05/03/2017 | Actualidad


El periodismo carroñero, parte I

EL CASO DE JUAN JOSÉ SALINAS

El periodismo carroñero, parte I

Hay dos clases de periodistas: aquellos que trabajamos de manera honesta e independiente, más allá de los poderes de turno, investigando y denunciando; y aquellos que hacen “militancia”. Esto es, los colegas que se dedican a defender rajatabla a ciertos gobiernos y a sobreactuar el ataque a quienes están en la vereda contraria.

En realidad, hay más variedad de escalas, una zona de grises que es casi ilimitada. El punto no es ese, sino que cada vez más colegas empiezan a engrosar el segundo listado. No es ningún secreto, al observar los principales medios, tanto escritos como audiovisuales, ello queda en clara evidencia. 

Abundan las operaciones de prensa y la información sesgada. Muchos se excusan en el hecho de que cobran poco dinero como periodistas, explicación pueril y perversa.

He escrito decenas de notas respecto de esos colegas carroñeros. Hago lo que otros detestan: periodismo de periodistas. ¿Está bien o está mal hacerlo?

En lo personal creo que es necesario, para separar la paja del trigo. Aparte, quien trabaja fuera de los límites de la ética no merece llamarse periodista.

Por eso he decidido escrachar a quienes lucran con “el oficio más hermoso del mundo”, como lo ha denominado oportunamente Gabriel García Márquez. Como dije, he escrito infinidad de artículos revelando los nombres de aquellos que supieron cobrar de la exSIDE al igual que los que recibían sobres por parte de empresas privadas

Algunos de ellos son conocidos, otros no tanto, como el caso de Juan José Salinas, un operador todoterreno, hoy a sueldo del kirchnerismo. 

Para conocerlo cabalmente baste saber que su nombre aparece en el listado de buchones del Batallón 601 de la última dictadura militar, salvoconducto que le permitió recalar en España y salvar su pellejo mientras otros morían luego de haber sido señalados por él.

Por ese motivo jamás quisieron contratarlo en diario Página/12, ya que lo acusan de haber sido “doble agente”. Solo consiguió trabajo temporal en Agencia Télam, de donde fue eyectado acusado de vender drogas.

Sin trabajo fijo y con mucho dinero en Uruguay que nadie sabe de dónde salió —muchos lo presumimos—, despunta sus días escribiendo en un blog llamado Pájaro Rojo, que ostenta cero repercusión.

Allí publica sus operaciones, tanto a favor del kirchnerismo como en contra del macrismo. Algunas de ellas llegan al absurdo, como la siguiente nota: “¿Se viene otro corralito? Confirmado: Se llevan fardos de dólares en aviones de American Airlines”.

Allí, Salinas se hizo eco de una leyenda urbana sobre un inminente “corralito” al estilo 2001 que empezó a circular por las redes sociales y que fue rápidamente desmentida. En realidad, de tan absurda la historia se refutaba sola.

Lo cierto es que desde hacía varias semanas puntuales bancos estaban avisando que iban a exportar el excedente de dolares fisicos que se depositaron por el blanqueo que impulsó el macrismo. Eso explicaba todo. 

Como se dijo, para atacar al gobierno el “colega” ha llegado al absurdo más increíble. Baste leer este título: “Dos de los cinco asesores del ministro Dujovne son sionistas”. Sin comentarios.

Conozco largamente a Salinas, fue uno de los periodistas que contrató el kirchnerismo en su momento para atacarme. 

Era lógico: todas las querellas penales que me hicieron sus funcionarios las gané en sede judicial —dos de ellas impulsadas por Aníbal Fernández—, solo les quedaba el ataque a través de tipos rastreros como este último. Sus injurias se inscribieron en la misma línea que las que me endilgó 678, Duro de Domar, revista Veintitrés y otros medios otrora paraestatales. 

