15 / 02 / 2010
Investigacion

El asalto al Banco Río, la trama secreta

COMIENZA EL JUICIO ORAL Y PÚBLICO

El asalto al Banco Río, la trama secreta

       El lunes 15 de febrero próximo, comenzará el juicio oral por el espectacular robo al Banco Río —hoy Santander Río— de Acassuso ocurrido en enero de 2006. Allí cuatro imputados serán juzgados, acusados de haber cometido el robo de al menos ocho millones de dólares, tomado rehenes y escapado a bordo de un bote a pesar de un cerco de 200 policías.

    Los juzgados son Rubén Alberto de la Torre, Fernando Araujo, Sebastián García Bolster y Julián Zalloecheverría, quienes llegan al debate oral con prisiones morigeradas. Los cuatro están acusados de "robo agravado con armas de fuego cuya aptitud para el disparo no pudiera tenerse por acreditada y en lugar poblado y en banda", delito que prevé una pena de entre tres y diez años de cárcel.

    A pesar del avance del expediente judicial, aún hoy pocos conocen la trama secreta detrás de lo ocurrido aquella insólita jornada de enero de 2006. A continuación, una historia de película.

   

Carpetas que queman

 

    El 25 de julio de 2005 fue hallado sin vida el cuerpo del contador Adolfo Herro, lo cual conmovió a gran parte del poder político bonaerense, ya que la víctima había ocupado cargos en la gobernación y en la Legislatura provincial desde fines de la década del 80.

    Unos meses más tarde, el 25 de diciembre de 2005 apareció asesinado el asesor de un senador bonarense llamado Ángel Marcos junto a su pareja, Nancy Nolazco. Marcos, de profesión docente, poseía tres teléfonos celulares y tenía en su poder —al momento de encontrarse su cuerpo— una docena escrituras de propiedades inmuebles. A estas muertes se suman otras tres (o más) que no tuvieron gran repercusión en la prensa vernácula.

    Según fuentes consultadas por Tribuna de periodistas, los verdaderos móviles detrás de las muertes referidas, son los mismos que motorizaron el robo al Banco Río el 13 de enero pasado: hacer desaparecer documentación comprometedora sobre un conocido político justicialista de la provincia de Buenos Aires. Obviamente, la posibilidad de hacerse con una buena cantidad de dinero no quedó descartada por parte de los ejecutores del plan, quienes se alzaron con varios millones de dólares de las cajas de seguridad de la entidad bancaria.

    Pero antes de referirnos a las motivaciones del golpe, hagamos un repaso de los pocos avances de los investigadores, algunos de ellos aún desconocidos para el público:

    -Los rehenes que tuvieron cautivos de los ladrones pasaron a ser personajes clave de la investigación. No sólo por los datos que pudieran llegar a aportar sobre los asaltantes, sino también porque se sospecha que entre ellos puede haber cómplices del golpe, especialmente seis de ellos.

    Hay indicios de colaboración de rehenes con la banda: los peritajes determinaron que el armario metálico que tapaba el agujero por el que se fugaron los ladrones fue movido desde adentro.

    -Los investigadores han puesto bajo sospecha al personal policial que trabajaba en el banco. Una fuente afirmó que el fiscal ordenó "cruzar" las llamadas telefónicas hechas y recibidas el día del hecho y los días anteriores por los agentes que cubrieron los servicios de custodia adicional del banco.

    -Se sospecha de algunos clientes de la entidad bancaria, por lo cual se habría solicitado información detallada sobre estos, especialmente de los usuarios de cajas de seguridad.

    -Se cree que la organización no está conformada por delincuentes comunes. Se habla de un grupo de ex agentes de inteligencia, ex militares o ex policías. Abona esta idea el explosivo colocado para proteger el túnel, las granadas, la sincronización con que actuó el grupo, el cuidado de todos los detalles y el conocimiento del plan de acción de la policía para utilizarlo en provecho propio.

    Según contó en su momento diario La Nación, el profesionalismo con el que actuaron los delincuentes quedó demostrado cuando, al dividir a los rehenes en tres sectores, "privaron a los grupos de elite de tener un 'núcleo' por donde irrumpir, con la certeza de que las personas que nada tenían que ver con el atraco no iban a ser heridas. Otro dato que llamó la atención fue que posibilitaran las comunicaciones de los rehenes con sus familias. De ese modo, los parientes de los rehenes llegaron hasta las inmediaciones del banco. La posibilidad de tenerlos tan cerca evitaba una irrupción policial prematura, antes de que los ladrones terminaran de abrir las cajas de seguridad y asegurarse el túnel de fuga".

    Ya no hay dudas de que, tal cual anticipó este medio en su momento, hubo una mano profesional detrás del golpe.

 

Lo que no se dice

 

    Oportunamente, un día después de ocurrido el atraco, este periódico anticipó lo que nadie: "la desesperación de los investigadores ha llegado a tal punto que en estas horas se encuentran en la búsqueda del origen del gomón que la Policía halló el lunes en el desagüe y que la banda habría usado para cargar el botín sustraído al Banco Río. Saber dónde y cuándo fue comprado es su obsesión de último momento.

