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Aniversario de la injusticia

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¿POR QUÉ NO SE INVESTIGA LA PISTA SIRIA?
¿POR QUÉ NO SE INVESTIGA LA PISTA SIRIA?

Este 18 de julio se cumplen 14 años del impune atentado a la AMIA. Mucho se ha dicho al respecto y más aún se ha escrito, pero muy poco se ha avanzado en la realidad fáctica. 

 

De hecho, mucho de lo que se publicó en estos años está lejos de ser fiel reflejo de la verdad. Hubo periodistas que intentaron avanzar en el tema y han trabajado duramente en pos de la verdad, pero otros han operado al compás del encubrimiento y desinformaron sin miramiento alguno. Muchos de ellos, mal que nos pese, cobraron oportunamente para hacerlo (1).

También se han escrito extensos libros al respecto, pero sólo uno de ellos se destacó por la precisión de sus datos: La ley bajo los escombros, de Gabriel Levinas. Allí se dio un enfoque directo al tema y se develaron documentos que reflejan la elocuente realidad de la cuestión.

Todos los demás ensayos que hubo sobre el tema, hicieron agua por la falta de precisión, particularmente uno de los últimos que se han publicado: AMIA, la verdad imposible, de Roberto Caballero. En sus páginas se habla casi excluyentemente del policía Juan José Ribelli como uno de los responsables del atentado, lo cual está totalmente alejado de la realidad. Ribelli debe ser uno de los personajes más corruptos de la historia policial bonaerense, pero que nada tiene que ver con el magnicidio de marras.

Es más, no existe prueba alguna que vincule a la policía bonaerense con el atentado y sí hay mucha evidencia contra la Federal respecto al encubrimiento del tema. De la misma manera, aunque algunos servicios de Inteligencia foráneos intentan hacer creer que Irán es el planificador de esta la trama maldita, todos los indicios incriminan a Siria.

Mientras tanto, el gobierno de Kirchner intenta hacer creer que está realmente interesado en esclarecer lo sucedido, pero en los hechos nada hace para avanzar en esta causa judicial, más que embestir contra el corrupto juez Juan José Galeano.

De la misma manera, la propia dirigencia judía -especialmente AMIA y DAIA- ayuda a encubrir la verdad de lo acaecido en julio de 1994 y no se atreve a avanzar en una pista que, más tarde que temprano, terminará demostrando la complicidad de sus líderes con la desinvestigación del tema.

Estos periodistas se han cansado de ofrecer evidencias no sólo al Gobierno Nacional sino a las principales agrupaciones de familiares de las víctimas (2). A nadie le interesó conocer la verdad.


Siria, he aquí el dilema

Aunque hoy en día parezca que se han agotado todas las líneas de investigación, la verdad es que jamás se profundizó sobre la verdadera pista en la que se originaron los atentados. No sólo eso, sino que se construyó una "realidad paralela" para que se desviara la atención de la opinión pública, estrategia a la que adhirieron los principales medios informativos (3).

Estos periodistas enviaron hace algunos años sendas misivas al presidente Néstor Kirchner en las cuales se detalló puntualmente por donde se debía avanzar para llegar a la verdad. En la primera de ellas se anticipó parte de lo que sucedería en el juicio oral tiempo después (4). Veamos:

"(...) Sr. Presidente: La primera mentira que se pudo ver en los medios y que el juez Juan José Galeano aún sostiene, es la de la Trafic-Bomba. Ese supuesto vehículo explosivo ha sido visto sólo por una testigo de los 200 que tuvo la causa: Nicolasa Romero, quien posteriormente admitió haber sido presionada para decir semejante barbaridad.

Desde esa base se construyó toda una “historia oficial” que empezó a apuntar sus cañones al país que finalmente sería el chivo expiatorio: Irán.

Y es que la Traffic que supuestamente estalló frente a la puerta de la AMIA, según los genios de la inteligencia local, estaba conducida por un suicida iraní.

A partir de allí, el juez Galeano, algunos ‘servis’ de inteligencia y muchos funcionarios locales se ensañaron contra Irán sin tener prueba alguna.

Antes de continuar, Sr. Presidente, le aclaramos que no tenemos ninguna simpatía por Irán, país muy poco democrático que flamea la bandera del terrorismo como bastión de su idiosincracia.

Luego de eso, le comentamos algunas de las principales pistas que apuntan a Siria en el atentado a la AMIA:

1-Tanto al momento de la explosión de la Embajada de Israel, como de la AMIA, estaba presente en Buenos Aires el traficante Monzer Al Kassar, ministro sin cartera de los intereses de Siria y primo lejano de Carlos Menem.

