24/02/2016 | Actualidad


Sobre el protocolo antipiquetes

INSUFICIENTE PERO NECESARIO

Sobre el protocolo antipiquetes

El nuevo Protocolo de Actuación de las Fuerzas de Seguridad del Estado en Manifestaciones Públicas (popularmente conocido como Protocolo “antipiquetes”) es un paso hacia adelante en la búsqueda de la compatibilización de derechos, entre aquellos que pretenden transitar y aquellos que pretenden permanecer protestando, en el espacio público.

 Ambos derechos, “permanecer y transitar”, están consagrados en pie de igualdad en el art. 14 de la Constitución Nacional, razón por la cual, ninguno debiera ser suprimido por el otro.

Hay quienes sostienen que el derecho a protestar (o a peticionar a la autoridad, como lo denomina la Constitución) está por encima del derecho a transitar, pero eso no pareciera estar avalado por norma alguna. Más aún, cuando el derecho a transitar no es un derecho que se agota en sí mismo, sino que es la puerta de acceso a muchos otros derechos como el trabajo, la educación y la salud, por mencionar solo algunos.

El Ministerio de Seguridad de la Nación, ha tomado una inteligente decisión, al convocar a la ciudadanía para que se exprese vía mail (juntoavos@minseg.gob.ar) respecto del “Protocolo”, en tanto que el mismo presenta algunas falencias: es excesivamente estricto en cuanto al corte de arterias transitables y nada dice sobre la ocupación “sine die” de espacios públicos que no son arterias transitables.   

Si alguien desea permanecer en un lugar público, con fines de protesta, esa permanencia ha de ser analizada desde el punto de vista de la racionalidad entre el medio elegido y la finalidad de reclamar. En ese contexto, la pregunta que debiéramos realizarnos es: ¿resulta necesario anular la funcionalidad original del espacio público para que la protesta pueda realizarse?

En la mayoría de los casos, seguramente, la respuesta será negativa. Cincuenta personas cortando una calle, bien pueden protestar en una plaza o en la vereda. Ahora bien, pareciera razonable que cientos de miles de personas, protestando en la Avenida 9 de Julio (tal como ha ocurrido en el histórico 8N) afectan la funcionalidad de los espacios públicos y el derecho a transitar. Sencillamente, porque en razón de su magnitud, una protesta de esas características no podría llevarse a cabo sin comprometer el derecho a transitar.

La diferencia es clara: si cincuenta personas cortan una avenida o un acceso a la Ciudad, la finalidad de protestar está excedida, y hay una clara intención de causar perjuicios a terceros, para extorsionar a los gobernantes. Por el contrario, cientos de miles de personas protestando en una avenida, la inutilizan como tal, no por una pretensión extorsiva, sino  por la propia incapacidad física del espacio público de contener a una cantidad inusualmente voluminosa de manifestantes.

 Dicho esto, se advierte que, entre una manifestación de 50 personas y una de cientos de miles de individuos, pueden existir otras protestas de menor o mayor envergadura, que deberán ser tratadas, dependiendo de las características del espacio ocupado, de diferente manera. Quizá, en algunos casos, también sea una salida aceptable establecer cortes parciales, en aquellas avenidas que poseen varios carriles. De ahí que no pareciera acertada la decisión de fijar, para cualquier circunstancia, la prohibición total de cortes. La racionalidad y la proporcionalidad no debieran estar ausentes de las decisiones que se adopten en esta materia.

Asimismo, la ausencia de definiciones, en el “Protocolo”, respecto de la ocupación prolongada de espacios tales como parques, plazas, etc., omite dar solución a ciertas situaciones que, si bien no generan problemas en el tránsito, si determinan el deterioro y la anulación de la funcionalidad de lugares que no están preparados para la instalación transitoria de acampantes. Para decirlo más claramente, la ciudadanía abona sus impuestos para tener lugares de esparcimiento públicos, los cuales suelen ser utilizados, en forma permanente, para otros fines, impidiendo el ejercicio de derechos que, si bien están alejados de las urgencias cotidianas, no por ello dejan de ser importantes.

Otra cuestión que debiera tenerse en cuenta es la generación, desde el Estado, de alternativas de protesta que no pasen por el corte de la vía pública. Las defensorías del pueblo y las secretarías de derechos humanos de las distintas jurisdicciones, debieran generar ámbitos de asesoramiento, dentro y fuera de los conflictos que se generan en la vía pública, en tanto que muchos reclamos puntuales podrían tener solución a través de reclamos administrativos y judiciales.

