Tras conocerse el resultado definitivo de las elecciones PASO y de cara a las generales que se disputarán el próximo 22 de octubre, el escenario político no se esclarece lo suficiente y surgen más dudas que certezas.
En esta instancia, en el camino a la presidencia, hay 5 fórmulas que pelearán por llegar a la Casa Rosada, aunque solo tres parecen tener la oportunidad de alcanzar sus aspiraciones presidenciales.
La verdadera batalla está entre Javier Milei-Victoria Villarruel, Patricia Bulrich-Luis Petri y Sergio Massa-Agustín Rossi; en ese orden dados los resultados de las últimas elecciones.
La diferencia entre las tres fórmulas implican casi un empate, con una disparidad de poco más de dos puntos entre el primero y el último, teniendo al equipo liderado por la ex ministra de Seguridad de Mauricio Macri en el medio.
¿Quién se quedará finalmente con el sillón de Rivadavia? Difícil saberlo, dados los resultados definitivos del escrutinio, los tres espacios políticos tienen verdaderas posibilidades de conseguir el objetivo soñado.
Sin embargo, quien parece estar en la situación más complicada es Bullrich. Si bien el porcentaje obtenido en las primarias es alto, cabe destacar que 11 puntos responden al larretismo, cuyos votos, en parte, podrían migrar al massismo, teniendo en cuenta que el discurso de Horacio Rodríguez Larreta es más conciliador que confrontativo.
Por otro lado, la dureza de Bullrich se asemeja, en parte, a la de Milei. Entendiendo que las encuestas previas a la última elección no le daban chances al líder libertario, muchos optaron por votar a la presidenta del PRO en licencia.
Hoy ese escenario parece haber dado un giro, ya que es el propio Milei quien superó las expectativas antes mencionadas con una particularidad: hoy hay encuestas que lo dan por ganador en primera vuelta, es decir, sin necesidad de un balotaje.
¿Esto le juega a favor o en contra al diputado de La Libertad Avanza? ¿Llevará a los votantes indecisos de Milei a migrar su voto a Bullrich o por el contrario los convencerá aún más a la hora de ir a las urnas de ratificar su voto?
Lo cierto es que parece casi imposible que se dé una escenografía como la planteada. Lo más probable es que finalmente haya un mano a mano entre dos de estos tres candidatos a presidente el 19 de noviembre.
La fecha de por sí es complicada porque coincidiría con un fin de semana largo, por lo que no se espera que la participación sea realmente masiva. Habrá que ver en ese contexto quienes son los votantes que no acudirán a las urnas.
Pero en esta nueva proyección vale señalar que nuevamente Bullrich es la más complicada, porque sus aspiraciones presidenciales dependen de que logre ingresar al balotaje, cosa que, como se explica más arriba, parece complicada.
La única manera de que la candidata llegue a la Balcarce 50 es, sin duda, polarizando con uno de los otros dos candidatos, algo que hoy no es del todo posible al observar el contexto de tres tercios.
Claramente le conviene enfrentarse a Massa, ya que el techo del hoy ministro de Economía no tiene posibilidades de estirarse más allá de los votos (si es que se lleva todos) de Rodríguez Larreta, lo que no le alcanzaría.
Pero el factor Milei fue disruptivo en la política, y parece que se encamina al sendero seguro del balotaje. ¿Con quién competirá? Esa es la verdadera incógnita que tiene a los otros dos equipos políticos buscando conseguir un caudal de votos mayor.
Si Milei se enfrenta con Massa tiene altas chances de ser el próximo presidente. Sin embargo, si se enfrenta con Bullrich, la cuestión se vuelve algo complicada. ¿Quién de los dos se llevará el voto duro? ¿A quién votará el votante de Massa? ¿Y los peronistas que apostaron por Schiaretti? ¿La izquierda?
Otro factor a tener en cuenta es la participación del padrón electoral, realmente bajo en las PASO y que, probablemente, crezca en las elecciones generales. ¿Quién recibirá más apoyo de esas personas que no habían asistido a sufragar?
Esto último será definitivo a la hora de ver quiénes entran en un eventual balotaje… o quién saldrá victirioso las elecciones si es que se da un ganador en primera vuelta.
Massa, por su lado, debe aguantar el peso de una gestión en materia económica deplorable, de un sinfín de críticas al kirchnerismo en sus años como disidente y, sobre todo, de contener la situación macroeconómica que es una bomba a punto de estallar.
Milei, Bullrich y Massa se enfrentan a meses convulsionados, con un ambiente caldeado, una sociedad harta y una economía que está llevando a la pobreza a miles de argentinos todos los días.
No hay una perspectiva clara y los tres, con el mismo objetivo, deben reconfigurar sus discursos y campañas electorales en busca del voto que les permitirá coronarse como presidente de la Nación.