En ambas oportunidades el dato fue muy bien oculto por los servicios de inteligencia locales y extranjeros.

2-Gracias a un llamado anónimo, el mismo día del atentado a la AMIA, se intentó detener a tres ciudadanos sirios: El matrimonio conformado por Narman Al Henawi y Mohamed Al-Alem, nacidos en Damasco y residentes en Argentina; y Ghassan Al-Zein, quien se presentó como sobrino del presidente de Siria, Haffez el Assad. Lo más llamativo fue que Al-Zein denunció como domicilio Florida 938, sede de la marroquinería Namir y propiedad de la familia Yoma.

Finalmente nunca se llego a detener a los nombrados. Una orden “superior” hizo que los dejaran en paz y, un día después, el trío sirio desapareció.

3-Poco antes de la explosión, un camión conducido por Alberto López, estacionó frente al edifico de la AMIA dejando un volquete de la empresa Santa Rita, propiedad de Nassib Haddad, de origen libanés.

En el transcurso de la investigación se descubrió, gracias a la hoja de ruta que López tenía en su poder, que a pesar de que primero figuraba la AMIA como lugar a donde depositar el volquete, partió hacia un supuesto baldío ubicado en la calle Constitución 2655-57. Enfrente del mismo, se encuentra la vivienda de Jacinto Kanoore Edul.

Lo interesante de todo esto es que Edul conocía –y mucho- a Al Kassar. En su teléfono se registraron varias llamadas a Siria y a España, así como a Telleldín, el dueño de la supuesta Traffic-Bomba.

Y por si esto fuera poco, -Edul- reconoció públicamente ser "amigo íntimo de Carlos Menem".

4-La empresa encargada de la limpieza de la AMIA pertenecía al desaparecido Alfredo Yabrán, de inocultable raigambre siria y amigo personal del ex presidente Menem. En su momento, el ex ministro Domingo Cavallo confesó que en un viaje a Siria, el presidente de dicho país le pidió puntualmente a su par argentino –Menem- que velara por dos personas: Al Kassar y Yabrán. Muy sugestivo.

Asimismo, Sr. Presidente, existe un documento incorporado a la causa AMIA -elaborado por los legisladores republicanos Yossef Bodansky y Vaugh Forrest, miembros de la Fuerza de Tareas sobre Terrorismo y Guerra no convencional- que afirma que "el increíble éxito", del atentado se debió en parte sustantiva al reclutamiento de "dos operativos locales, ambos islámicos", quienes organizaron sendos grupos que se encargaron de cometerlo, tarea en la que habrían contado con el decidido apoyo de agentes sirios, a su vez miembros del círculo más próximo al presidente Menem.

Según el informe, el atentado contra la AMIA, así como el derribo de un avión comercial en Panamá, y el ataque a la embajada de Israel en Londres, fueron "patrocinados y controlados por Teherán y Damasco" y su aprobación final se produjo en "Bir-Al -Abd, Beirut, donde altos funcionarios iraníes y de Hezbollah se reunieron a finales de mayo de 1994.

(...) Sr. Presidente, si le parece poco lo que le planteamos en la presente misiva, le pedimos que lea el artículo aparecido el pasado lunes 8 de setiembre en el diario Río Negro.

Nos referimos a la entrevista realizada a un investigador científico de Medio Oriente e islamismo llamado Norberto Méndez, quien asegura que 'no hay evidencia alguna de que Irán esté implicado en los atentados contra la embajada de Israel y la AMIA... si fueron (ellos), no hay pruebas'.

En otra parte del reportaje dice algo más sugerente aún: 'es evidente (y entendible, son las reglas del juego de la política internacional) que hay un gran interés de Israel y de E.E.U.U. en que se rompan las relaciones con Irán'.

Creemos, luego de haber investigado exhaustivamente el tema, que el atentado a la AMIA se está utilizando para poder condenar a Irán internacionalmente. Siempre se necesitó una excusa para hacerlo y el nombrado magnicidio es la excusa perfecta.

Si teníamos alguna duda, ésta fue despejada luego de notar la preocupación demostrada por ciertos grupos involucrados y de sentir en carne propia los esfuerzos hechos por gente que colabora con el Mossad –servicio secreto israelí- para filtrarnos información falsa, sobre todo contra Irán.

Sr. Presidente, no le pedimos que crea en nuestra palabra, sólo le pedimos que investigue profundamente. Que trate de involucrarse personalmente en el tema.

Somos periodistas independientes, sin compromiso político alguno y con deseos de que se llegue a la verdad. Sólo hace falta voluntad, ni más ni menos".