Asimismo, está claro que los trastornos generados en la vía pública por el tipo de manifestaciones que el “Protocolo” pretende evitar, pretenden –en muchos casos- la “visibilización” de la protesta. Por ello, la oportuna intervención de los medios de comunicación, sobre todo los medios públicos, en la difusión de los reclamos, quizá desaliente los mecanismos extorsivos que se intentan prevenir. En este sentido, pareciera que la idea de una amplia difusión mediática de las pretensiones de los distintos sectores de la ciudadanía, que genere un adecuado rebote en las redes sociales, nos permitiría cambiar la cultura de la extorsión por la cultura del debate y la presión legítima ejercida sobre los gobernantes.

Finalmente, en tanto que lo que el gobierno nacional se ha propuesto, en esta materia, es un cambio cultural muy profundo, no alcanza con la razón y el derecho. Es necesario que el gobierno exhiba legitimidad en el manejo del espacio público. Es necesario que el “Protocolo” y las demás normas comiencen a aplicarse de igual manera, en iguales circunstancias. Es necesario, también, que la defensa del espacio público no se agote en revertir la utilización inapropiada que algunos manifestantes hacen del mismo. Debe ponerse fin a la explotación económica que algunos grupos mafiosos hacen del espacio público, con la consecuente connivencia política y policial. De lo contrario, cómo explicarle a una persona que protesta por necesidad, ocupando el espacio público, que debe ajustarse a derecho, mientras un sinnúmero de mafias se adueñan de los lugares que son de todos para llenar sus bolsillos.

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Comentarios: RSS de este artículo

Pablo
24 de Febrero de 2016

ECELENTE NOTA. Basta de piquetes, basta de trapitos, basta de cuidacoches, basta de limpiavidrios... ORDEN ES PROGRESO.

Libertario
24 de Febrero de 2016

Y los manteros, son la mayoría extranjeros indocumentados. A esos no les hacen nada la ley.

patricio
24 de Febrero de 2016

No hace falta Protocolo alguno, para eso está el Código Penal, al cual en un piquete y/o corte se le violan al menos 5 artículos. No hace falta orden de ningún juez para actuar, la policía por sí, como auxiliar de la justicia ante un delito (esto es, violar el código penal) puede y debe actuar de oficio. Pero claro, después los policías son sumariados por los políticos que quieren quedar "bien" con los piqueteros y se cagan en el resto de los ciudadanos por los que deben velar y son los que en definitiva les pagan el sueldo con los impuestos devengados de su sueldo (IVA, imp. a las ganancias, etc. etc.)Pero hay que quedar bien con los zurdos Quebracho P. O. Altamira, Del Caño, Bergman, y siguen las firmas, y ahora con la Carlotto.


24 de Febrero de 2016

Acá le dan 50 mil vueltas a todo.
Si simplemente se ejecutaran las leyes de nuestro código no tendrían que existir piquetes, manteros, trapitos, chorros con 20 procesos en libertad, políticos ladrones intocables y toda la basura que tenemos en este bendito país.

maria
24 de Febrero de 2016

Con la 125, mucha gente no pudo transitar las rutas, mucha mercadería se perdió en camiones que quedaron parados, yo esperaba que algún Juez federal ofiscal federal diera la orden a la Gendarmería para que despejaran las rutas. Pero No allí todos aplaudían al "Campo", por que se enfrentaba al gobierno nacional.Ya no recuerdan que Néstor y Cristina no mandaron a reprimir ninguna protesta, que hubo una Libertad para decir lo que quisieran, hasta Dictadura, como dijo la Legrand, o la gran cantidad de mentiras del mercenario Lanata. No creo que un gobierno hambreador como el de Macri pueda cambiar ninguna cultura.

cristina
24 de Febrero de 2016

Si maria; nestor y cristina fueron un ejemplo no reprimieron; no pararon la inflacion no frenaron la inseguridad; no evitaron once; no dieron una cifra coherente en el indec y encima NO FUERON PRESOS..no hicieron nada a hora algo hicieron...le dieron un país y dejaron medio por que se robaron todo

Dr. Tarufetti
24 de Febrero de 2016

"María", tu presencia demuestra que hay que seguir echando ñoquis de la administración pública para terminar con lacras rentadas como vos.

