¡Recién Publicado!
cerrar [X]

Qué dice un experto en seguridad sobre el nuevo protocolo de la policía

7
1207
Palabra de especialista
Palabra de especialista

En las últimas horas se ha instalado una fortísima discusión en torno al protocolo de actuación de utilización de armas de fuego, por parte de las fuerzas federales de seguridad.

 

Este reglamento, del cual surge un análisis que obedece al abordaje de una situación muy discutida en la Argentina. Donde nadie en el anterior gobierno, tuvo la valentía de discutir, aun en años en los cuales los números de funcionarios policiales muertos en acto de servicio treparon a niveles más que alarmantes, haciéndose habitual enterarnos sobre el fallecimiento de los encargados de cuidar la seguridad pública.

Es dable decir que el reglamento de utilización promovido por el Ministerio de Seguridad de la Nación a cargo de Patricia Bullrich da por tierra viejos conceptos que aumentaban altamente la peligrosidad para el personal policial en el ejercicio de sus funciones.

Realmente era lógico que aquellos amantes de la justificación injustificada de quien sabe que derechos humanos de los que agreden sin motivo el tejido social y que cuando atacan al ciudadano poniendo en peligro su integridad, cercenando familias, arruinado vidas, dejando hijos sin padres y padres sin hijos, atentando contra las personas ya sea por la ventaja de quien no tiene nada que perder y que no le importa hacer daño, siendo su única finalidad imponer su voluntad de apoderamiento de la vida los bienes y la dignidad de aquellos que son ciudadanos de bien, entre los que se encuentran como primer respondedor los funcionarios policiales. No les importa.

Pretender que el policía que se encuentra circunstancialmente frente a delincuentes con arma en mano se identifique como tal esperando a que le efectúen un disparo para poder responder condenándolo al suicidio ya que, en un enfrentamiento armado, donde casi siempre el funcionario se encuentra en inferioridad de condiciones un segundo tiene el peso importante que hace la diferencia entre la vida y la muerte del funcionario.

Imponer la ventaja táctica al funcionario, no es violar el derecho humano del delincuente, es simplemente poner las cosas donde deben ir, es cuidar a quienes nos cuidan y que con una hidalguía encomiable son capaces de entregar su vida por cualquiera de nosotros, los ciudadanos de bien, que trabajan, estudian y respetan el ordenamiento legal.

Se escucha permanentemente un reduccionismo absurdo en el que dicen algunos que se creen expertos que ahora las fuerzas federales tienen permiso de matar por la espalda y nada está más lejos de la verdad.

El policía no pretende matar, solo pretende desactivar y hacer cesar una situación de peligro para terceros y para sí mismo, en la que se ve obligado a actuar ya que responderá de no hacerlo ante la justicia por el incumplimiento de sus deberes y ante la institución a la que pertenece por la debilidad moral expuesta en la omisión del lógico accionar al que lo obliga su estado policial. Si un delincuente escapa de un hecho y sigue en posesión del arma que utilizó en el hecho del cual huye, seguramente provocará lesiones o muerte de cualquier persona que se cruce en su camino de fuga ya que la tomará de rehén o la amedrentará con el arma para despojarla de su vehículo para poder huir.

Si no le damos esta potestad al policía es nuestra responsabilidad como sociedad, haber permitido que el delincuente en su huida cause un daño que no podemos mensurar. El delito es una escalera ascendente, nunca descendente, es obligación del funcionario desactivar al delincuente y ampararlo en el estado de necesidad, es una responsabilidad de las autoridades superiores del estado, que tienen la obligación de plantear las normas de conducta para desalentar el crecimiento de la escala criminal y la peligrosidad de los autores de estos delitos violentos.

Por último, realmente es muy destacable la actitud de la Ministra de Seguridad de la Nación, quien con una gran honestidad política y con una gran vocación de cuidar a aquellos que nos cuidan, ha salido a enfrentar los mal intencionados o por lo menos obtusos intereses de aquellos que siguen pensando que el paradigma policial es el mismo de los años 70, siendo que las fuerzas federales han demostrado en numerosas oportunidades compromiso con la sociedad, que cuida y respeta.

Son las mismas fuerzas federales que separan a aquellos funcionarios corruptos y es prueba de ello el éxito que están teniendo las pruebas de confianza policial que el Ministerio de Seguridad realiza en forma permanente y sorpresiva, sin importar jerarquías y puestos de poder.


