30/09/2017 | Politica


Macri, un tipo con mucha suerte

BROTES VERDES Y LUCHA CONTRA LA CORRUPCION

Macri, un tipo con mucha suerte

La economía comenzó a aportar buenos indicadores. Los tribunales encontraron el acelerador y apuraron causas vinculadas a la corrupción kirchnerista y sindical. Y Cristina Fernández volvió a hablar. Un escenario ideal para la estrategia electoral del oficialismo nacional.

Una oposición que no encuentra un eje que cale en la sociedad y una benevolencia por parte del "círculo rojo" hacia la Casa Rosada son los responsables del resto.

En ese contexto, Macri volvió a ponerse al frente de la campaña electoral de Cambiemos y protagonizó una maratón de actividades proselitistas entre el lunes y el viernes, mezcladas con apariciones en medios internacionales.

En el interín, en la Casa Rosada disfrutaron con la foto del diputado y ex ministro kirchnerista Julio De Vido en los tribunales por el juicio de la tragedia de Once, con la imagen del avión de José López ploteado con la leyenda "aeronave recuperada de la corrupción", que pasó a integrar la flota de la Policía Federal, y con las postales del titular de la UOCRA de La Plata Juan Pablo "Pata" Medina, detenido.

También agradecieron a Cristina algunas de sus frases mediáticas. "El Estado no tuvo la culpa. El maquinista no accionó el freno", dijo sobre la tragedia de Once. "Es innegable que hubo hechos de corrupción" en su gobierno, descerrajó. "No pueden decirnos dónde está Maldonado, pero han descubierto quién mató a Nisman", afirmó sobre la Gendarmería Nacional. "Esta gente quiere disciplinar a empresarios, a sindicalistas, a jueces", sostuvo sin sonrojarse sobre el macrismo.

La mejor carta que tiene el macrismo es Cristina, con sus actuaciones que trasuntan la debilidad que padece. Son poco creíbles sus actitudes y declaraciones de hoy.

"Basta de mafias, basta de drogas, basta de corrupción", exclama el Presidente.

Ubicar a Cristina, al peronismo, a la corrupción y al pasado como rivales comenzó a dar frutos para el Gobierno. A eso se sumaron en las últimas semanas los datos económicos.

Desde ese ángulo, Macri recibió estos días una catarata de indicadores económicos favorables.

El número de trabajadores registrados subió en julio pasado un 1,8 por ciento lo que implica 209.500 nuevos empleos, los salarios superaron a la inflación por cuatro puntos porcentuales entre enero y julio pasado y la economía creció 4,9 por ciento en julio, acumulando un 2,1 por ciento en siete meses.

El INDEC arrojó más datos positivos: La industria creció 5,1 por ciento en agosto y sumó cuatro meses seguidos de expansión y la construcción aumentó 13 por ciento en agosto respecto al mismo mes de 2016 y sumó su sexto mes consecutivo.

Pero el dato más festejado por el propio Macri fue el de la pobreza. Según el INDEC, en el primer semestre de 2017 disminuyó un 1,7 por ciento entre el segundo semestre de 2016 (30,3 por ciento) y el primero de 2017 (28,6).

"Hemos logrado rescatar de la pobreza a más de 600.000 argentinos", exclamó Macri desde San Luis. "Empieza a moverse el empleo, baja la inflación, crece la inversión y se reduce la pobreza, que es mi principal compromiso con ustedes", se ilusionó el jefe del Estado en el mismo acto de campaña.

Los números muestran, cuando menos, que la economía comenzó a moverse.

El problema es que la comparación fue con el punto más bajo que se registró en 2016 como consecuencia, en parte, de la herencia recibida y, en parte, de las políticas aplicadas por el propio macrismo.

Según algunos expertos, recién ahora se alcanzó el nivel de 2015. Según otros, la Argentina está recuperando el nivel de 2013 o incluso de 2011. En cualquier caso, la curva recién se niveló con el pasado. Siempre es mejor eso que seguir cayendo.

Otros datos dados a conocer por el INDEC producen inquietud y deberían ser motivos de preocupación para el Gobierno.

La balanza comercial registró un déficit de 1.083 millones de dólares en agosto, con una suba del 24,9 por ciento de las importaciones y una caída del 9,2 de las exportaciones, y se conoció que siete de cada diez asalariados no llega al ingreso estipulado por las estadísticas para no ser pobre: el 70 por ciento de los empleados gana hasta 14.724 pesos en el segundo trimestre, mientras que la cifra para no ser pobre es de 14.811 pesos.

Si bien la pobreza bajó, la indigencia subió del 6,1 al 6,2 por ciento en el primer semestre del 2016.

Para el Gobierno, 11.359.427 argentinos son pobres y de ellos 2.539.919 son indigentes.

Números más que preocupantes. La merma de "600.000" pobres, como dijo Macri, es importante no por el número en sí, sino porque marcan un freno a la tendencia al alza.

En sí misma, la caída es casi simbólica. ¿Cuántos argentinos quedarían bajo la línea de pobreza si el límite monetario subiera mil o dos mil pesos? Lo preocupante, además, es la definición que realizó la directora de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, Cynthia Pok. Dijo que la indigencia es "un núcleo duro, irreductible". O sea, "que no se puede reducir". El ministro de Economía bonaerense Hernán Lacunza, al defender el reclamo de su provincia en materia de fondos coparticipables, afirmó que "ninguna provincia es viable con un conurbano que tiene casi cinco millones de pobres". Con esa misma lógica cabe preguntarse: ¿es viable un país con más de once millones de pobres? Otros números preocupantes son los vinculados a la deuda pública.

