés. te recomiendo que la leas de nuevo. el tipo es irónico y menciona como lo usan a galasso. .

milito
14 de Diciembre de 2011

genta vos sabes bien quien es Marcelo Gullo Amodeo
lo busca la interpol. vos sabés que uno de los motivos por los que no aceptó galasso fue por este sujeto.
vos sabés que a galasso lo llamo el mismisimo anibal fernández y galasso le cantó cuatro frescas.
vos sabés que la sobrina de evita no agarró en su vida un libro de historia. que pigna se contradice y es historitador.
vos sabés que hay parientes varios. no seas malito y contá todo.
sabemos que esta página es fachista y odia a cualquier cosa k, pero igual decilo.
fijate que truchos que son los del dorrego que viven alabando a cuba y no mencionan al Che. quieren quedar bien con todos. es la historia social en pinta. pero con menos talento aún. poco huevo.
sí genta, si galasso, sí ibañez, sí pomer: huyan de esta gente!!!!! sigan en el discéplo. y ojo que están rodeados de juvebntud kamporita que quieren cargos y poco laburo. ojo galasso, que usted es un ejemplo.

El patriota
14 de Diciembre de 2011

CHANTA GENTA + CHANTA GALASSO= DOS CHANTAS.
DEJATE DE JODER TRIBUNA!!!

El vengador
14 de Diciembre de 2011

Que te pasa Tribuna, estas nervioso??? Ahora sí que mostraron la hilacha los que hacen este portal.
Ya no les creo nada de nada. Chau Tribuna.

contrafachos
14 de Diciembre de 2011

Al patriota. muy elocuente. quién sos? no podés tirar una idea coherente? justificá alfo ignorante!
ya tuviste rtu segundito de gloria.
Al vengador: sos temible. Jajajajaj! caes en una falacia lógica, si no crees en nada: no crees en vos.
los libros no muerden, chochamu.

El vengador
14 de Diciembre de 2011

¿Qué se puede esperar de este sitio de marxistas fracasados? Muchachos, los 70 terminaron y ustedes perdieron.
Entre las pésimas columnas de Sanz y Paolella, ahora hay que tolerar las de Genta. Todos zurdos reprimidos.
Sigan llorando por los rincones.

Christian Sanz
14 de Diciembre de 2011

Me encantaría que a quien no le gusta este sitio, que no lo leyera. Nadie obliga a nadie a leer información que encima es gratuita y pública.
Reivindico a mis amigos y colegas Fernando Paolella y Néstor Genta, ambos brillantes plumas de Tribuna.
Atte.

emilio
14 de Diciembre de 2011

LOS QUE DICEN SER DE ENTRE RIOS NO TIENEN NINGÚN TRABAJO PUBLICADO NI SERIO NI NO SERIO. SCHIAVONI FUE MINISTRO DE GOBIERNO DEL CORRUPTO GOBIERNO DE BUSTI. TRAICIONÓ A TODOS. ACTUALMENTE ES INTENDENTE DE LA CIUDAD DE NOGOYÁ. EL OTRO SÓLO ES CONOCIDO A LA HORA DE LA BUSECA

MARTIN
19 de Julio de 2012

LO BUENO QUE SE ESTA ACABANDO LA GENTE COMO O DONELL

 

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