Obviamente debieron inventar cosas asombrosas —e infundadas— para pegarme, ya que mi vida —como digo siempre— es la de un monje tibetano. No solo trabajo honestamente sin lograr jamás llegar a fin de mes, sino que muchas veces me juego la vida en lo que hago por el tipo de investigaciones en las que me meto.

Recordé a Salinas porque lo vi hace poco en el programa de Rolando Graña en América24, a quien luego se encargó de elogiar vastamente. Es entendible: ambos han sido de los más beneficiados por los fondos reservados de la exSIDE. 

En fin, sería oportuno que alguien le preguntara cómo hace para vivir tan hogadamente sin tener un trabajo fijo. También sería conveniente que explicara de dónde salió el dinero que ostenta en Uruguay.

En una próxima entrega, me ocuparé de otro “carroñero”, también “doble agente”, llamado Alejandro Agostinelli. Amerita un análisis aún más profundo. 

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Comentarios: RSS de este artículo

Carpo
06 de Marzo de 2017

Christian Sanz, gracias por dignificar el trabajo de periodista. Hay muchos periodistas capaces en la argentina, pero muy pocos creíbles. Ud reúne ambas condiciones, lo que lo convierte en una especie de unicornio del periodismo.

marcela
06 de Marzo de 2017

Hay otro tipo de periodismo carroñero, el que "instala o favorece determinados candidatos", sobre todo se lo ve en programas televisivos, puntualmente en dos Canales, que no es TN aunque tambien tenga algunos indicios de algun carroñero
Y en ese instalar candidatos, invitan reiteradamente gente del equipo del partido o candidato que quieren favorecer,..hay un caso claro donde esa gente del equipo ya parecen panelistas.
El conductor/a o periodista del programas los deja hablar y hablar sin interrumpir y si lo hace, la ternura y benevolencia impera.
Para equilibrar el programa y disimular invitan a gente de la oposicion de ese candidato, pero la estrategia seria NO darle el mismo tiempo para hablar, ademas de chicanearlo con preguntas capciosas como haciendose el periodista inteligente y profundo cuando en realidad lo quiere cansar al invitado para que conteste lo que el pseudoperiodista quiere escuchar.
En la escenografia que se ve de fondo en estos programas publican las mejores fotos del candidato beneficiado y las mas desfavorecedores del candidato que quieren esmerilar
Esta modalidad es una de las mas dañinas que hay porque terminan haciendo campaña encubierta sin que el beneficiado lo declare en sus gastos de campaña electoral, ademas de ser desinformadores de la opinion publica. Hay un caso muy notorio

José Petrosino
06 de Marzo de 2017

No es grave que haya "periodistas militantes", siempre los hubo y algunos muy buenos, como por ejemplo los que hacían el diario "La Vanguardia" y el del partido Comunista.
Incluso los K de 6 7 8 decían lo suyo desde su postura y no engañaban a nadie.
Me parece mucho más dañinos los que presumen de "independientes" y son los que más operan en las sombras, de los que Clarinete y La Nación están llenos, y por eso son los más escuchados.
El periodista más que nadie siempre va a estar sujeto a la suspicacia con relación a su trabajo, para mi lo más importante es que no pierda de vista que por encima de losque prejuicios que nadie puede evitar de tener, tiene que ser un "fotógrafo" de la realidad y no un "escénografo" que intenta crearla, y que siempre lo que tenemos por "realidad" son "hipótesis" en las que hay que saber distinguir como decía Eric Fromm: lo probable de lo posible, porque a partir de "lo posible" se pueden elaborar las hipótesis más descabelladas y las que usan algunos "peridistas" para operar.


06 de Marzo de 2017

A mi no me molesta que un periodista o un medio se dedique a un tema, por el motivo que quiera, siempre que lo haga con datos precisos y no como hace Pagina/12 y Navarro que inventan datos, los deforman y siguen citando al indeK de Moreno. Creo que somos inteligentes para darnos cuenta de la intención de cada uno y podemos leer varios diarios o periodistas para hacernos una idea global de la realidad, junto a nuestra experiencia diaria, por supuesto: si un periodista te dice "somos como Alemania" y vas por autopista a la Plata y por 20 minutos solo ves villas miserias es motivo para dudar, no?

