Cómo es un día de trabajo en Tribuna de Periodistas

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HONESTIDAD, INDEPENDENCIA Y PROFUNDIDAD
HONESTIDAD, INDEPENDENCIA Y PROFUNDIDAD

Trabajar en Tribuna de Periodistas es un enorme desafío diario, no solo por tratarse de un medio que escapa a la agenda de los grandes pulpos mediáticos, sino porque le da a la información un giro de análisis e investigación totalmente diferente. Ello le permite muchas veces anticiparse a lo que la gran prensa publicará días más tarde.

 

El lector de Tribuna lo sabe y por eso elige este portal para conocer qué se esconde detrás de los títulos informativos de coyuntura. Quien se nutre de la información que se publica aquí, lo hace luego de leer los grandes diarios y portales de noticias, donde la información es mínima, básica y casi calcada.

Tribuna, al ser un medio de segunda lectura, ofrece análisis e investigación a los temas que otros tocan de manera superficial. También lo hace de manera totalmente independiente. Sin embargo, la duda es ¿cómo se trabaja en un medio de tales características?

La labor de quienes trabajamos aquí comienza cada día por la tarde, cuando la editora General del sitio, Eliana Toro junto con el editor Ejecutivo, Carlos Forte—, comienza el análisis de los temas que serán portada de los diarios del día siguiente. Con esa información, comienza a organizar los artículos de análisis y/o investigación que se publicarán en la jornada posterior. Lo hace contactándose con los diversos periodistas que escriben en Tribuna y siempre en consulta permanente con quien escribe estas líneas, a la sazón director Ejecutivo del portal.

Si se trata de un tema vinculado a la política, seguramente le pedirá un análisis a Forte, a José María González o a quien escribe estas líneas, aunque ostente un cargo directivo.

Si es algo referido a la economía, hará lo propio con Nidia Osimani; en caso de que se trate de un tema de investigación, probablemente solicite los servicios de Marcelo López Masia o Néstor Genta; si se precisa cubrir algo vinculado a la minería, será el turno de Mónica Filippi; si se necesita analizar alguna cuestión judicial se apelará a Diego Goldberg; en caso de tener que hacer una cobertura especial, se llamará a Luis Gasulla; si se debe hablar de temas generales, le tocará el trabajo a María Luisa Torres. Etc, etc.

Y así sucesivamente: cada temática tiene quien se ocupe de ella. En caso de que se necesite la opinión de un especialista en tal o cual tema porque la información lo requiere, se consulta con técnicos de las diversas ramas del conocimiento.

Cuando los artículos terminan de elaborarse por parte de los redactores de Tribuna, el corrector del sitio, Diego Araujo, hace una exhaustiva lectura de los mismos y luego se decide qué título y foto los acompañarán. Todo está cuidadosamente previsto, incluso cuáles serán las “notas relacionadas” que complementarán a la crónica principal.

Lo que jamás se hace es retocar el espíritu de lo que escriben los periodistas ni censurar ninguna de sus notas, ni siquiera en el caso de que esas denuncias afecten los intereses de alguno de los pocos anunciantes que publicitan en este portal.

Allí comienza la etapa final, la cual culmina de madrugada ya que la redacción de Tribuna permanece trabajando hasta cerca de la una de la mañana. Luego, llega la fase de publicación de los artículos periodísticos, la cual suele comenzar a partir de las 5 de la mañana del día en cuestión —a menos que haya un tema de coyuntura que obligue a subir alguna información durante la noche—. La editora es finalmente la que decide en qué orden se mostrarán los artículos en la portada de Tribuna y cómo se manejará su difusión a través de las redes sociales.

Y aunque parezca que allí ha finalizado todo el trabajo, usualmente es el comienzo de una nueva etapa, ya que muchas de las notas que se publican en el sitio provocan reacciones de diversa índole. Algunas serán incitadoras de enojadas cartas documento o querellas penales —Tribuna es el medio de prensa más querellado de la Argentina—, aunque otras provocarán el interés de la Justicia a efectos de incorporar la evidencia surgida de algunas investigaciones propias a expedientes que llevan adelante jueces de diversos fueros.

Aún sin llegar a ese extremo, algunas notas provocan furiosos llamados telefónicos a la redacción de Tribuna, como cuando en 2011 un célebre juez federal llamó a la editora General enojado por un artículo que desnudaba sus incongruencias. No le molestaba tanto el contenido de esa nota como la foto que la ilustraba: allí aparecía con una gran letra "K" en su frente.