Luis Alberto del Valle Weckesser
Licenciado en Seguridad Portuaria Major en Antiterrorismo
Atlantic International University Usa

 
 

7 comentarios Dejá tu comentario

  1. Personalmente creo que hay que fijar límites claros. Creo que había sido Rudy Giuliani el que había dejado en pocos renglones con claridad la situación del delincuente. Era algo de "si está armado la pena mínima es xxx, si saca el arma xxx, y si dispara xxx" No leí el "protocolo Bullrich". Por sentido común, supongo que no debe incluir "disparar al delincuente que está desarmado en el piso boca abajo con las manos en la nuca". Una vez que el delincuente está reducido, y no presenta mayor riesgo, no es necesario dispararle.

  2. Estoy de acuerdo con el comentario. Aún así, pienso que hay que replantear el tipo de armas que usan los agentes de seguridad, especialmente la policía. El calibre 9 mm puede llegar a ser excesivo por ola potencia que despliega.

  3. El derecho de portar armas es un derecho inseparable del derecho a la vida. ¿Cómo podemos disfrutar del derecho a vivir, sin tener las herramientas para defender la vida misma? La policía no alcanza, el Estado es un parásito. Me defiendo por derecho natural. El derecho de portar armas de fuego no es un derecho que lo otorga una ley en particular o la Constitución. Porque bastaría con derogar dicha ley o cambiar la Carta para que desapareciera ese derecho. No importa qué doctrina le den a la policía, el delincuente sale a matar o morir, no le importa. Podrán darle la libertad a la policía de tirar a matar como quieran y sin castigo e inmunidad, que eso no va a cambiar la mentalidad y el proceder del delincuente. Yo por si acaso tengo un revolver para protección de mi vida y de mi familia y abogo por la libre portación de armas de uso civil para protección personal porque mi derecho a vivir y mi derecho a protegerme de la agresión que atente contra mi vida y mis seres amados es un derecho natural por sobre cualquier ley escrita. El Estado debe ser básico, limitado. Por eso hay que votar por un gobierno liberal que priorice las libertades individuales, el derecho natural a la vida y el respeto irrestrico de los derechos de terceros para la convivencia pacífica. Me agreden, me defiendo, pero nunca ataco y agredo. ¡Viva el liberalismo, Viva la libertad

  4. A ver: y veamos, si la Sra Carrio se queda sin su custodia, si la sra Vidal se queda sin su custodia y si la mayoria de los que estan en contra de esta nueva ley, se quedaran solo por un dia sin ninguna custodia....que tan valientes y campechanos se sentirian de hacer el dia asi? quien les cuidaria las espaldas? y ya que estamos los que les custodian a todos estos señores, acaso se sentirian seguros si en vez de armas usan revolveres de juguetes, o gas pimienta, palos y balas de goma? o de entrada SABEN QUE TODOS ELLOS les custodian con balas de verdad listos a disparale al primero que intente hacerle daño a los que custodian? hipocresia al palo. Denle las armas a los agentes de policia previo entrenamiento especializado , de que se use solo en caso de necesidad y para salvar sus propias vidas....y las nuestras. Doña Carrio, hay una super oferta en la tienda de su barrio, estan vendiendo un juego de agujas de tejer y otras de agujas de hacer croche....vaya, vaya, hagale bufandas a sus hijos y nietos y...ya haga un poco de espacio y dejese de joder.

  5. Excelente nota y excelente protocolo. Los unicos que se oponen son politiqueros zurditos o delincuentes ah y los montones de ONG de DDHH que en realidad son grupos de abogados sacapresos que se hacen millonarios con el delito. Falta aumentar las penas para la portacion ilegal, el robo a mano armada y los asesinatos en ocasion de robo.

Dejá tu comentario

El comentario no se pudo enviar:
Haga click aquí para intentar nuevamente
El comentario se ha enviado con éxito
En unos minutos lo verá publicado en este artículo
Haga click aquí para enviar otro comentario
Tu Comentario
(*) Nombre:

Seguinos también en

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
Google Plus
LinkedIn
Pinterest
Whatsapp

Recibí diariamente un resumen de noticias en tu email. Lo más destacado de TDP, aquello que tenés que saber sí o sí

Suscribirme Desuscribirme

Municipio de Moron. Corazón del Oeste
Cynthia Gentilezza. Analista en seguros


 

Notas Relacionadas

Seguridad y DDHH… ¿para quiénes?

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, presentó un Protocolo de Seguridad en el cual se permitiría a las Fuerzas de Seguridad usar sus armas de fuego si la ocasión así lo ameritase. Sin gritar “Alto”. Y la reacción fue digna de Zaffaroni:...