Sobre la 125, le "recuerdo" a tu memoria selectiva dos cosas:

1) SI hubo represión, me acuerdo perfectamente cuando lo arrestaron a De Angeli, que los maricones de Gendarmería con equipo antimotines avanzó a pasito militar sobre un grupo de tipos grandes de edad desarmados y los molieron a palos, y arrastraron a De Angeli hasta un camión. Después lo tuvieron que soltar porque se vieron que la gente se le venía encima. Así que no trates de re escribir una historia que vivimos todos. El Tuerto y la LoKa mandaron infinidad de veces a reprimir, lo que pasa es que muchas veces lo hacían con fuerzas "no oficiales" como los matones de D'Elia, por ejemplo cuando los mandó contra la Shell, o cuando los sacó a la calle para que desarticularan la protesta contra el campo y el "profesor" lo embocó a un viejo de una piña en la cara.

2) Los jueces fueron TODOS, salvo poquísimas excepciones, aliados de los K. De lo contrario, dudo que hubieran podido archivarse en tiempo récord causas clarísimas de enriquecimiento ilícito contra los K, contra el Felpudo Cornudo Scioli, o se hubieran congelado causas como las que acosaban a Jaime, De Vido, Boudou, étc.

DAnielX
24 de Febrero de 2016

Maria uds los peronchos cambiaron la cultura del trabajo por la del rasquese todo lo que pueda y robe total no pasa nada. BRILLANTE. Asimismo, durante la 125 me toco viajar 2 o 3 veces y no tuve ni 1 problema. Solo estaban en las rotondas, te mostraban un volante por si querias llevarlo y leer el por que de la protesta. SU patron Moreno llamaba a las pequeñas empresas para que suban el valor de los productos, por ej. a empresas lacteas por que a la Serenisima no le convenia. ESO es su 125. NO mienta.

Hay otro tema que no toca la nota. El horario. Si se corta la 9 de julio como en el ejemplo en un horario "razonable" no es lo mismo que si fuera al momento que la gente necesita movilizarce para ir al trabajo volver y demas actividades cotidianas.
Y,
Tambien creo existia el derecho a peticionar hacer una marcha. "El dia tal omarcharemos desde A hasta B en protesta por..." la gente se entera y circula por otros lados.
La cuestion esta en cuando te cortan un punto de acceso (como un puente, o Ezeiza caso cresta roja) sin previo aviso y sin mas opciones. NO hay otro puente y NO hay otro acceso a ezeiza. Alli la libre circulacion debe estar garantizada, como sea y punto.

Saludos

HECTOR LOMAS
24 de Febrero de 2016

invento argentino/bananero

Pirata del bajo
25 de Febrero de 2016

En mi opinión, la propiedad, que es una convención humana, y que existe desde unos 10 mil años a esta parte, alcanzó con el capitalismo, su máxima expresión y desarrollo.
Cuando veo que las tendencias son hacia la concentración, me digo, acá hay algo mal.
Hay propiedades razonables, la propiedad habitacional, es en principio razonable. Que un ser humano posea una porción de terreno para habitar él y su descendencia, es razonable.
La propiedad de una extensión de terreno que excede las necesidades de su propietario, como la propiedad rural, es razonable, y podríamos decir que se reconoce voluntariamente, porque ese campo produce bienes para la vida. Al conjunto, en principio, le conviene esa convención humana que es la propiedad.
La propiedad de un recurso natural, de una mina, de un yacimiento de petróleo, ya hace más ruido. Sí, podemos decir que es la única forma de que esos recursos puedan ser extraídos, pero la verdad, ya no me parece tan voluntaria y natural, la adhesión a ese estado de cosas, que reconoce la propiedad de uno o más humanos por sobre el resto de los mortales.
El otro día, me encontré con que una gran porción de la costanera sur estaba clausurada por una carrera de autos, lo que interrumpía mi habitual paseo sabatino. Camino y camino, encuentro cercas, personal de seguridad y finalmente unos molinetes de control de entrada.
¿Cuánto sale? 300 pesos. Ya no me pareció razonable de ser abonado, pero nadie me preguntó si yo no prefería pasear en vez de ver vallas y personal de vigilancia.
Una mujer, de aspecto careciente, la única que armó un escándalo, reclamando el espacio público que sentía le habían quitado.
Si claro, como nuestro estado es fruto de la hija dilecta del capitalismo, la democracia, seguramente fue el estado municipal el que consideró de interés público la realización del evento, seguramente cobró algún canon y supongamos que algún vuelto o no. Pero lo concreto, que al igual que en mí caso, su paseo habitual se vio acotado.
Quise poner este ejemplo, de cómo hay propiedades razonables y apropiaciones cuestionables (en algunos casos, irritantes). Considerar al capitalismo como plenamente una cooperación voluntaria es pecar de idealismo naif o en muchos casos, cinismo puro.
El capitalismo, y no lo digo desde el resentimiento ni desde el juicio moral, precisamente, se funda en la preeminencia de las decisiones de los más aptos para vencer a los menos capaces, pero menos capaces en qué, menos capaces en hacer negocios, mediante la competencia en el mercado.
Y muestras, vemos a diario. Es más negocio patear un cuero inflado que investigar una vacuna. Es más negocio construir automóviles de alta gama que cloacas. Lo que no es negocio sobra, no sirve, no existe. Ese personal de vigilancia, velando por el pago por ver la carrera, que función vital para el bienestar general que cumplía, ¡Si Adam Smith viviese estaría orgulloso y dispuesto a dar inteligentes respuestas a todos los que no podían pasear por la costanera!