Lo mismo ocurrió en su momento con media docena de ministros de kirchnerismo, quienes han llamado preocupados por las investigaciones que realiza este portal. Frente a la negativa, casi todos decidieron llevar a la Justicia penal a sus periodistas. No es problema para quienes trabajan en Tribuna ya que se cuenta con un sólido cuerpo de abogados —del estudio Sánchez Kalbermatten— que se encargan de llevar adelante la defensa de lo que aquí se escribe.

Gracias a ellos, jamás se ha perdido una sola demanda, ni las efectuadas por funcionarios públicos ni las iniciadas por personajes del ámbito privado (ojo, aún enfrentamos cinco causas judiciales en diversos fueros civiles y penales).

A este respecto, debe mencionarse que los ataques no solo se dan a nivel legal, sino también a través de intentos de bloqueos de nuestra página de Internet. Allí es cuando entra en acción la gestión de los webmasters del sitio, Diego y Oscar Gentilezza. Gracias a ellos, esos intentos de hackeo se han revertido una y otra vez.  

Ese es en síntesis el trabajo que se hace en Tribuna cada día, cuyo producto es lo que se ve, no solo en la portada del sitio, sino también en sus redes sociales asociadas. ¡Ah! Y sin olvidarnos de nuestra Pizarra de Redacción, donde se satirizan los temas de coyuntura cada día con caricaturas que le roban sonrisas a los redactores de TDP ante tanta realidad insoportable.

En realidad, la labor es mucho más compleja e incluye muchos otros tópicos que no caben en una sintética crónica periodística. Lo importante, más allá de los mayores o menores detalles, es cómo trabaja este medio, con total independencia y honestidad, como pocos pueden hacerlo.

Esa transparencia puede verse también a través de la existencia de un punzante “defensor del lector” Marcelo Suárez, un oportuno manual de estilo y ética y la posibilidad de comentar todos los artículos de Tribuna por parte de los que visitan el sitio sin censura alguna (1). ¿Cuántos medios ostentan semejante transparencia?

La mayoría de los periodistas que escriben en el portal destacan estas cualidades y admiten que jamás han podido disfrutar de semejante libertad trabajando para ningún otro medio.

Por eso es bueno contar cómo se trabaja en un medio de estas características, con la esperanza de que muchos otros sitios se contagien de lo aquí relatado.

Seguramente será un gran paso para el periodismo, pero aún más lo será para la sociedad toda.

 

Christian Sanz


(1) Permanentemente, personas que trabajan en este medio se encuentran abocadas a la lectura y aprobación de comentarios, intentando evitar que se filtren injurias o calumnias de cualquier índole.

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33 comentarios Dejá tu comentario

  1. Me encanta porque muchos creen que yo tengo que ver con la moderación de comentarios. Ojalá tuviera tiempo de ocuparme siquiera de leerlos. No solo no tengo nada que ver con los comentarios (hay una persona abocada a ello a la cual nadie le dice qué debe aprobar y qué no), sino que hemos comprobado que la mayoría de las veces son los mismos lectores los que creen que enviaron un comentario y nunca lo hicieron. Salen de la página antes de que lo tome el sistema. Dejo esta aclaración para evitar que alguien realmente crea que nosotros censuramos algo.

  2. Estimado Christian, yo en ningun momento te atribui la censura a vos en lo personal, solo dije la verdad, yo critique tu articulo, no me parecio bueno ni el articulo, ni la idea del mismo y lo hice. Cuide los modos justamente para no sufrir un rechazo del moderador, ya que por lo general mi vocabulario (lo reconozco) no siempre es el adecuado, pero parece que hay mas papistas que el Papa en todos lados, incluso en Tribuna, lamentablemente.

  3. Christian como creo en tu palabra y no tengo porque dudar de tus afirmaciones, te invito a que hagas buscar en el basurero digital, mi post de hoy al mediodia, referente al comentario sobre la nota y lo publiquen aunque sea con atraso (no importa) y que el foro juzgue si lo que expreso tiene alguna relevancia.

  4. Gracias por la confianza Ironics, de veras. Respecto al comentario, ahora veré cómo se puede recuperar (si es que se puede). Yo no tengo idea de cómo se manejan la mayoría de las cuestiones del sitio y me averguenza decirlo. Tal vez sea hora de ponerme al día. Abrazo.

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