¿Es la inmigración un problema?

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UN DEBATE INCÓMODO, PERO NECESARIO
UN DEBATE INCÓMODO, PERO NECESARIO

La enorme mayoría de las personas, por lo menos a lo largo y ancho del continente americano, contamos con inmigrantes en nuestros antepasados. Personalmente, si me remonto tan solo tres generaciones, me encontraré con que ninguno de mis bisabuelos nació en la Argentina, de hecho todos ellos provienen de lugares lejanos, en su mayoría de Croacia, aunque también de Italia y España.

 

Nuestras tierras han sido pobladas por millones de familias procedentes de todos los rincones del planeta, recibiendo con los brazos abiertos a las víctimas de guerras hartas de tanta destrucción, como a todo aquel que sintiera un techo en sus capacidades que aquí pudiera ser elevado. Nadie cuestiona lo provechoso que fue aquella posibilidad que nuestro continente brindó con tanta generosidad durante siglos en el pasado, pero por alguna razón parece que, aquello que alguna vez nos benefició, es ahora un enorme peligro. 

¿Pero es realmente la inmigración un problema? La respuesta es sin lugar a duda negativa y paso a explicar por qué.

Si un trabajador sirio emigra de su país hacia Europa, por ejemplo, la economía global crece. Esto es así porque la misma persona con las mismas capacidades produce en el mismo período de tiempo una mayor cantidad de bienes y servicios en un país desarrollado que en uno que no lo es, debido a las herramientas disponibles en el primero y ausentes en el segundo, y más aun teniendo en cuenta que este último se encuentra devastado por conflictos internos y externos que convierten cualquier actividad diaria en un riesgo para la vida. Esto implica que al multiplicar la misma persona en diferentes contextos su productividad, el ahorro será mayor, con lo que debe esperarse a su vez mayor inversión y por lo tanto mayor empleo.

Lo mismo ocurre en el contexto interno del país que lo acoge: ingresa un trabajador, realiza alguna tarea como por ejemplo envasado de pasta dental, haciendo de la elaboración de esta algo más productivo puesto que de lo contrario no hubiera sido contratado, esto se traduce en un producto final más barato para el consumidor, por lo que con el mismo dinero podrá ahora obtener más productos, es decir que los salarios reales aumentan. Todos ganan.

Hasta aquí no hay inconveniente alguno, pero desde mediados del siglo pasado llegó de manera creciente el llamado Estado Benefactor. Este consiste en la distribución de un caudal de dinero aportado por los contribuyentes, entre aquellos que más lo necesiten. Pero pasaron los años y los gobernantes entendieron que este sistema podía ser utilizado en su beneficio para captar votos, por lo que los estándares fueron cada vez menos estrictos y su disposición se ha tornado, en numerosos casos, descontrolada y desequilibrada. 

Así, el país ya no solo ofrece oportunidades de trabajo y prosperidad a base de esfuerzo, sino que además en muchas veces, garantiza ciertos beneficios; y teniendo en cuenta que una gran cantidad de los inmigrantes se van de su país justamente por la falta de oportunidades, es de esperar que su situación no sea la mejor, por lo que en lugar de aportar al crecimiento económico pasa ser destinatario de asistencia estatal, reduciendo el producto y convirtiéndose en una carga para la ciudadanía, por lo menos durante un tiempo  determinado. Inclusive, en algunas ocasiones, es este sistema el incentivo principal para escoger un destino en lugar de otro.

¿Cuál es entonces la conclusión? Pues bien, si la inmigración sin factores exógenos que la desvirtúen es positiva tanto para el país de destino, como para sus habitantes y obviamente el inmigrado, el problema debe radicar necesariamente en cuestiones externas a ella, como por ejemplo el mencionado Estado Benefactor que, a causa de su capacidad para conducir el voto popular en cierta dirección, ha tomado dimensiones exorbitantes.