El ministerio de Finanzas reveló que en el primer trimestre del año la deuda aumentó 9.435 millones de dólares y asciende a un total de 284.881 millones, lo que representa un 51,2 por ciento del PBI.

Los buenos datos económicos deben contrapesarse con el aumento de la deuda, de las importaciones y con la persistencia de la pobreza estructural. La pregunta es cuánto resistirá un modelo basado en endeudamiento, importaciones, fortísima presión impositiva, trabajo informal y pobreza sin que se realicen las reformas de fondo que permitan a las inversiones llegar al país y sin que el Estado, en sus vertientes Nación, Provincias y Ciudades, realice un control de lo que gasta a costa de los impuestos de los argentinos.

Para Macri, "la economía ya arrancó". Para Luis Caputo, "estamos en el mejor momento económico de nuestro mandato" y "la deuda es manejable". Para Marcos Peña, "no se viene un ajuste en la Argentina".

Un optimismo que se entiende por los tiempos electorales, pero que deberá ser acompañado por políticas claras después del 22 de octubre.

Compartí este artículo

Comentarios: RSS de este artículo

EL CHORRONAUTA
30 de Septiembre de 2017

LA SUERTE EXISTE UNICAMENTE PARA LOS JUEGOS DE AZAR, PARA TODO EL RESTO TENES QUE PONERTE A TRABAJAR.

Gabriel
30 de Septiembre de 2017

Estoy de acuerdo en que la economía arrancó, que los indicadores van hacia arriba y me pone contento pero soy consciente de que esto mismo ya lo viví antes, que ya pasó varias veces que la coyuntura favorable no fue acompañada por medidas que aprovechen la mejoría para apuntalarla. Por H o por B no se concretaron y volvimos a las andadas. Ciclos que ya los conocemos de memoria.
Sin reducción de impuestos al 50%, sin protección al empleador de la industria del juicio y las disparatadas tasas de las cargas sociales, mas otras tantas cuestiones postergadas como la eliminación del impuesto al cheque y los ingresos brutos, esta mejoría pasará sin pena ni gloria, seguiremos con muchos puestos de trabajo del sector público y en cuenta gotas se irá incrementando el privado.
Si queremos un país pujante, uno donde se generen puestos de trabajo genuinos, no hace falta mirar tan lejos, chilenos, uruguayos, paraguayos están haciendo las cosas mejor que nosotros, hasta los brasileños entendieron que con mas prisa que gradualismo, se sale mas rápido.

Piratón
30 de Septiembre de 2017

No hay suerte hay CAUSALIDADES. Un SISTEMA ECONOMICO, no reaccina por "suerte" si no porque hay generación de incentivos para que ello ocurra.Se le puede llamar espectativas en base a datos ciertos de evolución en ALGUNOS SECTORES PRODUCTIVOS Y SOCIALES. Lo mismo sucede en términos de JUSTICIA, No es "suerte" que despuès de mas de 20 años de impunidad mafiosa, hayan caido tipos como el Caballo Suarez y ahora el Pata Medina. Existe un contexto novedoso, respecto a la reacción de la JUSTICIA COMO INSTITUCION INDEPENDIENTE.Pues ya vimos como en el caso Maldonado, no solo se investiga por su paradero sino tambièn si ha habido algún tipo de encubrimiento estatal ya sea por funcionarios de seguridad como del propio presidente Macri. Eso era IMPENSADO hace 2 años atrás.La convocatoria de De Vido a un juicio en el que se lo tiene como cabeza de la cadena de RESPONSABILIDADES del desastre de Once, tampoco es producto de la suerte. Afortunadamente, parece existir una leve TOMA DE CONCIENCIA sobre la EXISTENCIA DE UNA CONSTITUCIONAL REPUBLICANA y hay FUNCIONARIOS JUDICIALES con determinación para erigirse en PODER INDEPENDIENTE, como lo deberían haber sido siempre. Todavía falta mucho ya que la corrupcción "complaciente" todavía anida en la cabeza de muchos de esos SERVIDORES DE JUSTICIA. ¡Ojalá tengan presente que ELLOS PRESTAN SERVICIOS A LA CIUDADANIA Y NO A LOS POLITICOS O PODEROSOS ECONOMICOS!

goyolin
01 de Octubre de 2017

Es interesante ver el despertar de la conciencia ciudadana al desarrollo. Asi como el despertar de la Justicia. Ojalá nos dure para siempre.
Basta de populismos.

Pablo
01 de Octubre de 2017

Vamos por el camino correcto.

Solo un ignorante puede pretender arreglar 25 años de populismo peronista en un mandato. Las soluciones mágicas, que los argentinos amamos, solo son pan para hoy y mucha más hambre para mañana.

Hay que laburar duro, estudiar y esforzarse. No hay otro camino, lo demás son bananas para monitos.

G_
02 de Octubre de 2017

Los intereses del país no pasan por la mayor o menor suerte de Macri, que es bastante flojo y sigue pecando de gradualudo cuando no de falto de diagnóstico y contenido.
El problema es que con Macri este país parece haber tenido más suerte de la que merece; y esas situaciones en general no duran mucho.

G_
02 de Octubre de 2017

¿Goyolin, adónde ves vos ese despertar? Yo no lo encuentro por ningún lado y mucho menos en los medios.

G_
02 de Octubre de 2017

Pablo, yo creo que salimos del camino incorrecto, pero una enorme parte de la gente con influencia todavía está dando vueltas en una rotonda.
Es muy simple, cada vez que publican una foto de un chico sucio y abandonado hay que preguntarse cuántos "ven" procreación irresponsable y cuántos no la ven y le reclaman soluciones mágicas al Estado.

 

Seguinos también en