MMMM
06 de Marzo de 2017

Gracias una vez mas, Christian, por ponerte del lado nuestro (los desinformados de siempre).
Hay un viejo adagio en la ciencia, y es que si querés realmente estudiar algo, tenés que saber que tu cerebro va a ver cosas que no son. Concretamente: Si estás estudiando un reactivo en determinadas condiciones, y tenés que medir los resultados, hacés una probeta con parámetros "A", otra "B", otra "C" y así sucesivamente, antoando los parámetros en un papel. Acto seguido ESCONDÉS EL PAPEL y estudiás los resultados: "Probeta A= x, Probeta B= y, ...". Parece ser que si tu cerebro supiera que una de las probetas tiene que dar mejor que otra, aunque no sea así va a terminar viendo lo que no es.
¿A qué apunto con ésto? Concretamente, si un periodista es afín a un partido, o una tendencia ideológica, o dirigente político, casi indefectiblemente va a "ver mejor" a los de su tendencia que a los opuestos. Para peor no es una ciencia exacta.
Esto que acabo de describir es el mas leve e inocente comportamiento tendencioso de un periodista; de ahí en adelante están los que describís en la nota (los que cobran para cambiar su ideología, tirando de la soga hacia un lado o hacia el otro mintiendo si fuera necesario de acuerdo a quien pague más).
Del otro lado de la pantalla del televisor, o del parlante de la radio, o de la compu, estamos los que tenemos cero de formación periodística, y dependemos de la seriedad de lo que nos informan. ¿Qué puedo saber de Siria, a la que me costaría ubicar en el mapa, si no es por lo que leo o veo en los medios? ¿Qué puedo saber de un candidato a presidente de la Nación, si ni siquiera conozco en persona al intendente de mi partido? Concretamente: ¿Cömo puedo ser un mejor votante en las elecciones?
Sds.

Maria Torres
06 de Marzo de 2017

No nos engañemos. El llamado "periodismo militante" no es periodismo. Es propaganda política. El verdadero periodista no condiciona la información a su postura ideológica, como ha pasado, por ejemplo, con los mercenarios de 678. Y digo eso siendo generosa, porque a más de uno no creo que lo haya motivado la ideología sino el bolsillo. Que se supiera de antemano qué se buscaba con ese programa no justifica las mentiras, el hostigamiento a opositores y/o colegas independientes y la obsecuencia. Mientras no tengamos claro que eso no es periodismo y pretendamos avalar ese tipo de programas la profesión no mejorará. Entiendo que cuesta, hemos sufrido muchos años de propaganda, de confusión entre lo público y privado y de naturalización de las presiones, operaciones y carpetazos. Por algo Milani llegó a donde llegó!

maria
06 de Marzo de 2017

Al comenzar a leer la nota crei que se estaba refiriendo al mercenario de Lanata.En la forma en que se está endeudando al pais y con el único fin de la "Fuga de Capitales" en poco tiempo vamos a tener una Crisis de la Deuda Externa como la tuvimos por primera vez en 1981.

goyolin
06 de Marzo de 2017

No hay vuelta a los militantes, les encantan esos periodistas "carroneros". Uno se alimenta del otro. Frutos los dos del Populismo.
Gracias Sr Sanz´!!!!!.

juan carlos
07 de Marzo de 2017

AY, MARIA, MARIA, SIEMPRE PEGADA AL KIRCHNERISMO LO QUE ME HACE PENSA<R QUE FUISTE UNA BENEFICIADA CON ALGUN CURRO DE LA KRETINA. ¿ TE GUSTABA GANAR LA PLATA FACIL ?, YA SE TERMINO ESE CU7RRO. NO TE QUEDA MAS REMEDIO QUE BUSCAR TRABAJO.

 

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