    Esa misma desesperación llevó a los principales responsables de la investigación —el ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian; el fiscal de San Isidro, Jorge Ariel Apolo, y el jefe de la policía bonaerense, superintendente Daniel Rago— a reunirse en La Plata, con el fin de analizar todos los elementos e indicios acumulados hasta el momento en la causa, y tratar de realizar un perfil de la banda. En las manos de cada uno, descansaba un dossier sobre el robo y donde podía leerse —nerviosismo mediante— el nombre de un ex agente de Inteligencia como parte fundamental del plan.

    'El único nombre concreto que hasta ahora ha aparecido en la investigación es el de un ex SIDE, del que todos saben el nombre pero nadie se anima a involucrarlo, ya que no hay pruebas concluyentes contra su persona. Todo esto fue perfecto, con estructura celular y todo, como hacían los viejos grupos de tareas', dijo a quien escribe estas líneas una involuntaria fuente de la causa".

    No sería casual, según el informante, el incidente acontecido el mismo día del robo al Banco Río, el 13 de enero, en Villa Ballester, partido de San Martín, cuando un abogado intentó ser secuestrado y todo terminó en un tiroteo donde un policía murió y otro resultó herido. Los cuatro delincuentes que iniciaron la batahola estaban armados con un fusil M16, un lanzagranadas, pistolas 9 mm y chalecos antibalas.

    "Lo de San Martín fue hecho adrede, para distraer a los 'canas' y que no pudieran aparecer en la zona de Acassusso mientras robaban el banco. ¿Qué clase de delincuentes intentarían hacer un simple secuestro con un M16, un lanzagranadas y dos pistolas 9mm? Eso no se lo traga nadie”, dijo en ese momento el interlocutor.

    Ahí es cuando aparecen los indicios de lo afirmado al principio de esta nota: dos fuentes independientes consultadas por este periodista —un conocido ex comisario de la Policía bonaerense y un ex asesor duhaldista de apellido criollo— aseguraron coincidentemente que detrás del robo del Banco Río, junto con las muertes irresueltas de los últimos meses, estaría la mano de un importante caudillo del conurbano. "Después de haber perdido parte de su poder, este hombre teme que el kirchnerismo vaya contra él. Por eso está liquidando a todos los que pueden comprometerlo: sus testaferros. En el Banco Río aparentemente había papeles que lo comprometían también", dijo uno de los informantes.

    Horas más tarde, un llamado telefónico agregó algunos nombres a la trama: "Al que tenés que enfocar en tu investigación es a Oscar Rodríguez, ex jefe de la SIDE en épocas de Duhalde. Rodríguez es un mafioso que fue Intendente en la localidad de Pdte. Perón. También deberías investigar a un grupo autobautizado 'la banda del negro', que opera desde una oficina en el Pasaje Barolo".

    Las coincidencias entre las tres fuentes consultadas, a esta altura, se habían vuelto totalmente elocuentes.

 

Finalmente

 

    Han pasado cuatro años ya desde que ocurrió el robo al Banco Río y gran parte de la posible evidencia que se podía haber colectado se ha evaporado a causa de la presión política para no indagar. Hay infinidad de incongruencias en las que no se trabajaron y líneas de investigación que no se siguieron.

    Por caso, si bien en un principio los testigos dijeron que habían actuado cuatro a cinco asaltantes, ya se sabe que en el golpe participaron al menos 10 personas —dos de ellas vestían traje— con una coordinación casi perfecta.

    Entre los personajes "dudosos", que suman 25, habría cuatro rehenes y algunos empleados del banco. Es que, según fuentes citadas por Agencia Télam, algunas actitudes de esos sospechosos —rehenes— habrían llamado la atención del resto de las víctimas. Algunas de ellas, se sabe, identificaron ante la Justicia a personas que actuaron con total tranquilidad, soltura y sin sentirse tan presionadas como el resto.

    Lamentablemente, la Justicia no actuó a la altura de las circunstancias y los testimonios —junto a la poca prueba recabada— fueron desaprovechados. ¿Casualidad o causalidad?

    Como sea, los investigadores aún siguen sin encontrar el total del botín de 8 millones de dólares que se llevaron los ladrones —sólo se recuperó el 18% de lo hurtado— y sin poder desentrañar la trama que se esconde detrás de semejante robo.

 

Christian Sanz

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Agent Provocateur
15 de Febrero de 2010

christian: me parece una version conspirativa del caldo de siempre o sea crecano a la politica

la q yo escuche de otro lado apunta mas a una conspiracion mas tradicional o un inside job

la lista de los damnificados quizas te oriente en otro sentido

nadie sabe cuanto habia en las cajas, salvo algunas personas

y dicen q por ahi estaria la clave, mucha plata negra, nadie puede salir a reclamarla, nadie quiere exposicion publica, y un par de pillos se llevaron el paquete

Jose
17 de Febrero de 2010

Muy buen articulo y perfectamente orientado. Hay un profugo - del que nadie habla pero todos buscan - llamado "tango". Ese es el verdadero cerebro de la operación. Donce buscar antecedentes de tango? Custodio en la epoca de menem, chiquito, morocho, entrenador de artes marciales con aceitados contactos en la PBA y SIDE... y si... a el hay que buscar....es muy habil y entrenado. Da vueltas por la zona sur del GBA y es de temer.

yo
05 de Diciembre de 2011

fue tango el cerebro del robo al banco rio daniel bermudez es un hdp

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