El estado incompleto:
La Argentina desde el 83 vive un dilema, potenciado desde la rebelión del 2001.
¿Cómo hacer para que funcione el día a día de un país, que claramente, no da cabida a la totalidad, ni siquiera a la mayoría.
Las características de nuestro estado, fundado en 1852 y basado en los preceptos de la República y sostenedor jurídico del capitalismo, se debe mover hoy sobre una realidad que ninguno de los políticos se atreve a afirmar y es que “con la democracia no se come, no se cura ni se educa”, al menos, no es para todos, ni siquiera para muchos.
Ni tampoco se atreve a explicitar, que en los fundamentos del funcionamiento del estado, es permitir vivir en paz a todos, pero, de comer y sustentarse, ah, de eso, debe arreglarse cada uno.
Frente a la falta de ideas para hacer crecer el país, y, como único recurso de preservar la gobernabilidad, es que los gobiernos han aceptado lo que denomino el activismo catárquico. Un estado que no termina de imponer el orden (y que vive atado a los fantasmas de los 70 y asustado por el principio de rebelión antisistema del 2001-2002) y una tropa heterogénea que va del sindicalismo, kirchnerismo, peronismo a la izquierda más o menos radical, que luego de la derrota de la lucha armada de los 70, con el consiguiente pacto tácito de no utilizar por ahora, y con excepción de La Tablada, los mismos métodos de violencia armada, que incluso silencian, dentro de lo que algunos denominan memoria.
Digamos que presenciamos un empate entre un sistema que no posee respuestas y una militancia que tampoco presenta propuestas de cambio al sistema que en algunos casos rechaza (la izquierda radical), o que dice querer domar (sindicalismo, peronismo, kirchnerismo).
Todo este esquema que me recuerda a las canciones de Pimpinela, no hace otra cosa que irritar a la parte de la población que está incluída, y es la que finalmente, de su lomo sale el sostenimiento del conjunto (en realidad sale de los productos primarios del agro, ya que nuestra productividad general es aún muy baja).
En estas últimas elecciones, triunfó por acotado margen, la propuesta de un país más serio, si quieren lo encomillo “serio”, al estilo de un pasado nunca terminado bien de definir ¿1988, 78, 68, 58, 48, cual?
En pos de buscar ese tipo de seriedad, es que este heterogéneo grupo de gobernantes, busca alternativas que le permitan conciliar, posturas muy difíciles por cierto, la imposición de un orden racional de circulación y de otros derechos violados explícita o tácitamente a lo largo de estos últimos 30 años, con mantener una imagen acorde a las decisiones que la Nación tomó con respecto a la represión y a las consecuencias de la misma en el pasado (no sé qué puede hacerse frente a los excesos de la protesta, si muestro que si al que reprime lo voy a encarcelar, si es preciso 30 años después y con leyes retroactivas). Si bien como dije, la protesta de hoy no es la lucha armada de los 70, nuestra nación eligió matar al perro que mató al ladrón, en presencia de todos los ladrones, y de ahí en más les puso bozal al resto de sus perros.
Qué espacios tiene Macri para actuar, no lo sé, quizás, su estrategia se basa en saber que

