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Padre Pedro: Masterclass de teatro independiente

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Una terapia de confesión mutua, arrepentimiento y absolución
Una terapia de confesión mutua, arrepentimiento y absolución

Ficha Técnica / Artística

 

Título: Padre Pedro – Dramaturgia: José Serralunga.

Dirección: Matías Gómez Género: Comedia dramática.

Reparto: Jorge Fernández Román, Ricardo Torre.

Producción: Mariana Zarnicki Música: Lukas Bustamante.

Escenografía: Gabriel Parada – Prensa y RR.PP.: Kazeta Prensa.

Teatro: Espacio No Avestruz. Humboldt 1857, CABA –Tel: (011) 4777-6956. Funciones: domingos 20.30 hs. Costo localidades: $ 250.- País: Argentina Año: 2018 Duración: 70 min.

Padre Pedro”, del autor residente en la Provincia de Santa Fe, José Serralunga (“Hubiéramos hecho Hamlet”, 2009), como muestra fehaciente de talento narrativo prescindente de las mieles de las producciones comerciales. Se asume con autoridad por méritos propios , dentro de los circuitos del teatro independiente que trasciende su espacio. Una historia minimalista, donde lo establecido en los pueblos chicos pasa desapercibido y sin embargo impacta en la moral y cultura de sus ciudadanos. El cura párroco y su monaguillo, en las desventuras de una comedia dramática para ponderar: la expiación de las culpas compartidas en un pequeño - gran relato de arte y ensayo.

Asistimos a una obra donde el eje de la palabra transita el principio de autoridad de un sacerdote sobre su feligresía. Son los valores seculares de una comunidad en discusión. Jorge Fernández Román (El Padre Pedro) y Ricardo Torre (el monaguillo), transitan el hecho creativo dentro de un espacio escénico limitado con la estética de ring side de boxeo. Es un espacio sin salida. La metáfora del ring y la pelea dialéctica, que librarán con golpes lícitos y exploratorios de la condición humana.

En ese combate de almas en pena, hay un tiempo para rezar, un tiempo para polemizar y otro para exonerar las culpas y el arrepentimiento. El sacramento de la confesión (reconciliación) y el perdón, es una terapia para encontrar a dos seres humanos en sus miserias y realidades. A través del confronto narrativo, el espectador será el árbitro del ring y los jueces, dentro de ese espacio escénico que es la vida en situación. El protagónico de Fernández Román, proyecta el lucimiento del siempre talentoso Ricardo Torre. Es una rara mezcla de provinciano profundo que lo define (al mejor estilo de Alfredo Zitarrosa): “Cierto que quiso querer, pero no pudo poder”. Ambos se asocian en una Masterclass de teatro independiente.

La prosa de Serralunga explora el rol de la religión en el juego del poder de la fe y lo mundano, en esa contradicción humana está el valor de la pieza. La fuerza social y moral de las creencias puestas a prueba en esa justa del “cuadrilátero” eclesial. El monaguillo profetiza en la lírica de Jorge Luis Borges, esa “inocencia del mal”, que parece ajena a todo y sin embargo comprende errores propios y ajenos. En el joven ad látere del Padre Pedro, están las perturbaciones y los fantasmas. Todo montado en un circuito de violencia doméstica e intrafamiliar. La infidelidad es el motor de la trama.

Él profesa un amor no correspondido en una relación disfuncional de pareja que lo acompleja. El perfil psicológico del personaje es de manual: introvertido, baja autoestima, es un “poca cosa”, asumido en su fracaso. Las evidencias lo condenan y se victimiza por su presente. En un teatro gestual y de cambio de roles, expresa: Vengo a pedir ayuda, Padre”, frase que cristaliza con éxito el guión.

Cancelación de la obra. En una verdadera terapia de ventilación conductista, ministro-feligrés, se juega lo sagrado y lo profano, la autoridad y la rebeldía. La confesión no es lo fronterizo, sino, el encuentro en el perdón. Es la superación en los Instantes del despojo de las miserias y las vidas que continúan. Los individuos así exonerados de sus mochilas y lo políticamente correcto, se reconocen y festejan. Con una cita de autor que concluye, y un público que acusó la emoción del mensaje transformador. 

Ricardo Torre, el monaguillo. Una verdadera terapia de ventilación ministro-feligrés, donde se juega lo sagrado y lo profano, la autoridad y la rebeldía. ¡Chapeau!

Página Web: http://www.noavestruz.com.ar/padre-pedro.html

 Gustavo Contarelli

Puntaje de la obra de teatro: 4 Tribunas

Puntaje actor protagónico: Ricardo Torre 5 Tribunas (¡Excelente!)

Referencias:

5 Tribunas: excelente /imperdible

4 Tribunas: muy buena

3 Tribunas: correcta / buena

2 Tribunas: regular

1 Tribunas: mala /pésima

 

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