15/09/2012 | Defensor del lector


Cómo es el trabajo del Defensor del Lector de TDP

UN OMBUDSMAN MUY PARTICULAR

Cómo es el trabajo del Defensor del Lector de TDP

La figura del Defensor del Lector es algo bastante novedoso en el mundo de los medios de comunicación. Se trata de aquel que se constituye en intermediario entre los lectores y la prensa que estos consumen.

Su trabajo debe ser honesto en todo sentido: no debe ser subjetivo, ni a favor del lector, ni a favor del medio en el que trabaja. Debe moverse a conciencia, corriéndose de ambos lugares, ya que su labor es la de analizar la información en sí, más allá de quien la emite y quien la consume.

En la Argentina, la figura del Ombudsman es casi desconocida; muy pocos medios se animan a contratar a uno en su redacción. Esto se debe a muchos factores, principalmente el económico. A la hora de desembolsar dinero, los medios privilegian otras cuestiones, como la mejora de su propia infraestructura o la contratación de nuevos periodistas.

Es entendible, sobre todo en tiempos como los que corren donde las finanzas se muestran cada vez más escuálidas.

Sin embargo, deberían saber los empresarios de medios que la incorporación de un Ombudsman siempre redunda en una asombrosa mejora del producto que brindan. No solamente se trata de darle transparencia al trabajo profesional, sino de ayudar a mejorar el trabajo de los periodistas. El Defensor del Lector lo hace con increíble eficacia.

En el caso de Tribuna de Periodistas, uno de los pocos medios que cuenta con esta figura en la Argentina, el trabajo es relativamente sencillo. Lo contaré en primera persona para que resulte más didáctico y atractivo.

Tengo asignada una cuenta de correo electrónico (ombudsman@periodicotribuna.com.ar) al cual los lectores me escriben cada día. No siempre es para protestar por lo que se publica en TDP, sino para ofrecer recomendaciones de todo tipo. A veces son consejos hacia mi persona y otras para el equipo de periodistas del sitio.

Todos esos mails los respondo, uno por uno, a pesar de que muchas veces me insumen mucho tiempo de mi día. Son muy valiosos porque provienen de personas que tienen una visión de Tribuna que desde dentro de la redacción no solemos ver. Algunos de los cambios que se han hecho al sitio en los últimos meses nacieron de esas precisas recomendaciones.

Cuando no llegan sugerencias, los lectores escriben para quejarse sobre cómo se trata la información en algunas de las notas de TDP. La mayoría lo hace de manera anónima, es decir, no queriendo que su carta sea publicada en la sección destinada a las columnas que escribo.

Luego, hay un pequeño grupo de lectores que sí pretende que sus misivas aparezcan en la web. Son las que suelo seleccionar para analizar y responder y que se pueden ver en la sección de Defensor del Lector.

Hacer ese trabajo es bastante sencillo, ya que cuento con la independencia que me ha brindado desde un comienzo la editora Gral. de TDP, Eliana Toro. Jamás se me ha cuestionado, aún cuando he escrito cosas durísimas respecto al manejo del sitio.

Mi material de consulta es, en primer lugar, el sentido común; a eso le sumo el Manual de Estilo de Tribuna, una especie de Biblia que dice cómo debe tratarse la información en el sitio.

Si veo que el reclamo en cuestión es un desatino, lo hago saber; si por el contrario, el reclamo es valedero -la mayoría de las veces es así- también lo reflejo, con la argumentación respectiva.

Antes de dar mi veredicto, trato de leer varias veces los artículos que se cuestionan y los comento con el periodista que los escribió. Eventualmente, también lo discuto con los editores o el director del sitio. Recién ahí doy mi opinión, la cual es publicada sin objeciones en Tribuna.

Aparte de esa labor específica, suelo ser consultado por los periodistas del sitio. Cuando tienen alguna duda respecto a cómo tratar cierta información, no vacilan en llamarme. Ellos saben que es mejor preguntar antes y no tener que sufrir luego las consecuencias de mi columna.

No hay mucho más secreto o misterio. Esa labor es la que hago durante mi semana en TDP. Espero que les haya servido para conocerme un poco mejor y animarse a escribirme si aún no lo han hecho.

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Comentarios: RSS de este artículo

Lucho - Lar
15 de Septiembre de 2012

Gracias Marcelo por colaborar con esta novedosa herramienta que es el Ombusdman. Saludos!!

amadeus
15 de Septiembre de 2012

Ojo con caer en marchas permanentes, se terminan haciendo una costumbre a la que nadie le dara bola si se repite muy cerca. Tiempo y oportunidad son las claves de la victoria
La consigna en el nuevo cacerolazo: Lo importante no es que se vayan, es que devuelvan lo que han robado antes de irse.
¡DIOS ESTÁ CON LOS ARGENTINOS BIEN NACIDOS!

Jose
15 de Septiembre de 2012

Envían carta a CFK por la huelga de hambre de Marcela Pacheco
La experiodista del canal estatal cumple 19 días de ayuno.
15.09.2012 | 17:55
Marcela Pacheco, continúa su medida de de protesta para que se le devuelva su trabajo en la Televisión Pública, de donde fue echada en 2006 por cuestionar al Gobierno. Ya lleva 19 días de ayuno y, preocupados por su situación, los periodistas y trabajadores del colectivo Naranja de Prensa enviaron una carta abierta a la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner

Angel-SM
15 de Septiembre de 2012

La figura del defensor del lector y el trabajo desempeñado por él lo visualizo como el próximo paso en la forma en que se ejerce el periodismo y al mismo tiempo podría considerarse como el principio del fin del periodismo de los grandes medios de comunicación cuyo fin es estrictamente comercial y no un fin estrictamente profesional como lo hace TdP en el cual el ombudsman funciona como un potente catalizador.
Se podría decir que aquí ya se ejerce el periodismo 3.0

 

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