Más de lo mismo

Los indicios que apuntan a Siria como país planificador del atentado a la AMIA son innumerables. Uno de ellos surge de una insólita fuente: el libro Mossad, la historia secreta, del reconocido periodista Gordon Thomas., el cual ha contado con el testimonio directo de varios jefes del mítico servicio de inteligencia israelí.

En dicha obra, Thomas cuenta que en la primavera de 1996, el entónces jefe del Mossad Danny Yatom reabrió la investigación sobre el atentado a la embajada de Israel y que se topó así con "el pasado del presidente (Menem) y de la primera dama" y "descubrieron que Menem tenía vínculos cercanos con miembros de grupos terroristas dentro de la comunidad siria en Argentina".

Una periodista israelí, Nurit Steinberg, que había hecho su propia investigación sobre el atentado y publicado sus hallazgos en el semanario Kol Hair de Jerusalén (que depende del diario Haaretz) confirmó esta declaración.

"Poco después depués de publicar su detallado informe -nunca desmentido por Menem o por su Gobierno- Nurit Steinberg fue víctima de un incidente (...) El único objeto robado fue el disquete donde había almacenado toda la información (...). El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí ignoró las afirmaciones de Steinberg. Sus portavoces comenzaron a alimentar historias que acusaban a Irán de la destrucción de la embajada, perpetrada por su socio, el fanático Hezbollá.

(Pero en Buenos Aires) los investigadores del Mossad seguían encontrando pruebas preocupantes que contradecían la opinión del Ministerio de Asuntos Exteriores acerca de la culpabilidad de Irán y el Hezbolá (y puso la lupa sobre) Monzer al Kassar, un veterano traficante de armas y drogas cuyo círculo de amigos abarcaba desde Oliver North hasta Abu Nidal".

Nueve meses antes del atentado, un noticiario de televisión de Damasco mostró al hermano del presidente Menem, Munir, entonces embajador argentino en Siria, filmado en conversaciones con Al Kassar. Poco después del atentado, Munir fue trasladado a Buenos Aires. El equipo del Mossad no había podido descubrir por qué.”

Yatom reparó que en abril de 1992 su antecesor Shavit había retirado de Buenos Aires al equipo de investigadores a sus órdenes: "En realidad -escribe Thomas-, se le había ordenado a Shavit archivar el expediente, hecho notable dado lo ocurrido cuando el Mossad se retiró".

¿Qué había ocurrido? En Buenos Aires, el embajador Yizthak Shefi, cuya esposa había muerto en el ataque, insistía en que “Siria estaba implicada” en el atentado. “Tácitamente apuntaba a que el presidente Menem debía responder algunas preguntas. Menem elevó una protesta ante Shimon Peres. Shefi fue llamado ‘a consulta’" y ya no regresó.

Respecto al tema AMIA, Gordon Thomas asegura que el gobierno israelí convalidó la acusación argentina al Hezbolá, y que "este grupo hizo, contra su costumbre, una declaración en Beirut negando cualquier vínculo".

Finalmente, para Israel y el Mossad "reabrir una investigación que podía desenterrar desagradables nexos entre el presidente argentino y la tierra de sus antepasados no era una opción viable.

Durante los años posteriores, Menem seguiría jugando su papel de honesto mediador. Era mucho más importante para los amos políticos del Mossad que lo siguiera haciendo. Se le comunicó a Yatom que los expedientes de ambos atentados debían continuar cerrados".


Concluyendo


Pasan los años y, frente al esquivo esclarecimiento de este tema, el interés de la opinión pública decae cada vez más. De manera inversamente proporcional crece el escepticismo popular. Ya nadie cree, luego de 12 años de desmanejos de todo tipo, que la verdad logre imponerse.

Aún así, todavía hay mucho por hacer. Sólo basta la ferrea la voluntad de un grupo de funcionarios que no tema avanzar contra el poder de una mafia internacional.

Es el camino que deberá recorrer el kirchnerismo para demostrar su real interés en esclarecer este tremendo atentado. Allí sabremos si su proclama contra el terrorismo es genuina o pura demagogia.

¿Será justicia?

Christian Sanz y Fernando Paolella

(1) Ver https://periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=273

(2) Entre otras agrupaciones, se ha ofrecido evidencia a AMIA, DAIA, Memoria Activa, Familiares de las victimas y APEMIA. Las copias de todas las cartas selladas están en poder de este periódico.

(3) Los principales medios que desinformaron han sido los diarios Clarín, La Nación y Página/12

(4) Ver Carta al presidente Kirchner en  https://periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=240

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Armin Vans
 

1 comentario Dejá tu comentario

  1. (4) Ver Carta al presidente Kirchner en http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=240 - See more at: http://periodicotribuna.com.ar/2330-aniversario-de-la-injusticia.html#sthash.sY6CGz2V.dpuf

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