Paternalista
25 de Febrero de 2016


NO EXISTE ESTADO SIN ORDEN, en ningún lugar del Mundo. FUNCIÓN PRIMORDIAL. El ORDEN deriva de la NATURALEZA. El DESORDEN orgánico conduce a LA MUERTE. El estadio es el ORDEN VITAL DE LA SOCIEDAD.
Los glóbulos blancos nos protegen de agresiones infecciosas y bacterias. Si bajan, PELIGRO; si desaparecen: CAOS TOTAL, fallece el organismo.
NECESITAMOS UN EJÉRCITO. No confundirse, no me refiero a la Fuerza Armada de la Nación. Sólo de CARROS HIDRANTES con agua coloreada; con el calor les vendrá bien. Los que resulten manchados, a los celulares policiales por DESORDEN PÚBLICO y que vaya "LA DOTORA, ABOGADA EXITOSA" sacarlos.
Con "PROTOCOLO" o sin él, la FUNCIÓN DEL ESTADO ES MANTENER y/o REPONER EL ORDEN. La letra de la ley. En última instancia: "LA LETRA CON SANGRE ENTRA".
Uno de los OBJETIVOS MISTIFICADORES DE LA IZQUIERDA nacional e internacional ha sido CONFUNDIR a los ciudadanos con respecto al uso correcto del vocablo "REPRESIÓN". En inútil discutir con ellos y algunos adláteres populistas porque es deliberada la intención de que los acompañemos en la IGNORANCIA de una de las herramientas de la LEGISLACIÓN PENAL (etapa PUNITIVA). Es preciso invitar a estos sujetos a que recorran el articulado del CÓDIGO PENAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA; allí encontraremos el uso reiterado de la construcción gramatical: "se reprimirá ...". Consecuentemente, considero INDISCUTIBLE afirmar que LA REPRESIÓN ES ABSOLUTAMENTE LEGAL en nuestro país.-


Arnoldo Churzenegger
25 de Febrero de 2016

MARÍA, como siempre he dicho, de tan p... que sos casi que das ternura. ¿Cómo sigue tu vida del 30% contra el 70%? Bueno, al menos ayer pudieron matar un perro para compensar.

El Protocolo Antipiquete debió ser creado y puesto en vigencia cuando el perro Santillán inventó esta modalidad de protesta. De ahí en más, todos hemos sido presos de cuanto hdp tuviera ganas de garcarse en la Cosntitución. Gentuza que llegó a tener poder y reconocimiento solo por ser "piquetero"...y asi nos fue. O tener que soportar (ayer nomás) a imbéciles como Del Caño opinando sobre el tema.
Protesten todo lo que quieran, en cualquier parte. Pero mientras no jodan al resto. Tan simple como eso.

patricio
25 de Febrero de 2016

He oído a varios funcionarios justificar la no represión de la protesta por que es un derecho constitucional. Craso error, la Constitución no avala la protesta, la misma consagra el DERECHO A PETICIONAR, ¿LEYERON? P E T I C I O N A R , NO ES LO MISMO QUE PROTESTAR. O sea, que seguiremos igual, verso para la gilada y sigan muchachos que esta todo bien mientras nosotros seguimos haciendo negocios.

El Pampa
25 de Febrero de 2016

El piquete fué una creación de la izquierda perdidosa, inútil y prebendaria para presionar y obtener lo que por capacidad y trabajo nunca podrán.

goyolin
26 de Febrero de 2016



PARA: MARIA; 24 de Febreo, Patricio.

El tuerto, el Néstor Kirchner desde su puesto del Ejecutivo, de "Presidente", le dió a la izquierda la "licencia para protestar".
Para extorcionar, lo vivimos muchas veces, la última fue la de cresta roja en la autopista a Ezeiza.

Por eso hoy es necesario hacer este PROTOCOLO, asi como el llamado del Ministerio de Seguridad.
No sería necesario si los peronistas, kirchenistas, cristinistas se atuvieran a lo explicito en la Costitución Nacional. RESPETANDO al resto de la ciudadanía.

 

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