Uno debe tener en cuenta que un alemán es alemán por una mera coincidencia geográfica al momento de su nacimiento, pero eso no lo hace un mejor ser humano, en cambio lo que sí lo convierte en uno más civilizado es el contexto de reglas claras y fuertes instituciones que lo rigen, a las cuales deberá adaptarse el extranjero, y si no lo hiciera eso significará que en realidad ese sistema tenía aspectos débiles que mejorar solo apreciables al ser puestos a prueba. Al fin y al cabo la inmigración es como la luz, uno no puede culparla por todo aquello que nos permite ver.

 

*Bauk es investigador del Área de Estudios Económicos del Centro de Estudios Libre.

 
 

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  1. Disiento con el contenido de la nota. En los países receptores, mas allá del "Estado benefactor", la población puede perder algunas cosas si la inmigración se vuelve mas masiva: 1- Si no crece lo suficiente el empleo, esta nueva mano de obra (generalmente mas barata) viene a quitarle puestos de trabajo a la población existente. Podría ser morigerado, de alguna manera, si estos inmigrantes accedieran a un determinado estándar de vida, lo cual es generador de empleo local. 2- Lo que sucede en algunos lugares de USA en estos momentos, con la inmigración latina, es que los barrios donde crece la población extranjera bajan de precio las propiedades. El vecino que paga su casa a larguísimo plazo, y pactó la operación a 200.000 dólares, se encuentra que ahora su casa vale 120.000 y todavía debe 150.000. Digamos: Si bien el "combo" global podría eventualmente resultar positivo, sí puede haber muchas pérdidas puntuales en el camino.

  2. O sea que la inmigración sí ES un problema para los estú.pidos países europeos, pero no lo es para tu ingenio...¿qué querés que te diga, Maxi? Tus abuelos y los mios escaparon de una Europa en guerra y con hambre. Hoy los sirios van a Europa por los mismos motivos. Visto de esta manera tan simplista, el mundo no ha cambiado un comino. Siempre hay una guerra, siempre hay hambre, siempre hay inmigrantes. Preguntale a Chile si no es un problema para su sistema de salud la inmigración de Bolivianos y Peruanos. Preguntales a USA qué tal le va con los mexicanos. ¿Por qué no aplican tu sabio razonamiento Italia, Francia o España con la estampida de africanos que van para esos lares? Mientras tanto, los zares puntanos del Estado Independentista de San Luis están realizando las gestiones pertinentes para traer unos cuantos miles de sirios...sí, ya se...da risa (a mi también). Calculá que se fueron de Uruguay, mirá si van a venir a esta aldea :-) Pero bueno, como aca hay turcos para hacer sopa, un par de sirios pasarían inadvertidos.

  3. Si fuera como dice, una empresa podría contratar descontroladamente y solo se haría millonaria, en vez de quebrar. Lo cierto es que la población crece mas rápidamente que la riqueza, de ahi la reticencia de los paises ricos por proletariarce, entonces si yo no tengo mas hijos para no empobrecerme, debo aceptar al del extranjero? si la argentina siguiera teniendo un millón de habitantes como en el noveciento, seriamos todos millonarios.

  4. Es una nota almibarada y superficial que lejos de hacer un analisis de la compleja realidad y acercarce a la problematica de los actuales paises receptores que esta invasion masiva en que refugiados sin documentos y con la mayoria de sus titulos y docoumentos falsos. que emigran por motivos economicos, por violencia de genero ,gente con baja capacitacion intelectual y cultural, que tiran de las barcazas a los cristianos y que son de religion musulmana que les permite matar violar y asesinar a mujeres hombres ninos por ser infieles,llegan a una tierra de infieles para arruinar un pais usar los servicios publicos y arruinar sus seguros sociales,generar violencia destruccion y ruina economica,y amenaza a los que alli viven

  5. mis abuelos llegaron de Europa pero no como refuegiados para que le diesen dinero casa y comida y eran europeos cristianos, no vinieron a tirar bombas ni a degollar gente si no a fundar familias de trabajadores y profesionales hay 56 paises musulmanes que son inmensamente ricos hablan la misma lengua y tienen loa misma religion

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