La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner decidió proponer a Alejandra Magdalena Gils Carbó como Procuradora General de la Nación, luego de conocerse la declinación de Daniel Reposo para ese cargo, según anunció este jueves a la noche el Secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro.
A partir del lunes estará publicada en el boletín oficial la propuesta del cargo a la mencionada; luego, el Senado deberá darle los dos tercios de sus votos para confirmarla en ese puesto. Lo que por el momento parece ser lo más factible.
“Alejandra Gils Carbó es una candidata de lujo. Las denuncias contra ella son todas truchadas y operaciones. La banco”, tuiteó el ex fiscal Nacional de Investigaciones Administrativas y ex director de la Oficina Anticorrupción, Manuel Garrido, principal detractor de Reposo.
La mujer es hoy fiscal general ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial desde 2006 y abogada especializada en derecho comercial. Ganó reconocimiento en esa área por posicionarse siempre a favor de los consumidores en cualquier tipo de litigio judicial y por darle problemas a las empresas poderosas.
Sin embargo ganó verdadera celebridad por oponerse a la fusión de Cablevisión y Multicanal —que fue refrendada por el propio Néstor Kirchner—, ganándose la enemistad tanto del Gobierno como del Grupo Clarín, en 2007.
El 18 de diciembre de 2010, la Sala C de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial rechazó los “recursos extraordinarios impuestos por el Estado Nacional y la fiscal general —Alejandra Gils Carbó—” cuando confirmó que debía cesar la intervención judicial en Papel Prensa, incentivada por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
Según la Justicia, los argumentos de Gil Carbó “vendrían a emular la estructura de controles económicos impuestos en el Reich alemán durante el régimen nazi”.
“Es claro que un enfoque de esta índole afectaría la libertad de asociación, el principio de igualdad y el derecho de propiedad que la Constitución garantiza y que el ministerio público debe resguardar”, le endilgó la Cámara a Gils Carbó, mientras que la criticó duramente al afirmar que “Sus escritos introducen aspectos ajenos a las cuestiones debatidas y, por momentos, pasajes en los que se deslizan apreciaciones propias de un discurso para la tribuna política, pero no de una presentación judicial”.
Las relaciones con la Cámara nunca fueron buenas. Posteriormente, el 14 de octubre de 2010, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, con la firma de los integrantes de todas las salas, la denunció ante la Corte Suprema y la Procuración General de la Nación, dirigida en ese entonces por Esteban Righi. Previamente, Gils Carbó había involucrado a varios magistrados de ese Tribunal por obstrucción a la Justicia en varias oportunidades, ya que según afirmó, no le habrían permitido intervenir en expedientes.
La fiscal afirmó que los casos Sociedad Comercial del Plata, Papel Prensa y ANSES contra Transportadora Gas del Norte, entre otros que citó también ante Rigui, eran asuntos de orden público en los que ella debió haber participado y que, según la Cámara, no le correspondía.
En el caso de Sociedad Comercial del Plata, donde se opuso a la confirmación del concurso preventivo, Gils Carbó denunció a los magistrados del fuero por “cómplices de los poderosos” y llevó el caso al fuero penal. Posteriormente, se ganó los elogios de la Corte Suprema de la Nación, que terminaron refrendándola y rechazando dicha homologación. Sin embargo, Gills Carbó mantuvo un perfil muy bajo al respecto de estos casos y solo denunció ese hecho en el ámbito judicial.
“Los costos que ha tenido que pagar no fueron pocos y sin dudas los ha afrontado con valentía y sin victimizarse. No es adepta a llorar sus penas en la prensa. Además, la prensa prefiere ignorar sus penas. Su labor en la interpretación de la ley tiene sus consecuencias y esta mujer afronta su tarea diaria con un elogiable coraje”, sostuvieron sobre su persona reconocidas ONGs, como el Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica (CIPCE) y la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) a través de su blog Sin Corrupción.
Frente a este panorama, cabe preguntarse si Alejandra Gils Carbó no aparece como el “caballito de batalla” perfecto para la pelea que mantiene el gobierno con Clarín y La Nación, y que, según el renunciado Reposo, son los culpables de su declinación al cargo de procurador General.