Trimarco SA: anticipo exclusivo de revelador libro

26
49563
REVELANDO LOS MITOS DE UNA MENTIRA (*)
REVELANDO LOS MITOS DE UNA MENTIRA (*)

El 3 de abril del año 2002, María de los Ángeles Verón desapareció de la faz de la tierra. Su madre, Susana Trimarco, acusó a un grupo de proxenetas y lavadores de dinero por haberla secuestrado y forzarla a ejercer la prostitución.

 

A partir de entonces, la mujer no dejó de buscar por cielo y tierra a su hija. En el camino, se dedicó a luchar contra la trata de personas y denunció la connivencia del poder político con ese oscuro negocio.

¿Cómo no conmoverse ante semejante historia? ¿Cómo no apoyar a esa “heroína”? Ciertamente, habría que tener el corazón de hielo para no sentir empatía por Trimarco y su historia.

Sin embargo, las preguntas pasan por otro lado: ¿Es cierto lo que cuenta una y otra vez la mujer? ¿O se trata de una trama eficazmente armada para lucrar aprovechando una historia que no es tal?

¿Qué dirían ustedes si yo les contara que Trimarco dice una cosa en el expediente judicial que investiga la evaporación de su hija y otra cuando va a los medios de prensa?

¿Y si les mencionara que existe al menos una comunicación telefónica —confirmada judicialmente— entre ella y Marita después de haber declarado que desapareció?

¿Cómo actuarían si les contara que Marita fue vista en varias oportunidades después de haberse evaporado —una de ellas junto a su cuñado — y que Trimarco omite mencionarlo?

¿Qué dirían si les confirmara que inventa rescates de víctimas de trata para exigir subsidios de fondos públicos?

¿Y qué opinarían si supieran que la persona a la que más acusa públicamente, el proxeneta Rubén “La Chancha” Ale, jamás fue mencionada por ella a nivel judicial y, más aún, su propio marido lo despegó del caso?

¿Cuál sería su reacción si les mencionara que, a pesar de fustigar a José Alperovich y su esposa, Beatriz Rojkés, trabajó para ellos en la gobernación de Tucumán y hasta los elogió posteriormente?

¿Qué dirían si les confesara que, solo en 2015, recibió 23 millones de pesos en subsidios que jamás fueron rendidos?

¿Cómo se sentirían si les dijera que Trimarco pasó de ser pobre a millonaria gracias a esa plata del Estado?

Este libro demuestra todo ello y mucho más, sobre la base de entrevistas, documentos y, lo más importante, la consulta del expediente judicial que hurga sobre la no aparición de Marita Verón. El trabajo que hice para llegar a las conclusiones a las que arribo, llevó muchos años de investigación y no pocas presiones por parte del entorno de Trimarco, quien dicho sea de paso, jamás me quiso conceder una entrevista. 

Sepan ustedes que en reiteradas ocasiones pedí declarar en la causa judicial de marras y sus abogados exigieron que no lo hiciera por temor a la evidencia que yo podía aportar, lo cual es claro que tiraría abajo un negocio muy redituable. 

Finalmente, quiero mencionar la decepción que siento por cómo los colegas han tratado este tema. Ningún periodista, ni uno solo, se tomó el trabajo de ver el expediente ad hoc. Todos se manejaron con los dichos de Trimarco, sin jamás contrastar una sola de sus afirmaciones. 

A la cabeza de ese mal desempeño caben Sibila Camps y Soledad Vallejos, autoras de sendas biografías sobre la madre de Verón, donde la hacen quedar como si fuera una maestra jardinera.

¿Acaso nadie leyó jamás un manual de periodismo? ¿Dónde quedó aquello del chequeo de la información? 

Al igual que en la cuestión AMIA, el caso Verón es una postal de lo mal que trabaja la prensa en Argentina. Es grave, no solo porque se terminó desinformando a la ciudadanía, sino porque además se llevó a Trimarco a un pedestal que no merece. 

¿Quién se hace cargo ahora del dinero público que birló y que nunca termina de rendir? ¿Quién será el primero en decir “me equivoqué”?

Todos han colaborado a la hora de crear al monstruo... ahora, este libro intentará el camino inverso.


(*) Prólogo de “Trimarco SA”. Se puede comprar acá en Amazon. También en Bajalibros a $150. En papel se puede comprar a $225 acá.

COMPARTIR
Artículo Previo El día que Massa prometió terminar con las “extorsiones de Milagro Sala"
Artículo Siguiente Las tres mentiras de Arroyo Salgado por el caso Nisman
Armin Vans
También en
 
 

26 comentarios Dejá tu comentario

  1. este libro es imposble....se han confabulado cientos de periodistas de todo el pais en repetir lo q dijo esta señora en publico pero nadie salio a hablar de las declaraciones de los testigos ni de ella msma en el juicio...Lei los fundamentos del primer tribunal que libero a todos los acusados por falta de pruebas en este caso en partcular, mas alla que este harto probada su vinculacion con la trata de personaas y la prostitucion

  2. En mi opinión, esta señora se sumó convenientemente para ella, al curro de la trata. Logró instalar en mentes de bajo análisis, el mito de los secuestros para prostitución de cualquier chica al azar, cosa que desmienten las poquísimas mujeres que se prostituyen o prostituyeron, así como la inmensa mayoría de los hombres que acuden a la prostitución y jamás vieron cosa parecida, al menos en la ciudad de Buenos Aires o ciudades grandes. De tal forma se instaló en cierto imaginario, que dicen que las mujeres desaparecidas las tienen secuestradas en un prostíbulo, sin señalar en dónde y cómo es que lo saben. La prostitución es un tema mucho más complejo, que se mueve en el ámbito de los actos vergonzantes y estigmatizantes. La rotación es altísima, pero ninguna mujer reconoce haber acudido a ese recurso en algún momento de su vida. Se calcula que el número de mujeres ejercientes en el país ronda entre 200 o 300 mil, pero como sostengo, la rotación es altísima. La policía, la justicia, los municipios, conocen de esa realidad oculta, y finalmente, lucran con esos actos, voluntarios en su inmensa mayoría, a sabiendas de que las partes (que si son víctimas de la explotación de ellos, como agentes estatales), lo menos que quieren es verse envueltas en escándalo, y mucho menos, ser rescatadas de una actividad que para su realidad, les es conveniente. El estado con las modificaciones prohibicionistas del 2012 a las leyes, le hechó combustible para que el estado y las mafias aprovechen aun más de la mujer prostituída.

Dejá tu comentario

El comentario no se pudo enviar:
Haga click aquí para intentar nuevamente
El comentario se ha enviado con éxito
En unos minutos lo verá publicado en este artículo
Haga click aquí para enviar otro comentario
Tu Comentario
(*) Nombre:
Escriba el texto de la imagen

Seguinos también en

Facebook
Twitter
Youtube
Instagram
Google Plus

Notas Relacionadas

"Marita no fue secuestrada, fue vista en Francia"

Como revelo en mi libro Trimarco SA (*), sorprende que nadie haya contrastado los dichos de la madre de Marita Verón, sobre todo sus contradicciones y silencios. Ciertamente, hay secretos familiares que persisten en no ver la luz. Tampoco hay periodistas que se animen a preguntar al...